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Año III - Nº 138 - Uruguay, 08 de julio del 2005

 
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En territorio de cuajipales
Dr. Enrique Rimbaud
Decano de la Facultad de Veterinaria
Managua - Nicaragua

 

La manejada hasta Chinandega estuvo tremenda, la carretera esta en muy buen estado y el viaje fue disfrutable, en épocas de lluvia como estamos, la naturaleza va tiñendo de verde las orillas de los caminos construyendo hermosos paisajes, íbamos desde Managua con Nohelia, una bióloga docente de mi facultad, a encontrarnos con Don Ricardo, miembro del Grupo Financiero Cohen, para explorar las posibilidades de nuevos emprendimientos productivos en las fincas de estos.

Nos encontramos en la gasolinera, y a partir de allí seguimos en caravana, pero la carretera esta en reparación en este tramo, por lo que el viaje comenzó a ponerse un poco árido.

Fuimos primero a una finca lechera de un primo de ellos, donde tras pasar el acostumbrado barrial previo a una sala de ordeñe, tomamos un camino no transitado, ni huellas había, y comenzamos a descender abruptamente... un seudo camino sobre rocas agudas y bien grandes nos fue bajando y bajando hasta que aterrizamos en un llano de pasturas verdes...

Nuestros ojos no podían creer el tamaño de la laguna en la que estábamos, hasta que comprendimos que nos hallábamos en el cráter de un volcán, bajamos de los vehículos, fuimos hasta la orilla, y al tocar el agua, la misma estaba entre 40 a 45 grados, el agua ocupaba todo el cráter, y en las orillas, aves de colores variados se asoleaban sobre ramas de árboles muertos...

Hacia el horizonte, se recortaba como dibujado el volcán Cosigüina, con su fumarola blanca y espesa... parecía una postal... Don Ricardo tuvo que despertarnos de nuestra abstracción para seguir camino, lo que me sirvió para probar la doble tracción de la camioneta nueva dado que la subida era bien empinada... retomamos la carretera, y nos dirigimos hacia un complejo de fincas de 50.000 manzanas, donde mantienen unas 30.000 vacas en un proyecto ambicioso de producción ganadera orgánica.

Al ingreso, desinfección de los vehículos en la entrada, una caminería excelente, todos los potreros bien alambrados y con divisiones eléctricas, las porteras de hoja bien pintadas, un placer...

Nos fuimos perdiendo en los caminos internos, hasta que paramos en una presa desde donde distribuyen el riego para unas 3.000 manzanas...

Al borde de la represa, nos convidaron con un tentempié de pollo rostizado y gaseosas, mientras conversábamos animadamente, cuando Nohelia quiso mirar hacia el ojo de agua, una culebra de buen tamaño se le atravesó, marcando las distancias...

En eso, sentimos un splash!!! Tremendo, como un tronco que cae al agua, y Don Ricardo sonriendo nos aviso: - esto es lo que quiero que vean... nos acercamos, y desde el agua, flotando como un madero largo y enorme, nos miraba con sus ojos centelleantes un cuajipal (Caiman cocodrilus) de mas de cuatro metros...

Mas allá, otros congéneres mostraban sus ancestrales existencias...

La idea es sencilla, el Grupo Cohen y la Fundación Cohen financiarían parte de los proyectos sociales de la Facultad de Ciencias Agrarias, apoyarían con sus instalaciones las prácticas de nuestros estudiantes, y nosotros a cambio les daríamos asesoramiento para instalar un criadero de cocodrilos de varias especies.

Demás esta decir que el desafío nos ha dejado muy entusiasmados, estaríamos trabajando en apoyo al mantenimiento, cría, reproducción y alimentación de una especie en vías de extinción, además de los beneficios obtenidos por el apoyo financiero del Grupo y las practicas en calidad y volumen para nuestros estudiantes.

El regreso no fue tan fácil, pues una gran tormenta se armo, y manejamos más de sesenta kilómetros bajo una lluvia recia e intensa, pero nuestro ánimo estaba por las nubes, por lo que poco nos preocupo...

Un desafío mas a enfrentar, que son los retos que a diario vemos que nos mantienen vivos y en movimiento...

Ya les contaremos la evolución del emprendimiento...

Un gran abrazo para todos
Enrique