Ecología
Sistema Para Filtrar el CO2
de Centrales Eléctricas
Se ha diseñado un innovador y eficiente método para extraer y almacenar el dióxido de carbono emitido en centrales eléctricas alimentadas por carbón.
El diseño es obra de un grupo de estudiantes de la Universidad de Clarkson.
Las plantas de generación eléctrica que usan carbón como combustible producen una parte importante de la electricidad que se consume en bastantes regiones del mundo. Por ejemplo, en Estados Unidos proporcionan el 51 por ciento de la energía allí empleada. Su utilidad, sin embargo, queda en entredicho debido a que, como se ha demostrado, constituyen uno de los principales focos de emisión de gases de invernadero, mayormente dióxido de carbono. "Nuestro objetivo fue desarrollar un sistema económico y efectivo para el secuestro de carbono, que pueda ponerse en práctica como un proceso adicional en el tratamiento actual de gases en centrales eléctricas alimentadas por carbón", manifiesta Brian Malone, ingeniero de la Universidad de Clarkson.
Malone y otros cinco estudiantes, todos miembros del equipo CURE (Clarkson University Remedial Engineering), desarrollaron el sistema como parte de una competición académica internacional. Ahora han obtenido el Primer Puesto en el decimoquinto Concurso Anual de Diseño Medioambiental, celebrado en la Universidad Estatal de Nuevo México.
El grupo de trabajo desarrolló un proceso, utilizando escoria de acero de la industria metalúrgica, que pudiese ser utilizado en una central eléctrica de carbón ya existente y activa. En el diseño del proceso se tuvieron en cuenta cuestiones de salud, coste económico y trabajo.
"Su solución es muy creativa", valora Stefan Grimberg, profesor de Ingeniería Civil y Medioambiental, y asesor del grupo. El proceso utiliza la escoria de acero, un subproducto de la industria metalúrgica con muy bajo valor de mercado, para la extracción del dióxido de carbono. El resultado es la producción de carbonato de calcio (piedra caliza) y escoria hidratada, ambos vendibles y utilizados por otras industrias. Así, los estudiantes han usado un producto de desecho para resolver el problema al que dirigieron su atención, y además han logrado que los productos resultantes del tratamiento tengan un valor de mercado considerable.