|
|
Avanzan para atrás
por Javier García
|
| |
|
|
La energía nuclear y los "escuadrones de la muerte" no se parecen en nada, sin embargo los dos son tema en Uruguay hoy. Uno busca soluciones para un problema -la crisis energética- que de no enfrentarse ya y con perspectiva nacional será realmente dramático en poco tiempo. Depender de los informes meteorológicos para desarrollarnos como país parece ridículo, pero empieza a ser realidad.
Sin embargo una pesada carga se cruza en su camino: las décadas trágicas del 60 y del 70 nos dedican sus peores secuelas y nuevamente el pasado es presente. Es más fuerte la tragedia que la esperanza, es más importante para muchos revivir secuestros, interrogatorios clandestinos, ajusticiamientos y cosas por el estilo, que asumir que son parte del problema y no de la solución. Nadie pide que se olviden del pasado, pero sí que lo superen.
Esta semana, con la aparición de quien se sindica como integrante de un "escuadrón de la muerte" parapolicial de hace cuarenta años atrás, nuevamente aparecen nombres, acusaciones veladas y retorna la oscuridad.
Hombres y mujeres de setenta y ochenta años de edad le marcan la agenda a la sociedad, no con temas que son fruto de la sabiduría de los años, sino con los que son frutos de sus odios. Nuevamente escuchamos en entrevistas a dirigentes del MLN de aquel entonces explicar que cuando decidían ajusticiar lo hacían para evitar la dictadura que se venía, sin embargo todos se lavan las manos y ninguno asume el peso de la decisión.
Resulta que cuando los periodistas preguntan a los jefes de aquel entonces por las acciones donde hubo muertos de por medio nadie de ellos reconoce ahora haber dado la orden, eran jefes a tiempo parcial.
También me imagino la adrenalina que debe estar corriendo en la cárcel "especial" para militares y policías que violaron derechos humanos cuando siguen esta saga. Están nuevamente en la suya porque en este juego de gatos y ratones todos se creen héroes de una parte del juego. Unos porque cazan y otros porque huyen.
El dolor de familiares que perdieron sus hijos y otros tantos que no pudieron encontrar sus restos es legítimo, claro que sí. Habría que ser muy desalmado para no comprenderlo y respetarlo. Si nos hubiera tocado en persona haríamos lo mismo. Pero el interés general y la responsabilidad dicen que llega un momento en que hay que pasar a otro capítulo. Que supone injusticias, también, pero es lo que se debe hacer.
Que en Uruguay de 2008 sean tema los "escuadrones de la muerte" de 1970, eso sí es una condena a muerte. Si son más importantes aquellos que dedicaron su vida a destruir a otros, estamos embromados.
¿Cuál es nuestra responsabilidad? ¿Reeditar interrogatorios en las "cárceles del pueblo", torturas y delaciones en cuarteles, o preocuparnos por el drenaje de decenas de miles de nuestros mejores muchachos que se van a probar suerte a otro país? ¿Es dedicar tiempo a lucir como héroes y no como responsables de una lucha donde todos violaron los derechos humanos y encarcelaron al país en el terror y la dictadura?
El presidente Vázquez intentó terminar con el tema y fracasó con el "Nunca Más". Lo impidieron muchos de sus propios correligionarios. Es tal la anestesia que nadie pide perdón, llenan los informativos, marcan la agenda y son aplaudidos por muchos.
¿Es más importante el país de los "escuadrones de la muerte" o el de nuestros hijos? Uruguay se debate entre la energía nuclear o la radio a galena.
» Arriba
| Comentarios en este artículo |
|
|
|