El "clavulín", creer o reventar… la reivindicación de una droga…
(un verdadero artículo de mierda…)
Dr. Enrique Rimbaud
Decano de la Facultad de Veterinaria
Managua - Nicaragua
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No hace tanto, les conté de mis adversidades con el clavulín, cuando estando gravemente enfermo de mi aparato locomotor, tomé el medicamente e hice una reacción alérgica de la gran madre, que casi no cuento el cuento, todo por no haber sido advertido que era contraindicado tomarlo habiendo recibido una semana de tratamiento de ceftriazina…
Esto, sumado a ese nombre comercial advenedizo y ridículo que le pusieran, me determinó a hacerle la cruz a dicho medicamento…
Pues bien, la vida me hizo ir olvidando desde su nombre hasta su presencia en casa, dado que nunca tiré los blíster comprados… ni se bien porqué…
Esta ha sido una semana bien extraña, y sumamente dolorosa…
El lunes, me levanto tempranito como todos los días, a las cuatro, preparo el mate, y luego de tres mates, a eso de las cinco, me dirijo como hago también todos los días al inodoro a vaciar mi alma, a tirar pecados y malintenciones que divaguen por la red cloacal de aguas servidas de Managua, juntándose en su esfuerzo con tantas otras, es una tarea en que no hay cargo, rango, ni linaje que valga, todos hacemos lo mismo, diariamente, sin distingo de credo ni de raza…
Cuando procedo a higienizarme, no observo, dado que es imposible, pero siento, que tengo tremendo forúnculo perianal, en la mitad derecha precisamente, como es algo que cada tanto me viene, y así como viene se va, no le doy importancia y sigo con mis quehaceres…
Sin embargo, a lo largo del día me comienza a molestar, incomodándome al sentarme y hasta al caminar…
Mmmmmmmmmmmmmmmm…..
Me reviso nuevamente en la noche, encontrando que ha crecido, pero, en vez de aumentar su tamaño como una esfera, se ha hecho oblongo y más doloroso, bueno, no hay nada que un buen sueño no cure, por lo que me acuesto sin promesas, pero pensando en una autocuración rápida…
El martes, gran dolor, seguía creciendo, por lo que luego de razonar, me autodiagnostiqué un flemón, pero decidía esperar a ver qué pasaba al otro día…
Ese martes me rompí la boca, nos juntamos con unos uruguayos amigos, Gerardo y Miguel, en la casa de Miguel, casa que quedó enseguida engalanada con la presencia de Tania, bella colombiana compañera de Gerardo y Maciel, otra bella nicaragüense compañera de Miguel, y este, que a la sazón es chef, se hizo una mayonesa de queso y albahaca de boquita, unos gnochees caseros con tuco, y de postre, torta Ramón Novarro, Cheesecake de Mango y Cheesecake de Fresa, todo regado con abundante vino chileno y argentino, que noche dios mío…
Al regreso a casa, un encuentro furtivo y meramente sexual con Ángel, de quien ya he contado en otros envíos, y en la madrugada intentar dormir…
El miércoles, creció el flemón, ya el tamaño era el de un chorizo, y el dolor era insoportable, luego de un día de sufrimiento, ir al canal sin poder casi sonreír, y trabajar duramente, al regresar a casa, decidí tomarme un "clavulín" y comenzar el tratamiento antibiótico por cinco días… lo hice, y me acosté… a las 5 y media de la tarde, para despertarme de viaje al otro día cerca de las tres…
El jueves peor, el dolor ya era más que insoportable, pero ese estoicismo rayano en la estupidez que tenemos me hizo ir a trabajar igual, total, estaba en tratamiento antibiótico, en algún momento debía resultar… en la tarde, fuimos con Analisa y María Luisa, dos amigas y alumnas, a la casa de otra amiga, Carolina, a evaluar un oso perezoso que le había "aparecido" en su casa, de acuerdo a los textos, este tipo de osos solo se ve en América del Sur, así que nuestra suposición es que debe haber sido traído en tanto viaje que hacen las FARC por Nicaragua…
En agradecimiento por acompañarme, las invité al cine, y que les cuento que en el medio de la energía y acción del nuevo estreno de "La momia", o quizás debido a los movimientos permanentes de los actores, se me reventó el coso… por lo que salí del cine como bebé pupuseado y con un dolor que me crispaba la madre…
Dejé a las chicas en sus casas, manejando con toda la dificultad del mundo, y al regresar a mi casa y proceder a lavarme con un desinfectante en base a clorhexidina, veo que el pus no salía totalmente, sino por el mismo hecho de ser flemón, iba a estar saliendo en forma pausada, lenta y permanente, muy de a poco, sin perder ni la forma ni el dolor por el momento…
El viernes era feriado, por lo que decidí quedarme en casa acostado todo el día… pero… mis amigas de siempre tenían otras ideas… yacía yo en mi lecho muerto del dolor… cuando me llama Nohelia contándome que el Mercado Oriental se estaba incendiando, preguntándome por si las ayudaba a vaciar la mercadería del tramo de la Abuelita… como decirle que no… máxime a esta señora, que ha sido una guerrera de la vida permanente, sostén de toda una familia… allí fui, en la camioneta, mi persona y el flemón, aparentemente en extinción pero con una vitalidad increíble…
Cuando terminé, y ya en ese momento la cama era una fijación obsesiva en mis pensamientos, llama Gabriela, si la podía ayudar con una tarea para su maestría, vente pues le dije, y con lágrimas en el corazón y en las posaderas, aguanté estoicamente todo un día sentado trabajando en la computadora…
Cuando la vino a buscar su novio… despedirme y acostarme fueron una sola cosa…
Hoy, al levantarme, me sentí extrañado de algo y no supe bien de qué… no me dolía mas… claro… me había olvidado del flemón… el sigue ahí… disminuyendo de tamaño… pero ya no duele… viva el "clavulín"… al fin… ya me pude sentar decentemente… la historia de mi vida, nunca enfermedades infecciosas, parasitarias o sistémicas, solo quirúrgicas!!! Y una más para contarla!!!
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