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Sobre la contestación del Sr. Tappa
Leí su contestación y lamentablemente ví que no me comprendió o no supo de mis anteriores contribuciones a este gran semanario.
Reitero: Es cierto que a mi modesto entender, su artículo fue sensacional, ya que tuvo la valentía de decir algo que debe molestar a muchos, cuya meta en la vida parece ser fútbol, murga, mate y tamboril.
Asimismo reitero que sufro vergüenza ajena cuando los "uruguashos" de hoy en día, sacan a relucir sus verdaderos colores.
Muy de acuerdo con lo que Ud. menciona que del fútbol viven cuatro vivillos que fanatizan a sus seguidores para su propio lucro al tiempo que les tapan los ojos para que problemas más importantes sean dejados de lado.
Sin el menor ánimo de iniciar una polémica, debo dejar algo muy bien aclarado ya que fue una acusación sin sentido, lamentable y equívoca.
¡¡ YO NO USÉ SU ARTÍCULO PARA EXPONER MI PUNTO DE VISTA !!
Varias veces, en este mismo semanario, puse varios artículos sobre la única y verdadera nacionalidad FRANCESA de Carlos Gardel. No precisé de nadie ni me apoyé en nadie. Ni pienso hacerlo.
Cité el ejemplo, y por favor le ruego que lea de nuevo el artículo, porque era otro caso idéntico al que Ud. menciona. Una triste caterva de crápulas amorales estafando dineros mal habidos a los incautos que visitan Tacuarembó, la cuna de la vergüenza uruguaya.
Por tanto, venía al caso solamente refrendando lo que Ud. había escrito.
En cuanto a su opinión sobre el tema, es su opinión. Por un lado me dice que no le importa dónde nació Gardel, pero sostiene la falsedad de la bayardábula. Me cita algunos lugares, donde las mentiras, dimes y diretes, falsedades, engaños y embustes engrosan las arcas de la comuna tacuaremboense pero deja curiosamente de lado lo que mencioné acerca de pruebas IRREFUTABLES, INCONTROVERTIBLES, ABSOLUTAS, TOTALES, DEMOSTRADAS Y AUTENTIFICADAS por los poderes Judiciales uruguayo y argentino.
Le voy a dejar una sola dirección: www.gardelweb.com. Nada más. Como excelentemente escribiera Juan Carlos Esteban, se pone punto final a la ruin bayardábula. Allí va Ud. a encontrar FOTOS de Gardel en Toulouse, visitando a su familia francesa (quizás Ud. me pueda explicar qué demonios hacía un tacuaremboense por allí), documentos, cartas manuscritas, certificados y toda la parafernalia de pruebas que los verdaderos estudiosos han legado para su información.
A la Unesco, fueron ambas delegaciones a exponer sus causas. Una llevó dimes y diretes, sin ninguna prueba ni documento válido, y con un despreciable uso del modo condicional (habría manifestado, habría dicho, habría estado).
La otra fue con la justa y no fue necesario nada más. Una organización del nivel de la Unesco no se va a rebajar a declarar nada a menos que esté muy segura de lo que dice.
Si a Ud. le vendieron el tranvía del tacuaremboense inmortal y lo quiere defender, es su opinión. Allá Ud. Pero no suponga ni por asomo que usé su artículo para exponer mi causa. Ni precisé ni preciso de nadie para exponer una verdad incontestable.
Y tampoco quiero iniciar una polémica con Ud. Me gustó mucho su artículo, refleja exactamente mi forma de pensar y por eso lo felicité. No me interesa en absoluto un intercambio de correspondencia con quien piensa diferente.
Cuando menciono que estuve orgulloso de ser uruguayo (no uruguasho) es muy cierto. En el momento, vista la imagen del Uruguay internacionalmente, no lo estoy. Espero que esa imagen cambie en el futuro para volver a estarlo. Y esos cambios serán apreciados cuando se despeje el hedor actual de fútbol, murga, mate y tamboril como Ud. mencionó y de la ruin e infame bayardábula, como mencioné yo.
Finalmente, estoy de acuerdo que quizás tomando un café, tendríamos muchas cosas en común para charlar. El resto de su mensaje, lo dejaré como un simple malentendido, producto de la distancia.
Lo saluda muy atentamente
Jorge Alberto Sassón
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