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Un campesino, harto de que le robarán la huerta, se queda un día escondido para ver quien le robaba por la noches, y descubré que se trata de don chavales que entran por un agujero que tiene la tapia.
Al día siguiente el campesino les espera en la tapia con un garrote, y justo cuando asoma la cabeza uno de ellos, este le pega un garrotazo en todos los dientes.
El chavalin todo jodido, retrocede y le dice a su compañero con la mano en la boca:
- Entra tu que a mi me da la risa...

-Jefe, ¿puedo salir hoy día dos horas antes? Mi mujer quiere que la acompañe a hacer compras.
-Por ningún motivo.
-Gracias jefe, yo sabía que usted no me iba a desilusionar.

Un Fraybentino entra en la comisaría y se dirige al comisario:
- Vine a entregarme, cometí un crimen y desde entonces no consigo vivir. El remordimiento no me deja en paz.
- Señor, las leyes aquí son muy severas y cumplidas a rigor. Si ud. es culpable de asesinato, ni mandinga lo va a liberar de la cárcel, ¿que pasó?
- Resulta que atropellé a un argentino de Gualeguaychú en la entrada de Fray Bentos.
- Bueno mi amigo, no se culpe, esos de Gualeguaychú, viven cruzando las calles y las carreteras sin mirar, no se preocupe.
- Pero él estaba en la banquina.
- Si estaba en la banquina es por que quería cruzar, sin no fuera ud. seria otro quien lo atropellara.
- Pero no tuve ni el coraje de avisar a la familia de aquel hombre, soy una mala persona.
- Hizo muy bien, pues si avisa nos crearía un conflicto internacional, manifestaciones, mas piquetes, moriría mas gente, ud. es un patriota, lo felicito.
- Es que además enterré el hombre allí mismo, al costado de la carretera.
- Ud. es un gran humanista, enterrar a uno de gualeguaychú es un hecho insólito y elogiable. Si fuera otro lo dejaría allí mismo para ser comido por los chimangos.
- Pero es que mientras lo enterraba, el tipo gritaba: "estoy vivo, estoy vivo".
- ...¿y usted le va a creer a esta gente? No le haga caso, estos de Gualeguaychú son todos unos mentirosos.
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