Año III - Nº 156 - Uruguay, 11 de noviembre del 2005

 
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ANALISIS CRITICO DE LA IV CUMBRE
* Alvaro Kröger
 

Como dice un gran amigo, periodista y co-fundador de este Informe Uruguay, el Sr. Raúl Seoane en política lo importante es lo que no se dice -y lo que no se publica- vale la pena realizar un acercamiento analítico a lo sucedido en la Cumbre de presidentes americanos de Mar del Plata, con la intensión de tratar de comprender aspectos importantes, que de una u otra forma señalan la perspectiva de acontecimientos venideros en el Continente. En primer lugar vale la pena destacar , por el contraste de lo sucedido en Mar del Plata, la irrelevancia de los resultados de otra Cumbre, la recién celebrada Cumbre Iberoamericana de España, cuyo documento final se concentró en oportunismos, que los países usaron para mandar sus recados a EUA -incluyendo lamentablemente a España y Portugal- usando el sufrimiento del pueblo cubano como letra de cambio.

Después de la constatación evidente de que fue Mar del Plata la reunión donde se discutió lo que verdaderamente le interesa a los países latinoamericanos -a menos de un mes de la Cumbre de Salamanca, donde sólo se discutieron irrelevancias-valdría la pena que Rodríguez Zapatero y su flamante "secretario", Enrique Iglesias (nuestro compatriota), cerraran su circo y se dedicaran a otro tipo de negocio.

La sede elegida para celebrar la IV Cumbre, para discutir los reales problemas de los pueblos y gobiernos latinoamericanos fue Argentina, en Mar del Plata, relativamente cerca de la capital. El país anfitrión vivía un contexto comprometido al momento de celebrase la Cumbre, como consecuencia de los recientes resultados electorales internos, en los cuales el presidente Néstor Kirchner se había coronado triunfador frente a un tradicional cacique de su propio partido, que precisamente fue quien lo había llevado a la presidencia contra Carlos Menem: Eduardo Duhalde.

El presidente Kirchner, con su maquinaria política engrasada todavía por la reciente contienda electoral, aparentemente continuó "en campaña", y además de alentar calurosamente la Cumbre populista (fue acusado por líderes piqueteros de financiar los actos paralelos a la Cumbre), adoptó en el encuentro oficial un tono electorero, populista y duro, dificultando los acuerdos del cónclave. Al fin y al cabo, ésta era su intención y lo logró.

Contrariamente a lo que querían los organizadores de las marchas contra Bush -que contaron con la sorprendente presencia de los 'cocaleros' Maradona y Evo Morales- la estrella de ambos encuentros fue el ALCA, que marcó el tono de los encuentros en ambas Cumbres. Una de ellas, presidida por un Hugo Chávez eufórico, pletórico de alegría "anti-cualquier cosa", entonando una consigna nacida en la Habana por su maestro y mentor: "Mar del Plata será la tumba del ALCA." Sin embargo la misma resucitó al tercer día en Brasil durante la visita de presidente Bush a Lula da Silva.

Precisamente esta estrella de la izquierda latinoamericana, Lula da Silva, brilló por su ausencia en todas las tribunas anti-Bush; entró y salió de Mar del Plata en absoluto silencio, igual que lo hizo su homólogo uruguayo Tabaré Vázquez, igual como Ricardo Lagos tomó distancia del alboroto, junto a otros nombres de la izquierda responsable. Estos hombres son hombres de Estado, concientes de sus responsabilidades no sólo políticas y económicas, sino también concientes que se deben a sus respectivos países, y no a hacerle el caldo gordo al mono bananero, ni al falopero del futbolista venido a tan poca cosa, ni al boliviano suministrador de drogas.

El resultado público es por todos conocidos: el MERCOSUR, junto a Venezuela, hicieron esfuerzos para que no se estructurara, ahora, un cronograma para el reinicio de las conversaciones respecto al ALCA, diferencia que fue recogida en el paradójico Documento Final.

La posición del MERCOSUR es coherente, pero la de Venezuela no. Este país y su "payaso estrella", se subieron al carro con el único fin de tener cámara, como comúnmente se dice. Venezuela no exporta más que petróleo a U$S 60 el barril, y es justamente Estados Unidos su mayor comprador y sabe que no dejará de serlo. Venezuela no tiene los problemas de los países agrícolas con los subsidios.

Sin embargo y aunque parezca evidente la división de Latinoamérica en dos grandes polos de opinión respecto al ALCA, la realidad es mucho más compleja (como siempre) que esta simplificación, emanada de una lectura simplista de lo sucedido durante el debate de Mar del Plata.

Un aspecto que esta Cumbre ha reforzado -y ha quedado definitivamente claro a los ojos de toda Latinoamérica -es que en la región existen dos izquierdas nítidamente diferenciadas: la izquierda beligerante, incendiaria y retrógrada, que se manifestó en el estadio y las calles de Mar del Plata, inducida por el barbudo del Caribe y seguida de cerca por el mono bananero Hugo Chávez, Evo Morales y otras piezas menores, -siempre comprables, como Maradona; y la izquierda responsable -la nueva izquierda-encabezada por Ricardo Lagos, Lula da Silva, Tabaré Vázquez, Martín Torrijos y Néstor Kirchner (la posición ambigua de Kirchner en la Cumbre, fue ocasionada por la política interna y no lo lleva al campo Castro-Chávez, con los cuales tiene fuertes diferencias).

Esta conclusión no es nueva ni es una gran demostración de inteligencia, pero Mar del Plata sirvió para marcar bien la cancha. Mar del Plata demostró, no sólo a Latinoamérica, sino a todo el mundo quién era quién. Demostró al mundo a los líderes políticos responsables y preocupados por sus países y a los otros que fueron a armar un poco de lío, a captar cámara y a querer imponer un sistema político-económico, no mejor para sus países, sino simplemente "anti-USA"; es como aquel famoso episodio de un español que entra a un bar y encuentra a dos compatriotas charlando animadamente y dice:-" No sé de que habláis, pero me opongo".

Un segundo aspecto que ha quedado claro para todos -y que resultó evidente en la posterior visita que el presidente Bush hiciera a Brasil- es la estrategia que existe detrás de la posición del MERCOSUR a no definir en este momento un cronograma para la implantación del ALCA, antes de los resultados de la Ronda de Doha, a celebrase en Hong Kong en diciembre próximo.

El propio Secretario de Comercio de EUA, en declaraciones que hiciera poco antes de la partida de Bush hacia Argentina, había expresado el interés de EUA de relanzar el ALCA, sólo después de saberse los resultados de la reunión de Hong Kong. En esta reunión de la Organización Mundial de Comercio, OMC, irán a enfrentarse EUA y la UE, interesados ambos en que su socio estratégico elimine unilateralmente sus subsidios agrícolas, lo que permitiría, a quien no lo haga, tomar ventajas comerciales colocando sus productos agrícolas en el mercado de su competidor, con ventajas evidentes. Es por ello que tanto la UE como EUA, insisten en llegar acuerdos entre ellos, para posteriormente definir su relación con terceros países. Es exactamente el caso del MERCOSUR frente al ALCA.

Y es algo lógico, sepamos cuáles son las reglas de juego, antes de tomar decisiones importantes.

El MERCOSUR, además de haber discutido el tratado comercial del ALCA con EUA, ha establecido discusiones con la UE para firmar otro Tratado de Libre Comercio, que ha confrontado exactamente los mismos problemas: los subsidios agrícolas europeos a sus productores, ganando experiencia y conocimiento adicional de la problemática global, conocimientos que no le han servido de mucho lamentablemente.

El MERCOSUR arde en deseos de establecer, tanto el ALCA con EUA, como el Tratado de Libre Comercio con Europa, porque son mercados enormes, que posibilitarían ventajas competitivas a las producciones latinoamericanas, sobre todo al Brasil y Argentina. Sin embargo, tanto EUA como la UE se muestran renuentes a eliminar sus subsidios agrícolas, pensando en la ventaja competitiva que perdería, no frente a Latinoamérica, sino más bien frente al otro bloque comercial (EUA o UE) si no hace similar reducción. Y este es uno de los puntos en los que me baso para mi campaña personal de irnos del MERCOSUR; si Uruguay negocia solo es muchísimo más probable, que haya reducciones de subsidios y aranceles en tratados bilaterales que negociando en bloque. El problema es el tamaño del país; no es lo mismo que USA o la UE elimine subsidios para el Uruguay, que lo haga para Argentina y Brasil juntos.

Ese es el escollo actual para la discusión del ALCA, en este momento, y eso lo sabía el barbeta cubano, que ordenó al mono bananero Chávez para tratar de forzar la discusión en torno al ALCA en Mar del Plata, sabiendo que el MERCOSUR en pleno no iría a apoyar ningún cronograma ahora, hasta no celebrase la reunión de Hong Kong de la OMC.

Lo anterior quedó más claro durante la reunión Bush-Lula en Brasil, al día siguiente de clausurada la cita de Argentina, cuando en un comunicado conjunto Brasil-EUA dejan claro su intención de re-discutir el ALCA una vez conocidos los resultados de la reunión de la OMC, donde se enfrentarán EUA y UE a sus respectivos subsidios.

Dentro del MERCOSUR, y dentro de los países que lo componen, las sociedades civiles, los empresarios, productores agrícolas, así como entre los partidos políticos, existe un consenso generalizado para solamente discutir el acuerdo del ALCA, cuando EUA esté dispuesto a ceder en su posición actual de no reducir sus subsidios agrícolas, pero para reducir los subsidios americanos USA debe primero acordar con la UE la política a seguir. Y en esto soy personalmente muy pesimista. Si bien USA puede manejar bastante bien el tema de la baja de los subsidios con sus productores agrícolas incentivándolos a la producción de otros tipos de cosas; la UE no tiene esa flexibilidad, y no porque no lo quiera, sino que está limitada geográficamente: dónde se producen cítricos no se pueden producir hortalizas directamente porque el suelo no lo permite, y así es con todos sus productos.

De esta forme la UE se enfrenta a un enorme problema; si no baja los subsidios y USA sí lo hace, inmediatamente todos los países Latinoamericanos se pondrán detrás de USA e invadirán el mercado europeo con productos muchísimo más baratos; los productores agrícolas europeos no tendrán mercados para sus productos, y comenzará una espiral económica nefasta, que USA no quiere que ocurra en la UE. Es por ello que quiere negociar, si no sería muy sencillo, sacamos los subsidios y el continente americano desde el Ártico al Antártico inunda a la vieja Europa con productos más baratos y mejores.

Pero hacer esto es condenar a Europa a un caos social, que ya se está manifestando, pero cuyas proporciones serían catastróficas. Y todo buen comerciante sabe que cuando hay paz se vende de todo.

El resto de Latinoamérica no tiene esa pretensión, porque su agricultura no es suficientemente competitiva (como lo es la de Brasil y Argentina) y las ventajas que emanan de un acuerdo con EUA, sobrepasa las desventajas de tener en sus mercados, productos agrícolas norteamericanos subsidiados, en detrimento de sus productores.

Un ejemplo de lo pernicioso que pudiera resultar un error de este tipo -que no se tuvo en cuenta al discutirse el NAFTA- se puede encontrar en el retroceso relativo que ha experimentado la agricultura mexicana, la que en franca desventaja lucha por subsistir frente a productos agrícolas norteamericanos subsidiados, como ha sido el caso del maíz mexicano, que prácticamente ha desaparecido de su mercado interno.

De manera que Latinoamérica, después de Mar del Plata, ha visto finalmente la luz en cuanto a las definiciones en torno a aspectos hasta este momento no muy claros, y que fueron aprovechados por el barbudo cubano y sus socios 'bolivarianos y cocaleros': por un lado, resulta claro y diáfano el derecho de las Naciones de nuestra América al defender sus legítimos intereses comerciales, sea ante EUA, sea ante Europa. Por otro lado, también queda igualmente claro -definitivamente- los intereses políticos inducidos desde la Habana tras las consignas anti-ALCA: pura propaganda anti-norteamericana, como trasfondo de la imposición del castrismo en toda Latinoamérica, con la consiguiente implantación de un feudo: el barbeta cubano como amo y el mono bananero como su títere.