Miembro de
Proyect Sindicate apdu
       
 
separador                                          Inscripto en el Registro de Derechos de Autor en el libro 30 con el No 379
              
     
Google Buscar en la

 
No preguntes lo que tu país te puede dar, sino lo que tú puedes darle a él. 
Año V Nro. 377 - Uruguay, 12 de febrero del 2010  
 
 
 
 
historia paralela
 

Visión Marítima

 

El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

Walter Panizza

Paseando por mis
neuronas interiores

por Walter Panizza

 
separador
   
rtf Comentar Artículo
mail
mail Contactos
pirnt Imprimir Artículo
 
 

         Volviendo con paseando por las neuronas, he querido hacer algo diferente, algo mas íntimo, algo que me represente, diría yo algo que me desnude al mundo.

         No es una autobiografía, porque eso es solo para los grandes hombres, pero si algo que muestre tal cual somos a mí y a mi familia.

         Me gusta hacer un racconto de mi vida , porque la misma no ha sido simple desde el principio.

         Formábamos una familia de 4 hermanos, siendo yo, Walter y Rubén, nacidos en Comandante Braga, en los apartamentos de Branda. La historia de Comandante Braga la encontrarán en el artículo de la blanqueada.

         Mi hermano Carlos Enrique y mi hermana Marta Teresita, nacieron en la calle Cuaró, en el prado, y vinieron de 2 años y 3 ½ a la calle Comandante Braga donde luego de una larga espera, nació Rubén Ricardo y luego el Ultimo orejón, Walter José (yo).

         Estos son los link para ver la descripción de La Blanqueada
http://www.uruguayinforme.com/articulos/14112003panizza.htm
http://www.uruguayinforme.com/articulos/21112003panizza.htm

         Carlos enrique falleció en el año 1965 en un accidente con el ómnibus en la línea 163, en la calle Tapes y Jujuy.

         Esto fue un duro golpe para todos, pero fundamentalmente para mis padres que en ese momento tenían 55 y 50 años.

         Mi padre, que trabajaba en el Banco Republica en la oficina comercial, cayó en una especie de arterioesclerosis que fue avanzando rápidamente y que motivo su jubilación unos años después (no sé cuantos).

         Hemos salteado a propósito una importante etapa que fue las vivencias de comandante braga, entre monte caseros y Carlos Anaya, pero la intención era darles una idea global de la vida que nos toco vivir, y de la cual, no presentamos facturas pendientes, porque a nadie podemos culpar ni de lo bueno ni de lo malo, como les pasará a muchos de Uds.

         Y  bueno, nació Rubén y luego a los dos años casi 3 nací yo.

         Un corredor largo era la residencia en el departamento Nro. 5, un apartamento de planta baja, con un altillo al que se accedía por una escalera metálica bastante peligrosa y una azotea.

         Los recuerdos de los primeros años no son muchos, algunas neuronas, no llegan tan lejos, pero hay muchas cosas que si recuerdo, como por ejemplo una primera radio portátil (de gran tamaño) la radio que luego me acompañó inclusive en mis tiempos de radioaficionado (fui CX 5 CR), los carnavales en los tablados de la zona, en general en Carlos Anaya o en Monte Caseros. Recuerdo muy bien el primer tablado frente a casa, porque ese carnaval tuve que estar en cama por tener “la varicela”. También recuerdo la tapa de agua de OSE, que invariablemente era una trampa mortal para mi triciclo y tradicional caída con un buen golpe en la nariz.

         Las guerrillas de agua de carnaval, que eran espectaculares y que en general  veíamos desde alguna azotea.

         Creo que una vez fuimos a la casa de Humberto Mario Lioti, y desde su casa que quedaba al frente, vimos como caían los baldes de agua sobre cualquiera que osara pasar por la calle.

         Mis primeros años, lo fueron en el instituto Crandon, donde cursé hasta tercer año, y donde Rubén curso hasta 6to, luego pasando ambos a la enseñanza pública.

         Mi hermana llegó a recibirse y graduarse en el Crandon donde luego fue profesora de inglés de los chiquitos y luego en economía doméstica llegó a ser la asistente de la Sra. de Boccardi. En aquel momento una persona que tenía un estupendo programa de cocina en la televisión que recién se iniciaba.

         La Sra. de Boccardi tenía un hijo, que me acuerdo vagamente de haberlo conocido, pero sí haber jugado con él en los amplios jardines de la sección primaria del sector de primaria, que se llamaba Reid Hall. (Algunas neuronas se han quedado sin vitaminas)

         Allí iba a la escuela dominical, y había algo que en aquella época era una novedad, una hamaca de sentido lateral, y que una vez me caí debajo de ella y la misma me pasó varias veces, dejándome lesiones en la espalda que por un gran instante me dejaron sin posibilidades de respirar por el dolor.

         También a ello subsistí, y por ello no deje ni de ir al Crandon, ni a la escuela dominical que era parte de la enseñanza del Crandon.

         El doble horario y el tema de ser bilingüe, no me dejaba conforme a mí, un niño realmente inquieto, y por ello en tercer año, bajo la tutela de la Miss Clouset, fue que decidieron que por lo molesto que era, charlatán e inquieto, debía hacer de nuevo el curso, cosa que el Crandon no admitía más de una vez.

         Al año siguiente, y habiendo ya conocido por el año anterior los conocimientos, fue que entonces, me puse más inquieto y más insoportable que nunca. Vivía en el corredor y a veces hasta me pegaba una escapada a la biblioteca o directamente a la dirección, donde ya era habitué mi presencia.

         Fue así que, decidieron que debería repetir nuevamente tercero, y eso ya el colegio no lo admitía.

         Mi madre con gran tino, fue y dijo retiro a los dos que estar cursando tercero y sexto, y solucionado el problema, creo que para hacer un poco de presión porque la dirección no quería que retirara a Rubén  (ya se veía que iba a ser una gran persona)

         Fueron muchas las protestas del colegio para tratar de convencer a mi madre que o íbamos los dos o ninguno, que llegaron a ofrecerle una beca total a Rubén, pero a mí ni envuelto para regalo me querían. Su directora MS Good, que era una americana de gran porte, muchas veces llamo a mi madre, pero eso sí que tenía ella, cuando tomaba una resolución, era muy difícil que se volviera atrás. Cabe aclarar que mi hermano era lo antagónico mío .UN BUEN ALUMNO

         Fue así entonces que mi hermano Rubén salió del Crandon y fue inscripto en el liceo Nro. Tres, Dámaso Antonio Larrañaga. Donde hizo los 4 años de liceo y los dos de preparatorios de medicina.

         A mí me mandaron lejos, a la escuela Nro. 5  de práctica José Pedro Varela de la calle Guayabo y Gaboto, donde cumplí los años correspondientes a 4, 5, 6 de escuela para luego pasar al liceo Dámaso también.

         Es de recordar que a los nueve años yo había pasado a vivir en Monte Caseros y Pedro Olmida.

         Así que me iban a buscar una hora y media antes a mi casa (era uno de los primeros) luego iban a buscar a Omar Mussi (nunca más supe de él, vivía en Juan Ramón Gómez y Centenario), con el que desarrollamos una amistad de escolar.

         La llegada a casa era también una hora y media  después, o sea que me pasaba tres horas por día de traslado.

         No fue fácil, pasar de una escuela como el Crandon a una escuela pública, pero Elena, una maestra de cuarto año, le dijo a mi madre que iba a tratar de nivelarme y que pudiera cursar de primera cuarto año para no atrasarme más.

         Y así fue el primer año cuarto año lo pase con MBB, que era todo un triunfo, y allí empecé a hacer mi primera maldad, que fue llevarle a Ms. Good el carnet de mi primer triunfo escolar, y también a Ms. Clouset. Fue una maldad de mi parte, porque era evidente que había aprendido la lección, o me portaba bien o iba afuera.

         Uds. pensarán que me he ido del tema, pero esto es la realidad de mi vida, y acá empieza a tallar la vida también de mi hermano, con sus vicisitudes y las anécdotas que muchas de ellas no han salido a la calle hasta hoy, en esto que pretende ser un mero relato de mi vida. Espero que les haya gustado y ahora no van a tener más remedio que esperar una semana más para leer la segunda parte de “paseando por mis neuronas interiores”.

© Walter Panizza para Informe Uruguay

Comentarios en este artículo

» Arriba

separador

 
21
Informe Uruguay se halla Inscripto en el Registro de Derechos de Autor en el libro 30 con el No 379
Depósito legal No. 2371 deposito Nos. 338018 ley No - 9739, dec 694/974 art. 1 inc A
20
Los artículos firmados son de exclusiva responsabilidad del autor
y no reflejan, necesariamente, la opinión de Informe Uruguay
20
Los enlaces externos son válidos en el momento de su publicación, aunque muchos suelen desaparecer.
Los enlaces internos de Informe Uruguay siempre serán válidos.
21
 
Estadisticas Gratis