Año II - Nº 104 - Uruguay, 12 de noviembre del 2004

 

1 Campaa Mundial Seguridad en la Red

 

 

CON NOMBRE
Y APELLIDO

Por Helena Arce

En este mundo de hoy donde los valores han entrado en desuso, donde ya no solo la palabra dada no vale, sino que cuando se redacta un contrato es usual inscribir miles de subterfugios a los efectos que nada quede claro, es importante destacar quien aun los conserva.

Pensé varias veces que escribir para este número, tan especial para quienes arrancamos con esta ilusión. Esta quimera en la que nos embarcamos un grupo de amigos, con diferentes historias, radicados en distantes puntos del planeta, con creencias diversas, adherentes a distintos Partidos Políticos, y apasionados por cuadros de fútbol varios, unidos nada más, ni nada menos, que por el profundo amor a este maravilloso país que nos vio nacer, y con la esperanza de hacer algo por él.

El gran país, aunque pequeño en tamaño, ubicado en el sureste de América del Sur, que aun conserva en la idiosincrasia de su pueblo, esas características que asombran a más de un extranjero que visita este suelo.

Escuchaba hace poco, al célebre Lanata, comentar a propósito del "famoso" episodio del posible chaleco antibalas, que es lo menos que puede usar un Presidente para resguardarse. Y yo lo escuchaba y pensaba, este hombre se equivocó de país, dice conocer a nuestro pueblo y no tiene ni idea.

Pero aun entre nosotros la promesa hecha está perdiendo posiciones, cuantos uruguayos se han visto estafados por contratos engañosos, por "letra chica" redactada en contra de lo que las oblicuas "letras grandes" parecían decir. Y en estos años difíciles hemos visto a varios aplicar la ley del sálvese quien pueda, aprovechar la pequeña ventaja y sacar para sí todo el provecho posible, dejando a los demás que se arreglen si lo logran.

Por ello creo muy oportuno en este día de festejo para nosotros, resaltar la actitud de alguien, un hombre de vida privada que cumple su palabra, sin que hagan falta letras escritas y firmadas que lo obliguen a ello. Simplemente un uruguayo a quien podemos encontrarnos en cualquier esquina de nuestra geografía, al que posiblemente nos crucemos sin conocerlo. Un hombre que no necesita que haya algo que lo obligue y no pueda sortear, para hacer lo correcto.

Jorge González Rego, es nuestro personaje a resaltar, una persona que simplemente cumplió su palabra, sin necesidad de que nada lo forzase a ello.