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La vía interminable
por Michael S.Castleton-Bridger
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No puede menos que llenar de asombro la aparentemente infinita indecisión que maneja este gobierno con respecto a los temas ferroviarios.
Creo no equivocarme si afirmo que ya hace dos años que A.F.E. está tratando de adjudicar una licitación para la reparación de unos cientos de kilómetros de vía. Reparación que ya por añeja no se puede llamar urgente, pero sí impostergable.
Para los que no conocen demasiado de temas de transporte es suficiente aclarar que luego del modo fluvial, el modo ferroviario es la forma más barata de transportar cargas de granel mida como se mida.
Cabe aclarar que el transporte carretero no cubre ni remotamente el costo de la infraestructura que utiliza. La diferencia la absorbe la comunidad y concretamente los automovilistas.
Personalmente llama la atención los diferendos que el Ministerio de Transporte tiene en materia de precios de renovación de vía con las empresas constructoras oferentes en distintas licitaciones convocadas a estos fines. No aventuró cifras porque lógicamente no las conozco, por lo menos las ofertadas.
Lo que sí puedo afirmar es que en materia de infraestructura ferroviaria es mejor gastar una vez, bien, y al principio que diferir en el tiempo los problemas estructurales de vía. El kilómetro de vía cuesta -con variables- alrededor de la quinta parte de lo que cuesta un kilómetro de carretera. Con el mantenimiento adecuado, que no es mucho, se puede utilizar por cincuenta años al menos. Cifras harto mejores desde todo punto de vista que las del modo carretero. Por lo tanto quizás deberíamos fijarnos -dentro de valores lógicos, se entiende- no tanto en precio sino en calidad.
Para la sociedad en su conjunto la inversión en infraestructura ferroviaria es excelente por muchos motivos. Detallo solamente algunos, menores costos, menor uso de energía, mejor uso del factor tierra, descenso en la siniestralidad en las carreteras, aumento exponencial en la duración de la infraestructura vial y otras que sería tedioso enumerar en este escrito.
Agrego algo más. Creo firmemente que ya es tiempo que A.F.E. estudie seriamente la adopción de traviesas de hormigón sustituyendo los viejos durmientes de madera dura. . Tenemos las materias primas para hacerlos en el país y así evitaríamos el incalculable daño al medio ambiente que representa cada durmiente de madera dura colocado.
Por supuesto que no es barato. Pero nunca hay que perder de vista que los tiempos ferroviarios no son los carreteros en cuanto a duración de infraestructura se trata. Mas vale entonces hacer las cosas bien de entrada ya que lo que se haga debe durar muchos años.
Durante el gobierno de facto se colocaron cientos de miles de durmientes de eucaliptus. El resultado fue nefasto tanto en duración como en seguridad de circulación. Esto fue un buen ejemplo como no se deben hacer las cosas en materia de infraestructura.
Quien busca solamente precio rara vez obtiene calidad. Este axioma es cierto en todos los órdenes de la vida. Lo es más en inversiones importantes y de real cuantía como son la infraestructura de transporte de un país todo.
Hay que decidir lo que se quiere, fijar las prioridades, usar el sentido común y actuar.
Para el país es un muy buen momento encarar este tipo de inversión ya que los ciclos económicos indicarían que estamos entrando en un período de baja en las inversiones de infraestructura a nivel internacional. Por lo tanto debería haber varias empresas dispuestas a encarar este tipo de obra en condiciones relativamente más favorables para el país. En situaciones como la actual se ve claramente el enorme y lamentable error del gobierno del frente amplio con su política de gasto pro- cíclico. Si hubiéramos guardado como la hormiga y no gastado como la cigarra hoy tendríamos los fondos para poner nosotros los precios a las obras de infraestructura que precisamos. Estos a su vez se pagarían solos, rápidamente y con creces cuando las circunstancias económicas mundiales mejoren, como inevitablemente sucederá.
Uruguay pide a gritos un sistema de transporte tanto carretero como ferroviario eficiente, seguro y confiable.
A pesar de los desaciertos del Cr. Astori y sus acólitos es hora de dejar de hablar y empezar a actuar en estas cuestiones. El país debería estar preparado para los buenos tiempos económicos que tarde o temprano volverán.
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| © Michael S.Castleton-Bridger |
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