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Te quiero… no te quiero…
Desojando la margarita del Mercobluff por Raúl Seoane
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El gobierno comienza a deshojar la margarita del Mercobluff. El me quedo, no me quedo, parece ser la nueva consigna en contra de la corriente conservadora encabezada por Reinaldo Gagáno.
Un nuevo pétalo a desprendido el presidente Tabaré Vázquez al viajar a Chile conjuntamente con un grupo de empresarios uruguayos, con la intención de buscar coincidencias para la firma de un Tratado de Libre Comercio con ese país.
Este deshoje se está realizando tan rápidamente y con tanto ímpetu que “Tabaré Vázquez concurrirá a la sede de la industria acompañado de sus ministros de Relaciones Exteriores; Economía y Finanzas; Defensa; e Industria, Minería y Comercio, más una delegación de 30 empresarios, como una forma de reafirmar el decidido interés de su país por reforzar los lazos de negocios con Chile y la relación público-privada entre ambas naciones”, según informa El Mercurio en su edición del 8 del corriente.
"Nos parecemos tanto a Chile que por eso trabajamos juntos y optamos por transitar el mismo camino. Ese será un claro mensaje del presidente al mundo entero", aseguró el embajador de Montevideo en Santiago de Chile. Estas palabras no son únicamente una elegante frase diplomática, son una realidad. Tuve la suerte de conocer Santiago de Chile y tanto el chileno, como su forma de vida, tienen mucha similitud con la uruguaya. Tenemos muchos más puntos en común con los chilenos que con los argentinos o brasileros. Ambos gobiernos firmaron diversos acuerdos, destacándose que mediante ellos Uruguay podrá hacer uso de los tratados de libre comercio que tiene Chile con más de medio centenar de países, al exportar parte de los productos que el país trasandino negocia por intermedio de los TLC’s que tiene firmados, lo que en la práctica se entendería como un atajo hacia las trabas impuestas por Argentina y Brasil, sobre todo por el primero, para que Uruguay pueda firmar un TLC con Estados Unidos.
Este viaje llega en un momento trascendental para la expansión de la economía uruguaya, y el gobierno de Tabaré Vázquez intenta asegurarse a Chile como un socio estratégico de primer nivel ante la necesidad de buscar nuevos mercados debido a la crítica relación con su socio natural, Argentina, provocada por la impasse de la construcción de las papeleras en la zona fronteriza y otros desaires realizados por el gobierno de turno.
Estos acuerdos bilaterales pueden interpretarse como un fuerte golpe al Mercobluff y representar la posibilidad de que Uruguay esté comenzando a abrir la puerta de salida del Mercado Común del Sur para iniciar su retirada. También es un golpe muy fuerte a las pretensiones del gobierno argentino que muy probablemente vuelva a perder mercados, en este caso el chileno, a manos de productos uruguayos tal como sucedió con el tema de la carne bovina.
Una manzana podrida quiere infectar a las demás
Hasta el momento, la manzana podrida infectó únicamente a la Argentina con su delirio por la creación del Banco del Sur, engendro latinoamericano pergeñado por “Mr. Vómito” Chávez para continuar con su guerra de guerrillas contra su Mr. Danger Bush.
Ecuador, partícipe en la reunión celebrada en la pasada semana en Caracas, conjuntamente con Argentina y Bolivia, si bien acordaría integrar el mega banco sudamericano, comenzó a desconfiar de las verdaderas intenciones de su inspirador, el mono bananero, y el presidente ecuatoriano Rafael Correo ha declarado que Chávez no tendrá injerencia en el manejo del banco.
El Banco del Sur es una iniciativa de Argentina y Venezuela, principalmente el presidente Hugo Chávez, a la que hasta ahora se sumaron, con distintos grados de adhesión, Bolivia, Ecuador, Brasil y Paraguay. La intención es que el Banco esté conformado para mediados de este año. Según trascendió, contaría con un capital inicial de entre 3.500 y 5.000 millones de dólares, provenientes de las reservas internacionales de cada uno de los países que lo integran. A este proyecto se ha opuesto Brasil, que alega que la citada banca adolece de problemas técnicos, tal como lo señalara la semana pasada un alto asesor del presidente Lula. Mientras que en Paraguay, el gobierno de Nicanor Duarte Frutos realiza una activa campaña para lograr la adhesión de su país al citado proyecto, aunque un equipo asesor del Ejecutivo paraguayo recomendó al jefe de Estado, aguardar el proceso de consolidación del "Banco del Sur"
Son conocidos los argumentos brasileros para no integrar el megaproyecto bolivariano, pero ¿Cuál es la razón por la que nuestro país no se suma al proyecto? El gobierno frentista no es muy afín con el gobierno totalitario del mono bolivariano, aunque alguna de sus corrientes internas radicales vean con buenos ojos la inserción de Venezuela en el Mercobluff.
Es cierto que el parlamento uruguayo aceptó el ingreso de Venezuela cuando se esperaba la visita del dictador bolivariano en nuestro país, pero las pueriles escusas dadas por Mr. Vómito para no concurrir, probablemente no hayan caído bien entre las huestes frentistas, haciéndoles cambiar la visión que tenían del mono venezolano.
Desde el vamos, Tabaré Vázquez nunca comulgó con la propuesta totalitaria emanada desde Venezuela. Realizó algunos negocios como el venderle el Banco COFAC al Banco de Venezuela -salvando de esta manera de la vergüenza al Partido Socialista-, aceptó la donación de cinco millones de dólares para “callar” a Raúl Sendic en ANCAP, pero penduló en su relación y de allí no pasó.
Tampoco se desespera el gobierno de Vázquez por crear una moneda única sudamericana en la que están empeñados muchos mandatarios como Correa y Chávez, ni en la proposición brasilero-argentina de realizar intercambios comerciales en la moneda local de cada país.
¿Esto es simplemente un enfriamiento de las relaciones Uruguay/Mercosur o es el inicio de algo más importante como el rompimiento con el Tratado?
Si bien Vázquez ya tenía en mente que Uruguay debía retirarse del Mercobluff, confidencia que realizó a un periodista uruguayo durante su último viaje a Washington, luego de las visitas de Lula y de Bush a Montevideo da la impresión de que este alejamiento comenzara a acelerarse.
Un loco ejercicio para el pensamiento El presidente brasileño no es exactamente un amante de los argentinos. Allá por fines de mayo del 2005 se publicó una infidencia de Lula diciendo que "Muchos me recomiendan patear el balde". "Hay que tener bolas para bancar a los argentinos", (ver Informe Uruguay Nº 133) y posteriormente se conoció otra infidencia en la cual se acordaba de la madre de Néstor Kirchner.
Es cierto que luego todo fue desmentido políticamente, como debe ser, pero lo cierto es que existieron esas declaraciones y Lula no tiene ninguna simpatía por los argentinos.
Antes de su última visita a nuestro país, en busca de que Uruguay no se comprometiera en un TLC con los Estados Unidos, el gobierno brasilero consultó con el argentino la concesión de acuerdos especiales con nuestro país con el objetivo de disminuir las asimetrías entre los socios del Mercosur. La respuesta argentina fue totalmente negativa y Lula no tuvo más remedio que ofrecerle a Tabaré los pocos acuerdos y promesas de inversiones brasileras futuras.
Si sumamos esta última negativa argentina a una propuesta brasilera, con la antipatía que Kirchner le produce a Lula y las declaraciones por él efectuada con mucha anterioridad, no es ilógico suponer que en la última entrevista del presidente brasilero con Tabaré Vázquez se haya hablado de otras cuestiones relacionadas con el Mercobluff y no sólo de las asimetrías.
Como siempre, mi asquerosa y retorcida mente quiere hacerme pensar que hubo algún tipo de pacto secreto entre ambos mandatarios, y que éste podría llevar al acorralamiento del gobierno argentino, posibles acuerdos con USA de parte de ambos países, Uruguay y Brasil, y una vuelta de tuerca del Mercobluff hacia un libre comercio internacional.
Todo es posible en la dimensión desconocida del Mercobluff, y cualquier similitud con la realidad sólo es un invento de las enfermas neuronas de una mente alienada.
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