LA CONSTITUCION
NO ES UN CHICLE
Por Marcos A. Temesio
pocas horas de finalizadas las elecciones municipales, el Movimiento de Participación Popular plantea una nueva reforma constitucional dirigida a eliminar el balotaje, y a que las elecciones municipales se vuelvan a realizar en forma simultánea con las nacionales.
Resulta evidente, y hay que reconocer, que la anterior reforma que llevó a sustituir la antigua ley de lemas por una elección con un candidato único por partido, y con el mecanismo de la segunda vuelta o balotaje entre los dos candidatos mas votados, siempre que ninguno de ellos hubiera obtenido mas del cincuenta por ciento de los votos, tuvo como finalidad, evitar que la izquierda llegara al gobierno. Este objetivo se logró en los anteriores comicios, pero se volvió en contra de sus impulsores en estos últimos.
En cuanto al tema del agua, tan trillado el año anterior, que luego de la correspondiente consulta popular, terminó con una nueva reforma de la constitución, aparentemente ha sido resuelto por la sola voluntad del señor Presidente de la República, sin respetar lo que esta expresado en la carta magna respecto a este tema.
Estas reflexiones me llevan a pensar que todos los esfuerzos, los dineros invertidos, las intensas campañas en pos de las firmas necesarias para impulsar las consultas, se transforman en una verdadera pérdida de tiempo.
Esto queda demostrado claramente con los hechos, pues en algunos casos se pretenden modificar a apenas diez años de concretadas, y en otros simplemente son ignoradas y sustituidas por la sola voluntad del primer mandatario.
¿Qué es entonces la Constitución? ¿Acaso tenemos el derecho de manosearla permanentemente, recurrir a ella cuando nos conviene e ignorarla en caso contrario?
Definitivamente NO, la Constitución de la República, es el conjunto de leyes básicas que rige nuestra convivencia y organización como país, y nadie, repito NADIE, tenga la jerarquía que tenga, tiene derecho ponerla a un costado y no respetarla, porque allí está plasmada la más pura expresión de democracia en la cual debemos estar enmarcados para poder vivir en armonía.
Tomemos conciencia de lo que la carta magna significa, y no permitamos que sea tratada como un chicle, recordemos lo que ha sucedido en Venezuela, o debería decir República Bolivariana de Venezuela, como se llama en la actualidad, un país en el cual la constitución recibió tantos cambios, que ahora permite que un presidente electo democráticamente, aumente su período de gobierno deliberadamente, transformándose en un dictador de izquierda que no tiene ningún empacho en sacar a la calle a las fuerzas de seguridad para reprimir todo intento democrático que pretenda quitarle el poder.
Aunque algunos digan lo contrario, esto si puede llegar a suceder en nuestro país, y no debemos permitirlo bajo ningún concepto, es por ello que llamo a todos a reflexionar sobre este tema, para que nuestra Constitución sea respetada y tratada como es debido.