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La arritmia de un gobierno por Carlos Caggiani |
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Al igual que un corazón sin ritmo, existen gobiernos sin ritmo.
La gran diferencia es, que un corazón sin ritmo se puede regular dado a los avances tecnológicos instalando ese aparatito subcutáneo llamado comúnmente "marca pasos" el cual le da un choque al corazón para que reduzca su ritmo cuando está acelerado o le da empujoncitos para que el mismo camine cuando se ha quedado relegado.
¡Que inventos los de ahora!
Hay veces, que los que miramos desde afuera, notamos que la mente y los comportamientos de muchos gobernantes también sufren arritmias y pérdidas de paso a las que tocaría controlar de manera diferente para lograr su corrección.
Por un lado existen los que andan a mil kilómetros por hora, llenos de obsesiones, y que su enfermiza resolución es más personal e idealista que productiva; que planifican castillos en el aire, cosa que no lo llevará a ninguna parte, ya que tal desestabilización termina en mucha fantasía y poca realidad.
Por otro lado, tenemos gobernantes de mente perezosa a los que le sucede lo contrario pues en su perecear se dejan arrastrar sin ocuparse de crear nada constructivo para el país.
Esperan que algo les legue sin realizar ningún esfuerzo, y se pasan la mayor parte del tiempo confundidos en su propia pereza.
No es aquel que levanta mucho polvo el que llega primero a la meta ni tampoco va a ser el perezoso que no hace nada por avanzar.
El problema es, que todavía no se ha inventado el "Marca Pasos" que pueda controlar la mente de esos gobernantes para que alcancen el equilibrio necesario que se necesita para establecer prioridades y fijar parámetros de acción, que eviten ese correr sin rumbo hacia ninguna parte o ese permanecer estáticos ante los problemas de los países.
Cada ser humano tiene su propio marca pasos mental incluido... la instalación es natural, no artificial.
Los diferentes gobiernos latinoamericanos están faltos de regulación arrítmica y están llevando a los países a un caos eminente.
Las sociedades sin destino de las que tanto se habló y escribió están cada día más identificadas.
Los países no podrán salir adelante mientras persista esta arritmia mental en sus gobernantes.
Mientras estos no decidan enderezar los pensamientos, acciones y metas por los caminos de la serenidad y aceptable ritmo; además de un claro objetivo, un rumbo realista y que sea conveniente para sus pueblos.
Un buen sistema de marca pasos son las patadas del pueblo...
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