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¡Gracias Chávez! por Carlos Caggiani |
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Analizando lo que está pasando con las últimas elecciones presidenciales en países latinoamericanos como Perú y México, se podría decir que hay que darle las gracias a Chávez que estos países no votaron a los candidatos de la extrema izquierda.
La insensatez y la vulgaridad de los discursos de Chávez, y la unión al dictador Fidel Castro, forma pánico entre los ciudadanos de pueblos libres y ocasiona que los seguidores de la extrema izquierda cambien su opinión al momento de dar su voto.
No es para menos, cuando se vislumbra una posición extremista que puede llegar a que un país sea la copia de Cuba en donde el ciudadano común, ni siquiera puede viajar fuera de su país sin un permiso especial.
Tanto Umala en Perú, como Obrador en México, fueron afectados por sus relaciones con el líder venezolano y su política totalmente extremista y es muy factible que pase lo mismo en las elecciones de Nicaragua.
Latinoamérica necesita ayuda... pero ayuda del que puede ayudarlo. No necesariamente limosnas, si no tratados de libre comercio con países que le puedan proveer la tecnología que se necesita para poder ser competitivos en un mercado mundial que lo requiere.
¿Qué pueden ofrecer Cuba o Venezuela para que los países mejoren su economía?
Ni el petróleo que ofrece Venezuela ni las curaciones gratis que ofrece Cuba, pueden ayudar a que Latinoamérica pueda salir adelante y mejorar el nivel de vida de sus ciudadanos.
A Latinoamérica, lo mismo que a cualquier ser humano incompetente, no hay que darle "el pescado" si no que hay que proveerle la caña y enseñarle a pescar.
Los países tienen que hacer cambios grandes en vez de tapar agujeros con parches que eventualmente se despegan y los desinflan.
La única manera de progresar es realizar negociaciones que ayuden al futuro. Pensar solamente en arreglar un problema inmediato, creará desconformidad en los pueblos y aniquilará la esperanza de los ciudadanos.
No hay cosa peor que la política temporaria empujada por limosnas.
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