Año III - Nº 152 - Uruguay, 14 de octubre del 2005

 
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PARA EL CONTADOR ASTORI,
EL ART 379 DE LA LEY DE PRESUPUESTO, EL ART. 431, EL BANCO MUNDIAL Y MI DECEPCION POR NO VERLO ACTUAR A LA ALTURA DE SU CAPACIDAD
Por María Mónica Montini

No voy a referirme al ya manido tema de lo imposible que resulta para las empresas, y en particular las pequeñas y medianas en este país, el sistema impositivo que nos aqueja.
No es novedad para nadie que el sistema impositivo castiga a aquellos que apuestan al país productivo, y a dar trabajo a la gente.

Tampoco voy a insistir en el consabido tema que lo único que hace andar a un país es el que la gente tenga trabajo.

Ya varios artículos se han escrito sobre el tema.

Quiero referirme al profundo impacto personal que sentí, al leer el diagnóstico del Banco Mundial sobre la evasión en América Latina, donde explican que el motivo de la evasión no es la corrupción sino las altas tasas que gravan la producción y el comercio. El Banco Mundial calcula para Uruguay alrededor de un 88% de carga tributaria, remarca que en el primer mundo los impuestos son bajos y por eso nadie los evade. ¿Por qué motivo me impacta y me da una dolorosa sensación de satisfacción esta tan triste noticia, dirán ustedes estimados lectores?

Por la sencilla razón que todos estos años me sentí nadando contra la corriente, me sentí una extraterrestre, cuando planteaba el tema, legos y profanos me decían que estaba poco menos que alentando la evasión, al borde del delito, que no entendía del tema, que los comerciantes eran todos unos evasores corruptos. Por ello el que el Banco Mundial haya llegado a las mismas conclusiones que esta ignota profesional, me deja sino contenta por lo menos la sensación de nos estar enajenada.
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He visto cometer muchos errores, desde mi humilde óptica en estos meses, y he silenciado mi voz en el convencimiento que ha los gobiernos hay que darles tiempo para acomodarse a la nueva situación. .Y que el que nunca se equivoca es el que no hace nada.
Sin embargo hoy, no tengo más remedio, con dolor que alertar a mis conciudadanos de lo que ocurrirá, si el artículo No. 379 de la ley de presupuesto se vota tal como fue planteado por el Poder Ejecutivo. Ese artículo en su redacción actual reza de esta forma:

"Todas las personas físicas o jurídicas, las entidades de derecho privado sin personería jurídica, las personas públicas no estatales, las empresas públicas, los Gobiernos Departamentales, la Administración Central, el Poder Legislativo, el Poder Judicial y demás organismos públicos, están obligados a aportar, sin contraprestación alguna, los datos que no se encuentren amparados por el secreto bancario, estadístico que le sean requeridos por la Dirección General Impositiva para el control de los tributos, en la forma, condiciones y plazos que se establezcan.
El incumplimiento de las obligaciones establecidas en el inciso anterior hará pasible al sujeto que incumpla de una multa de entre 10 (diez) y 1.000 (mil) veces la multa por contravención (artículo 95 del Código Tributario) de acuerdo a la gravedad del incumplimiento. La información recibida en virtud del presente artículo por la Dirección General Impositiva queda amparada en el artículo 47 del Código Tributario.,"

Y el Art. 431 que permitía realizar allanamientos en los estudios contables y jurídicos por decisión de la D.G.I.

Esto que tal vez no les parezca a priori tan grave como es, significa la pérdida total de la privacidad de las personas. Levanta en forma definitiva el secreto profesional que médicos, abogados, escribanos, contadores, sicólogos, etc., nos deben a sus clientes, a quienes debemos brindarnos toda la información necesaria para que nos asesoren de la mejor forma posible. Desde ya deberíamos avisar que nadie de información sobre sus empresas, sobre su vida a ningún profesional, con lo cual podrán recibir un correcto asesoramiento para que dentro de lo que marcan las leyes, y sin que eso signifique evasión de impuestos, puedan manejar sus empresas de forma que las mismas las sean redituables, pues eso transformará a los profesionales, en vez de ser asesores personales, en espías de la Dirección General Impositiva.

Una de las primeras preguntas que me surgen es: ¿Para que fue que se le aumentaron a los funcionarios de ese organismo los sueldos a cifras estrafalarias, cifras además que para lograr cobrar deben cubrir con metas de productividad, o sea en criollo arrancar cabezas, si su trabajo lo deberán hacer los profesionales independientes, a quienes les pagan los empresarios privados y por ello a quienes se deben estos ética y financieramente?

Ni hablemos de la justicia y el derecho a la mejor defensa posible en lo que respecta a los abogados. ¿Cómo alguien va a darle datos a un abogado para que le prepare la mejor defensa posible, si este también se transformará en un espía de la Dirección General Impositiva?

Y esto es gravísimo pues el art. 20 de la Constitución de la República dice: "Quedan abolidos los juramentos de los acusados en sus declaraciones o confesiones, sobre hecho propio; y prohibido el que sean tratados en ellas como reos." O sea nadie puede declarar contra si mismo, pero según la ley de presupuesto al acudir a un profesional, cualquiera este sea, para que lo ayude a salir de un problema o encararlo de la mejor manera posible, estará obligado ese profesional a dar esa información a la Dirección General Impositiva, por lo cual las personas indirectamente estarán declarando contra si mismas.

Reza el artículo 28 de la Constitución: "Los papeles de los particulares y su correspondencia epistolar, telegráfica o de cualquier otra especie, son inviolables, y nunca podrá hacerse su registro, examen o interceptación sino conforme a las leyes que se establecieron por razones de interés general". Claro recaudar impuestos es de interés general, por lo tanto la ley de presupuesto no viola este artículo, pero si viola la intimidad de las personas, que quede claro ya no habrá correspondencia privada, todos estamos obligados a entregarla a la Dirección General Impositiva ante su requerimiento. .

Con buen criterio a instancias de la oposición y ante las excelentes gestiones realizadas por el Colegio de Abogados, en la Cámara de Representantes se ha quitado el art. 431, no tenemos claro si se le ha hecho el aditamento del secreto profesional, imprescindible para mantener la privacidad de las personas, al art. 379. Pero esto ahora pasa a la Cámara de Senadores, esperamos que allí se mantengan estos cambios, y por sobre todo el Partido de Gobierno entienda que hay que respetar la privacidad de las personas.

Si esto no ocurriese, los ciudadanos de este país descubrirían más de un sinsabor que el ya descubierto por los empleados ante lo que les proporcionan los Consejos de Salarios, mayores descuentos de sus sueldos, más recaudación para el Banco de Previsión Social y menos dinero para llevar a casa.

Sabido es que no dan los números para pagar la alta carga impositiva, el mediático Director de Rentas habría dicho muy suelto de cuerpo en un reportaje que si las empresas no pueden pagar los impuestos, no son rentables y deberán cerrar. Bien lamentándolo mucho les diré que más del 70% de las empresas de este país se hayan en esa situación, por lo cual aprontémonos a un futuro de gran desempleo. Pero además ¿Qué inversor nacional o extranjero apostará a invertir en rubros que den trabajo, si a esos es a quienes se les castiga, si la Dirección General Impositiva ganará más que aquellos que afrontan el riesgo de invertir?

El único secreto que no se levanta es el bancario, y ante la quiebra fraudulenta a que hace pocos años nos vimos sometidos del sistema bancario nacional, todos sabemos donde invertirán sus dineros quien los tiene. Por lo que de fuentes de trabajo, nada de nada.

Sr Ministro de Economía, .
No puedo comprender por cual motivo empieza usted por el final. PRIMERO NOS DEBE LA REFORMA TRIBUTARIA, luego todos los controles que usted quiera agregar para que no sufra escapes. Pero así en la situación en que se encuentra el país, con el alto grado de carga fiscal, y al que no ya solo yo levanto mi voz como un atropello a la vida pacífica y digna de los ciudadanos, pues mi voz no es nada, apenas soy una minúscula uruguaya de una ciudad del interior del país, sino que el diagnóstico del Banco Mundial lo dice, únicamente forzará a los empresarios a cerrar sus puertas, o en el mejor de los casos despedir personal para poder hacer frente a la carga impositiva.

No hace falta crear una GESTAPO en la Dirección General Impositiva, estimado Cr. Astori, hace falta algo muy simple, muy sencillo UNA REFORMA TRIBUTARIA QUE BAJE LA CARGA IMPOSITIVA, nada más.

Con dolor le digo, esperaba más de usted, esperaba medidas creativas, audaces, a la altura de su capacidad, la imaginación suficiente y necesaria para sacar este país adelante.

Pero &&&