Estreno mundial
previsto para mayo
"La venganza de los Sith"
cierra la saga de
"Star Wars"
Por Juan Morena Gelabert
El mundo de ciencia-ficción creado por George Lucas llega a su fin con la proyección del episodio III: "La venganza de los Sith", de la famosísima saga de finales de los setenta y principios de los ochenta: Star Wars.
Si bien la historia surgió y se desarrolló en las mencionadas décadas con los episodios IV, V, VI, no fue sino a mediado de la década del noventa que conocimos los capítulos I y II. Este año, con la llegada a los cines de la parte III, finaliza una de las mayores sagas de todos los tiempos.
De Anakin Skywalker a Darth Vader
El hilo central del argumento, lo que generará suspenso es el por qué el joven jedi Anakin Skywalker sucumbe al "Lado Oscuro" de "La Fuerza" convirtiéndose en el temible Darth Vader. ¿Será por qué la senadora de la República Padmé Amidala muere? No lo sé, pero, vamos, es una suposición válida. Recordemos que en el episodio II, "El Ataque de los Clones", el joven jedi y la joven princesa Padmé se casan a pesar que a los "defensores" de "La Fuerza" se les prohíbe contraer matrimonio.
De esa unión nacerán, muy posiblemente, los hermanos Luke Skywalker y la princesa Leia, referentes de la Alianza Rebelde que lucha contra el Imperio en las partes IV, V, VI.
Éxito asegurado
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Los filmes de Star Wars quedaron en la retina y los oídos de los espectadores desde su estreno en la década del setenta. La melodía creada por el ganador del Óscar por Tiburón acompañado por la filarmónica de Inglaterra (en donde se filmó gran parte de la trilogía original) es una de las más conocidas. No olvidemos, también, la archiconocida frase "Que la Fuerza te acompañe".
Los actores protagónicos de los primeros tres volúmenes: Mark Hamill (quién interpretó al jedi Luke Skywalker), Harrison Ford (el simpático mercenario Han Solo) y Carrie Fisher (la valiente princesa Leia) se volvieron íconos de la cultura pop. Ni el propio Lucas (qué en un principio decidió que "La Guerra de las Galaxias" fuera una miniserie para televisión) pudo prever la avalancha de taquilla que logró. También, podríamos decir, que el éxito que tuvo se lo debió, además a un buen guión y una excelente historia, al merchandising: hubo tanta demanda de mercancías que la empresa encargada de ello tuvo que vender cajas vacías en la que los niños escribirían su nombre y más tarde tendrían a su "muñeco" preferido.
Nosotros, iguales que aquellos niños de décadas pasadas, tendremos que esperar no precisamente el merchandising pero sí "La venganza de los Sith" a los cines.