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Cartas arriba de la mesa (II)
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Con respecto a la designación del Inspector Bernal como Sub Secretario del Interior, debemos hacer algunas precisiones.
Se expresó que “la designación del mismo le esta dando a la corporación policial un papel central en la definición de las políticas de seguridad”. No creemos que sea asi, la designación de un Policía en situación de retiro es un acto político, en un cargo político.
Claro que el Insp. Bernal tiene en su acervo una vasta trayectoria como profesional de la Policía, pero “su designación no implica compromiso ni con, ni de la corporación”. Fue designado por sus valores personales y profesionales.
Salvo que lo haya sido para intentar “controlar” los efectos de los cambios en la interna, o que se pretenda usarlo como “chivo expiatorio” y trasladar responsabilidades políticas a la corporación, cosa que no creemos y por supuesto no aceptamos.
También se manejó la situación jerárquica del Inspector Bernal en cuanto a su relación de mando con Oficiales de mayor jerarquía (Inspectores Generales).
Debemos realizar algunas precisiones, primero, como dijimos Bernal está retirado, y su actual cargo es inminentemente político, por tanto las órdenes o directivas que el mismo dé son de carácter político y nada tienen que ver con las profesionales.
Además no entendemos estos conceptos cuando desde que asumió este Gobierno, hemos sido testigos de barbaridades institucionales como que se haya nombrado a un Comisario Inspector en actividad como Director Nacional y a un Inspector Mayor en actividad como Sub Director, y nadie dijo nada.
También recordemos que el Dr. Batlle nombro inéditamente a todos los Jefes de Policía entre Oficiales de la Policía, vieja reivindicación del Circulo Policial del Uruguay.
Pero no fueron nombrados como policías, lo fueron como ciudadanos que fueron policías, y se les exige que estén en situación de retiro. Son ciudadanos comunes que reúnen las mismas condiciones que los senadores.
Por eso a no confundirse, el Insp. Bernal hoy es un político que tiene en su haber el plus de ser un retirado policial de larga trayectoria y rica experiencia profesional. Se dice que su presencia puede enlentecer la gestión ministerial ya que no tiene ni ningún peso político detrás. Puede ser, pero si Bernal realiza una buena gestión política, mejora de las condiciones laborales, económicas y sociales del personal policial, y la gestión institucional de la Policía, sin dudas tendrá el respaldo de 27.000 policías en actividad, mas 60.000 en retiro, más las familias de ambos, entonces podría tener tras de sí, más respaldo que algunos partidos políticos.
Todo depende de él.
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