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“Casa Fernández”
El último capítulo
por Julio Dornel
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El progreso y la voracidad inmobiliaria vienen sentenciando la identidad edilicia de esta ciudad, dando paso a nuevas construcciones y borrando huellas de la historia cotidiana que fueron haciendo desde 1888 los primeros habitantes del rancherío inicial.
Mientras van cayendo las paredes sepultando páginas centenarias de la identidad fronteriza surgen nuevos edificios que le otorgan a ciudad una nueva fisonomía.
Bastaron pocas horas para que las topadoras convirtieran en escombros las últimas señales de un pasado que durante muchas décadas formaron el carácter, la identidad y también la tradición de este enclave fronterizo.

Entre muchos edificios derribados en nombre del progreso y que representaban una herencia del siglo pasado se encuentra “CASA FERNÁNDEZ” que fue durante muchos años un icono de la actividad comercial de la frontera.
Fue en su momento la firma comercial más importante del norte rochense con sucursales en La Coronilla, Chuy y 18 de Julio, soportando durante varias décadas las transformaciones que venía imponiendo el comercio brasileño con sus precios competitivos.
Sin embargo durante varios años se mantuvo invulnerable a los cambios económicos y a los vaivenes de la moneda de ambos países con sus respectivas devaluaciones.
La visión de sus propietarios fue cimentando su prestigio comercial y una permanencia que la convirtió en un punto de referencia para el norte rochense.

Por esas coincidencias del destino el 31 de marzo se cumplirán 100 años de la llegada de don Leopoldo Fernández a la localidad de San Miguel para trabajar en el establecimiento comercial de Manuel Gallego.
No transcurrió mucho tiempo en que Gallego lo asociara al giro del establecimiento, al que se unieron posteriormente Luís Manuel Gallego, Jesús Fernández y José Fernández extendiendo sus actividades al Paso de San Miguel, Chuy y La Coronilla en el año 1924.
Al impulso de don Leopoldo y con el paso de los años la firma fue experimentando un crecimiento acelerado agregándole diversos rubros y despacho de aduanas en la sucursal Chuy a partir del año 1939.
Todos los establecimientos se dedicaron a la explotación de ramos generales, con almacén, tienda, ferretería, barraca, artículos de construcción y acopios de frutos del país incluyendo panadería y estación de servicios.
Posteriormente quedaron al frente de la firma sus hijos Antonio, Máximo y Leopoldo y sus yernos Liborio Fernández y Aldo Martínez conjuntamente con su sobrino Vicente Fernández Gallego.
Cabe señalar que la familia Fernández tenía su lugar de veraneo al sur del canal de Andreoni en La Coronilla, mientras la casa del Dr. Valiño estaba ubicada al norte de esa corriente de agua creada por el hombre para “aliviar” los anegadizos campos linderos a Potrero Grande, bañados de Santa Teresa y Laguna Negra.

Como ello era un obstáculo para que ambas familias se visitaran don Leopoldo hizo construir el primer puente colgante que existió en la región.
Cuando llegaba de Castillos la familia Valiño y Sueiro pasaba primero por la casa comercial de don Leopoldo para concretar amables tertulias, tomar mate o jugar a los naipes.
De alguna manera “Casa Fernández” fue cimentando el desarrollo comercial de 18 de Julio, Chuy y La Coronilla contribuyendo al desarrollo zonal y apuntalando el bienestar de numerosas familias.
| Hoy se actualiza la vigencia del maestro Soliño: |
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“VIEJO BARRIO QUE TE VAS
“TE DOY MI ULTIMO ADIOS....
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