Año III - Nº 118 - Uruguay, 18 de febrero del 2005

 

 

 

 

Henry Ford

El 30 de Julio de1863, nace en Michigan (Estados Unidos) Henry Ford, hijo de granjeros emigrados de Irlanda. El estado de Michigan es una rica zona boscosa, que en ese tiempo iba haciendo lugar para la ganadería y la agricultura. El 50% de la población de Estados Unidos vivía en el campo para producir lo necesario para su propia subsistencia y el otro 50% de la población vivía en las ciudades. Hoy gracias a la mecanización, sólo el 4% de la población estadounidense vive en el campo y provee toda la alimentación para su país y un enorme excedente para exportar.

Henry Ford creció en un ambiente feliz, ayudaba a sus padres en las actividades diarias de la granja que evidentemente no le agradaban y que muchos años después recuerda diciendo: "Desde joven, ya pensaba en qué podía hacerse para sacar el pesado trabajo de las espaldas de la gente y transferirlo al acero y a las máquinas".

Historiadores mencionan que no había nada en el hogar donde nació Ford que no fuera estudiado, analizado, desarmado y vuelto a armar por el curioso Ford. Henry recuerda también que su madre decía: "Henry es un mecánico nato", cosa que demostró ampliamente a lo largo de su vida. Ya a la edad de 7 años cuando acompañaba a sus padres al pueblo, aprovechaba para pasar por la estación del ferrocarril para poder ver con fascinación a esos monstruos a vapor que eran las locomotoras.

La mecanización en el campo era muy incipiente, se conocían las máquinas a vapor, pero eran por lo general estacionarias y para ser utilizadas debían ser transportadas por caballos. En Julio de 1873 Henry Ford ve por primera vez una máquina a vapor que podía desplazarse por sí misma. Tal influencia tuvo sobre Ford este primer encuentro, que no tardó en hacer un modelo en escala reducida de lo que había visto.

En 1879 abandona la granja de su familia y va a Detroit donde encuentra trabajo como aprendiz en una fábrica de tranvías y donde gana lo que para esa época era una suma principesca: un dólar y cuarenta centavos por día. No dura más de 6 días en este trabajo y es despedido; se supone que lo fue porque se atrevió a sugerir métodos innovativos para trabajos que se efectuaban desde siempre de una manera determinada.
Su segundo trabajo, fue en una fábrica de fundición en la que permaneció por 9 meses. Al considerar que ya había aprendido todo lo que quería saber sobre esta especialidad, renunció. Tenía en aquel tiempo 16 años. Entre tanto, y en las horas nocturnas trabajaba para un relojero reparando relojes. Menciona en su biografía, que consideraba en aquel tiempo, ser capaz de fabricar un reloj razonable por 30 centavos de dólar. Pero evidentemente, ésto no estaba entre sus prioridades.

En los dos años siguientes trabajó en la Detroit Dry Dack Engine Works que era un dique seco. Su sueldo inicial era inferior a lo que percibía en su trabajo anterior, pero consideraba que era un muy buen lugar para aprender por la maquinaria que se utilizaba. Pero aprendió otras cosas también. Recuerda que un día en que debía trasladar una pesada carga con una carretilla y subiendo una pendiente escucha la voz del ingeniero Frank Kirby que le dice: "Clava las uñas joven, que tu llegarás". Luego H. Ford continúa diciendo: "y eso es lo que hice siempre desde entonces".

Ford persiste en sus experimentos y estudiando en sus horas nocturnas lo fascinaban las máquinas a vapor que era la máquina predecesora al automóvil. En Michigan comenzaban a verse algunas máquinas a vapor que simplificaban las actividades y que tanto interesaban a Henry. Años después, Ford escribe que un granjero vecino adquirió una de esas nuevas máquinas y contrató un mecánico para que la operara pero este hombre estaba anonadado por la complejidad de la máquina. Habiendo oído que Henry tenía buen conocimiento de estas máquinas habló con su padre preguntándole si su hijo quería echarle un vistazo.

Fue esta la gran oportunidad para Henry. Consiguió que la máquina marchara eficientemente y durante los siguiente tres meses trabajó sobre esta máquina cortando madera para combustible y ganando 3 dólares por día. Este logro le produjo gran satisfacción tal es así que 30 años más tarde buscó, encontró y restauró la máquina con la que trabajó en su juventud y que ahora esta en el museo de Dearborn.

Su conocimiento de las máquinas de vapor se expandió la zona y el representante de westrieg house que en aquel tiempo fabricaba estas máquinas, lo contrató como mecánico de ventas. Durante varios años durante los meses de verano Ford se dedicó a este trabajo.

En el año 1885 teniendo 32 años es llamado para reparar una novedosa máquina de gas. La experiencia con este nuevo motor, tan distinto a la máquina a vapor fue un gran paso que lo acercaría a los motores que ya comenzaban a utilizar los autos.

Ford considera que debe ampliar su conocimiento sobre electricidad. Decide ir a Detroit donde consigue trabajo en la Compañía de electricidad Edison Iluminating Company. Gana $ 40 por semana y dado que rápidamente demuestra gran habilidad para solucionar problemas se le aumenta el sueldo a $ 50 por semana pero este nuevo sueldo implicaba disponibilidad de 24 horas por día. Es decir H. Ford debía estar disponible 24 horas para solucionar cualquier problema y al poco tiempo llega a ser Jefe de Ingeniería. Esto le permite usar en su tiempo libre el taller y continúa con sus ensayos del motor a nafta.

En la navidad de 1893 arranca su primer motor a nafta que marcha por 90 segundos. Rápidamente comienza a trabajar con otro con suficiente potencia para mover un pequeño vehículo.

Pero todo este trabajo debía hacerse desde cero. No existían casas de repuesto por lo que todas las piezas debían fabricarse individualmente. Finalmente en junio de 1896 arranca el motor y sale con su vehículo por las calles de Detroit.

Ford estaba satisfecho. A los 33 años ha diseñado, fabricado y probado su primer auto a nafta. Continúa trabajando en la fábrica de electricidad, pero por otro lado está acicateado por el desarrollo del automóvil a nafta. Tanto tiempo le dedica a esta que los directivos de la compañía le informan que debe elegir entre su proyecto y el trabajo en la Edison Iluminating Company.

En esa época tuvo oportunidad de hablar con el dueño de la empresa que era Thomas A. Edison a quien informó sobre sus experimentos. Justamente es de él que recibe el mayor aliciente ya que le dice a Ford: "Los autos eléctricos tienen poco alcance y los de vapor también. Joven, continúa en lo que estás haciendo".

En los siguientes tres años Ford hace exactamente eso y toma contacto con financistas. Por otro lado los directivos de la Compañía seguían ejerciendo sutil presión sobre Ford para que abandonara sus experimentos. Esto ocurre porque quieren mantener a Ford en la compañía. Ford se decide y renuncia el 15 de agosto de 1899 y forma su primer compañía que denomina Detroit Automobile Company.

Los financistas invierten 86.000 dólares en el proyecto y se construyen un camión y un auto que resultaron lentos y tuvieron problemas técnicos.

Aunque se intentó construir un vehículo liviano la suerte de la compañía ya estaba echada. Según Ford el proyecto fracasó porque los directivos querían fabricar un auto que se vendiera al máximo valor posible. Esta estaba contra la idea de Ford que quería fabricar un auto para las multitudes.

Este fracaso no amilanó a Ford. Consideró que era imprescindible hacer conocer la calidad del auto que quería construir y llegó a la conclusión que la forma de lograr esto era participando en carreras.

Interviene en la carrera "World Championship" y con un pequeño auto de 26 caballos lucha contra gigantes de 70 HP y gana.

El entusiasmo generado le permite formar una nueva compañía: Henry Ford Company la que solo subsiste 4 meses y que termina por desavenencias.

Ford forma una nueva compañía: Ford Motor Company. En ella Ford es vicepresidente, diseñador, jefe de mecánica, superintendente y gerente comercial. Con el tiempo logra comprar suficientes acciones para llegar al 51 por ciento y estar en control de la compañía que hoy conocemos.
Henry Ford, fue un pionero en el desarrollo del automóvil, su idea de masificar su uso creó una de las revoluciones industriales más importantes en la historia de la humanidad.

El destino de Ford va cambiando. El 3 de julio de 1903 vende el primer auto de la recientemente formada compañía a un doctor E. Pfenning por 850 dólares.

A partir de este momento las ventas se disparan y Henry Ford está ya en el camino para fabricar "el auto par las multitudes".

En los años 1905 a 1907 produce los modelos "A", "B", "C", "N". En 1905 la producción alcanza lo 25 vehículos por día y al año siguiente llega a 100. El modelo "N" se vende a 850 dólares.