Año III - Nº 118 - Uruguay, 18 de febrero del 2005

 

 

 

 

 

PATRIMONIO SUSTENTABLE
María Elsa Silva González

El Patrimonio no se remite solo al pasado, toda Cultura que se esta creando hoy es para las nuevas generaciones: Futuro Patrimonio.

Por eso es tan importante la creatividad de los pueblos, la generación de nuevos patrimonios.

San Gregorio de Polanco, ubicado en el centro del país, recostado a las márgenes del Río Negro, en el departamento de Tacuarembó, es la manifestación más significativa que tiene el Uruguay de "Patrimonio Artístico Creado" y forjado por sus pobladores.

San Gregorio de Polanco era un pueblito en medio del campo, olvidado por todos que se convierte primero en el balneario tranquilo de los tacuaremboenses, con un parador y algunas casetas construidas por la Intendencia Municipal de Tacuarembó. El problema era, que cuando se iba el verano volvía a ser un pueblo "tapera".

¿Porqué se convirtió en un centro turístico importante?, Porque hace unos doce años más o menos, un grupo de pobladores, decidieron hacer algo por su pueblo y se les ocurrió hablar con las autoridades de La Escuela de Bellas Artes, de la Universidad de la República, para solicitar que pintaran la fachada de algunas casas con murales artísticos.

Un comerciante y profesor del liceo que integraba el grupo, era amigo de Tola Invernizzi, con el que comenzaron a llamar a otros artistas. Consiguieron que Cléber Lara se interesara, lo que les proporcionó un gran nivel artístico, y de la Escuela de Bellas Artes participaron varios talleres.

La experiencia fue financiada por el Ministerio de Educación y Cultura, La Intendencia Municipal de Tacuarembó, y una muy buena parte por el sector privado. Fue muy importante el trabajo gratuito realizado por Pintores de renombre cómo: Tola Invernizzi, Cléber Lara, Alamón y muchos otros, sumamente interesados en una propuesta que significaba un hecho inédito, además del desafío de pintar murales en casas particulares.

Este experimento novedoso marcó para San Gregorio de Polanco un antes y un después en su vida y en su progreso. Un acontecimiento cultural cambió la vida de la gente y creó un fenómeno económico, mejoraron los valores de las tierras y los inmuebles, y se reactivó la vida comercial, ya que se estima que se sextuplicó el número de visitantes.

Se fortaleció la autoestima y la gente se atrevió a hacer cosas que antes ni lo había soñado, surgieron tejedoras, ceramistas, cooperativas organizadas para distintas realizaciones. También emergieron muy buenos artesanos, pintores, escritores y diferentes manifestaciones artísticas acompañados por emprendimientos comerciales.

San Gregorio de Polanco, rubrica lo efectivo que pude ser un patrimonio artístico con el esfuerzo y la determinación de la población local. Y demuestra que la valorización del patrimonio cultural y natural puede elevar la autoestima de pueblos y grupos, con impactos que no se localizan sólo en el patrimonio, o en la cultura artística, sino que afecta a toda la actividad económica y social. Por lo que las actividades vinculadas al desarrollo cultural, y dentro de ellas las relacionadas con el Patrimonio, pueden ser y son instrumentos poderosos para el desarrollo económico y social de pueblos enteros y de grupos sociales marginados.

Tacuarembó, 8 de enero de 2005