Miembro de
Proyect Sindicate apdu
       
 
separador                                          Inscripto en el Registro de Derechos de Autor en el libro 30 con el No 379
              
     
Google Buscar en la

 
No preguntes lo que tu país te puede dar, sino lo que tú puedes darle a él. 
Año V Nro. 395 - Uruguay, 18 de junio del 2010     
 
 
separador
En esta edición
separador
Helena Arce
separador
1
Simon Johnson
separador
1
Nelson Maica C.
separador
1
Jorge Azar-Gómez
separador
 
Gonzalo Guimaraens
separador
1
Germán Queirolo Tarino
separador
Alberto Medina Méndez
separador
1
Dr. Francisco Gallinal
separador
1
Darío Acevedo Carmona
separador
1
Marcelo Ostria Trigo
separador
1
Prof. Antonio Romero P.
separador

 
 
 
historia paralela

Visión Marítima

 

El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

Dr. Francisco Gallinal

Un ajuste electoral
por Dr. Francisco Gallinal

 
separador
 
   
rtf Comentar Artículo
mail
mail Contactos
pirnt Imprimir Artículo

Compartir en Facebook
 
 
 
 

         Antes de la incorporación del nuevo sistema electoral, en el Uruguay todo se definía en una única elección. En noviembre, cada cinco años, la ciudadanía tenía que elegir, en un mismo acto electoral, Presidente de la República –con pluralidad de candidaturas y de fórmulas por Partido–, Senadores y Diputados, Intendentes Municipales –también con pluralidad de candidaturas y sin límites en cantidad–, integrantes de diecinueve Juntas Departamentales e integrantes de diecinueve Juntas Electorales. Todo esto se definía en un solo comicio, en un solo acto electoral, a través de dos hojas de votación. Y si bien esas hojas de votación separaban lo nacional de lo departamental –porque a través de una de ellas se votaba al Presidente de la República, al Parlamento y a la Junta Electoral, y por medio de la otra se votaba al Intendente Municipal y a la Junta Departamental–, había una prohibición expresa de votar hojas de distinto lema, y la sanción para quien introdujera en el sobre de votación una hoja nacional de un lema y una hoja departamental de otro era la nulidad.

         A partir de 1996, con la reforma constitucional que se aprobó en aquella circunstancia, se pasa de un régimen con una única elección nacional a otro con tres y, eventualmente, cuatro elecciones: las internas o primarias, que se disputan a comienzos del año electoral; las elecciones nacionales, que se llevan a cabo el último domingo de octubre de ese mismo año; en caso de no alcanzarse las mayorías preestablecidas sobreviene la segunda vuelta electoral o balotaje; y en mayo del año siguiente están las elecciones departamentales. Además, a partir de 2010 se agregaron las elecciones municipales, realizadas en forma simultánea con las elecciones departamentales. Hemos vivido todas las experiencias y hemos tenido elecciones nacionales con y sin balotaje. Los cambios en el sistema han arrojado múltiples consecuencias que, por supuesto, van mucho más allá de lo que podemos señalar, pero hay una idea en particular en la que, aparentemente, la mayoría coincidimos. A lo largo de los últimos tiempos y más específicamente durante la campaña electoral, escuchamos a dirigentes de distintos partidos empezar a adelantar algunas ideas que se traducen, inevitablemente, en la necesidad de una reforma. Desde todos los partidos hemos expresado opiniones en ese sentido. También se lo hemos escuchado decir a mucha gente, a integrantes de las más diversas áreas de la vida social del país y a actores sociales importantes que no necesariamente son dirigentes políticos. Resumiría en una frase la conclusión a la que, a mi juicio, se ha arribado a la luz de esta experiencia que hemos compartido: es demasiado tiempo el que demanda el periplo electoral que tiene el país. Creo que en esta expresión, probablemente, coincidimos todos los que hemos vivido –prácticamente todos los uruguayos– estas circunstancias electorales.

         Por otro lado, cabe destacar que a lo largo de estos tiempos –y más intensamente en la última campaña electoral– se ha producido un desgaste importante a muchos niveles de la vida de nuestra sociedad, empezando por la gente que ha mostrado, a través de distintas señales, su rechazo a tanta campaña electoral. Incluso, en algunas circunstancias en particular, hasta hemos advertido una suerte de hastío por tanta publicidad y tanto acto. Esto se ha manifestado a nivel de todos los partidos, a través de una notoria disminución de la concurrencia de la ciudadanía a los actos que se celebran durante la campaña electoral, incluso a aquellos más importantes.

         También se ha producido un desgaste importante a nivel de la militancia de los partidos, y para ninguno de nosotros constituye un tema menor, porque todos le reconocemos una cuota de valor, motivación, fuerza y decisión que muchas veces es la que nos sostiene cuando estamos tan profundamente sumergidos en la campaña electoral. A lo largo de este tiempo todos hemos visto agotada y extenuada a nuestra militancia, porque se le ha exigido severamente y demasiado con mucha frecuencia. Obviamente, eso genera un debilitamiento en la acción de los partidos. Esta situación también nos abarca a nosotros, los dirigentes políticos, y a los candidatos.

         En consecuencia, la conclusión a la que aparentemente todos vamos arribando es que se hace necesario un ajuste al sistema electoral para hacerlo más corto. El diagnóstico de situación es este desgaste y el primer objetivo –a mi juicio, el más significativo, sin entrar al cómo– es ver de qué manera podemos hacer más corto el periplo electoral.

 

 

Compartir este artículo en Facebook

© Francisco Gallinal para Informe Uruguay

Comentarios en este artículo

» Arriba

separador

 
21
Informe Uruguay se halla Inscripto en el Registro de Derechos de Autor en el libro 30 con el No 379
Depósito legal No. 2371 deposito Nos. 338018 ley No - 9739, dec 694/974 art. 1 inc A
20
Los artículos firmados son de exclusiva responsabilidad del autor
y no reflejan, necesariamente, la opinión de Informe Uruguay
20
Los enlaces externos son válidos en el momento de su publicación, aunque muchos suelen desaparecer.
Los enlaces internos de Informe Uruguay siempre serán válidos.
21
 
Estadisticas Gratis