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Año III - Nº 144 - Uruguay, 19 de agosto del 2005

 
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Antel y la barbarie
por Pedro A. Lemos

Los uruguayos en el exterior se preguntan y nos preguntamos, la razón del alto costo para llamar por teléfono a cualquier punto de la República O. Del Uruguay. Un freno importante en ésta era de alta comunicación, una limitación que los Progresistas podrían definirla rápidamente como una nefasta norma capitalista, que coarta la libertad de expresión.

Ellos mismos que imploran por la modernización y que hoy tienen en sus manos la posibilidad de revertir la situación, deberán abocarse a solucionar ésta falla heredada de un Monopólico Antel.

La explicación que se obtiene de éstos altos costos, es la carga impositiva que las Empresas Estatales, deben derivar a Rentas Generales, para financiar el pesado estado uruguayo.
Sólo basta revisar la página web de ANTEL, para saber que su tecnificación y modernización, la ubica en las más desarrolladas del Mundo. Contando en la actualidad con una infraestructura envidiable hasta por los más desarrollados países.

Esta herencia que ha recibido el nuevo Directorio, seguramente hará posible un costo adecuado de las comunicaciones internacionales, en un futuro cercano. Para ofrecer un ejemplo que desalienta discar desde Uruguay hacia fuera, es suficiente con observar el siguiente cuadro:

Pesos uruguayos 9,26 el minuto, dado que se mejoró la oferta en un 41 %.

Traduciendo a dólares americanos, el costo minuto con ésta ventajosa oferta de Antel, es de 0,38 dólares. Me imagino cuantos uruguayos se mordisquearán los dedos antes de teclear una llamada de éstas características. Cuantas madres, padres y amigos, pensarán y dejarán para más adelante.

La monopólica empresa, también perjudica las posibilidades comerciales y hace que intentar un negocio por ésta vía, sea prácticamente imposible.

Tampoco permite la conexión tipo ''Call Back'', o sea por medio de una central computarizada radicada generalmente en Estados Unidos. O el sistema que se utiliza masivamente, mediante tarjetas magnéticas, que con un Pin impreso y protegido, permite realizar la compra de minutos pre pagos.

Como motivación para la telefónica uruguaya, existe la Monopólica Telstra en Australia, que su costo es aún más elevado. Pasando por una similar protección y sin permitir su privatización, tuvo que admitir el sistema de conexión vía tarjetas diversificadas y con costos irrisorios para llamar a todos los Países del Planeta.

Hace casi dos años, comenzaron a florecer en los kioscos, ofertas de tarjetas para hablar telefónicamente, a cualquier país por costos sumamente inferiores.

Las primeras permitían una comunicación a Uruguay por unos 10 pesos uruguayos el minuto.

La competencia entre ellas, fue procurando nichos y así se ven tarjetas para hablar por 0,2 centavos a más de 20 Países. Entre los más caros figura Uruguay, que ya hoy podemos hablar a 0,25 centavos de pesos uruguayos el minuto y a la exclusiva Capital o zonas que incluyen en el tele discado 598 2 .....-

Mientras que al interior, el costo es de pesos uruguayos 0,84.

Las privatizaciones no fueron la ''panacea'', la gran solución a la hora de bajar costos para los consumidores, en algunos países, que abrieron desoídamente la puerta a los ''salvadores'', que se hicieron la nueva ''América 2'', en los últimos años. Es que los extremismos siempre son pésimos y los únicos que sufren, son los que menos tienen. Por ello es necesario transitar con seriedad y buscar soluciones de abaratamiento que contemplen todos los agentes que tarde o temprano se involucran.

La solución no pasa por cerrarse, todo lo contrario, deberá abrirse inteligentemente y estudiar rápidamente las vías de solución, que seguramente involucrarán a los países vecinos, ya que ellos, tienen costos de llamadas a muy bajo precio con respecto a Uruguay. Una buena asociación podrá beneficiar las arcas del Estado, la empresa en sí mismo y al usuario. Este que siempre es el más castigado, y a menor ingreso es el que mayor termina aportando, exige un alivio en la presión tributaria. El impuesto al consumo que graba todas las tarifas y que eleva el costo en más de un 20 %, realmente no se condice con un Gobierno Solidario.