Año II - Nº 105 - Uruguay, 19 de noviembre del 2004

 

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Una historia que deja pensando...
¿El Código de la fe?
Por Juan Pablo Morena

El martes dieciséis de octubre el canal 12 de Montevideo emitió el programa El Código Da Vinci, show basado en el libro homónimo y que buceaba en la hipótesis sobre "la vida oculta" de Jesucristo, hijo hecho carne de Dios según la religión cristiana. El best seller del que se espera una pronta versión cinematográfica ha logrado introducirse en la vida del lector pero, ¿por qué?

A primera vista esa pregunta parece tonta. Su respuesta en una aproximación inmediata sería la siguiente: el libro es tan leído porque el autor, Dan Brown, se inmiscuyó en un tema tabú, censurado por los clérigos más importante: ¿el hijo de Dios se casó?, ¿tuvo descendencia?. Nadie absolutamente nadie puede saberlo porque nadie existió en la época de Jesucristo y ha vivido para contar lo que vio en ese período de tiempo de la humanidad. Solo nos queda el Nuevo Testamento con los evangelios de San Mateo, San Marcos, San Lucas y San Juan, y los evangelios apócrifos, siendo estos explotados para criticar a los primeros y principalmente para reprender a los dirigentes de turno del poder eclesiástico.

 
Dan Brown

Claro, eso es la primera impresión pero dejando a un lado las consideraciones estilísticas y de contenido, hay algo más oculto en este género lleno de misticismo... ¿Qué es? Pues que el autor logró llegar al corazón del lector y como dijera una amiga de este periodista, con razón, las personas hoy en día necesitan respuestas a interrogantes tan profundas, la cual podría ser ¿existe el destino?. Alguien un poco melodramático puede decir que sufrimos de una crisis existencial ("crisis existencial", para no decir "vació existencial"). Lo que sucede es que la gente, en especial los que aprecian a escritores como Paulo Coelho o J. K. Rowling tratan de encontrarle significado a esos distintos temas en las obras de las mencionadas personalidades.

Además El Código Da Vinci, a diferencia de Coelho o Rowling, se entrometió con instituciones que cuentan con miles de miles de adeptos por todo el globo. Eso debió de afectar favorablemente al público que buscaba algo transgresor. Bueno, la novela de Brown cuenta con esos toques.

Por otro lado, El Código... reabre una vieja suposición sobre la vida privada del hombre más importante de occidente en toda la historia: ¿Jesucristo era el esposo de María Magdalena? La Iglesia lo niega rotundamente pero, como se dijo líneas arriba nadie lo sabe a ciencia cierta... solo se encuentra la fe. La fe que mueve a millones de personas a pensar que el hijo de Dios hecho carne era Jesucristo y que por medio de la Santísima Trinidad es uno solo con el Padre.

La fe, en un tiempo en donde el dolor por las guerras militares y civiles, y las plagas alimentarias y sanitarias gobiernan en el mundo, es lo único que nosotros, mortales, contamos. Cuando ella es cuestionada, nos obliga a discutir sobre lo que nuestra conciencia y nuestra esperanza nos dicta.

Eso muchas veces es bueno porque sino seríamos fanáticos religiosos.

La novela de Brown logra eso, logra que tratemos de pensar en lo que creemos, y si nuestra fe es fuerte ningún best seller nos hará cambiar de idea.