Año III - Nº 114 - Uruguay, 21 de enero del 2005

 

 

 

 

LOS PROBLEMAS DE VÁZQUEZ
Alvaro Kröger

Si a los Partidos Tradicionales se les ha achacado el doble discurso desde hace al menos 30 años; el furturo gobierno no va a tener doble discurso: va a tener un discurso elevado a la "n" potencia.

Por un lado, por más que quiera no va a poder hacer una política muy diferente a la actual por dos razones: una, el Uruguay está inmerso en un sustema económico global,dónde nadie se hace el vivo si no, hay corte de suministros, y dos ya los futuros agentes económicos están de amoríos con los organismos de crédito; y podría poner una tercera razón: la política de Vázquez, aunque no quiera reconocerlo, es de derecha. Los discursos pre-electorales fueron muy lindos, muy "solidarios", muy "socializantes", muy demagogos.

Pero la realidad del poder es mucho más dura que la realidad romántica de la oposición. Ser opositor es más o menos como el chiste de aquel gallego:"No se de que estais hablando, pero me opongo".

El ejercicio del Poder Ejecutivo, es un ejercicio dónde hay que tomar decisiones continuamente, y la mayoría de las veces son decisiones que son antipáticas, siempre y cuando se tome el ejercicio del Poder en serio.

Los Planes Solidarios son muy lindos, pero hay que instrumentarlos sin casi dinero,a puro cuento, dando espectativas que seguramente no se podrán cumplir, no por falta de voluntad política, sino por algo más profano: por falta de dinero.

Creo que la línea de acción que ha tomado el futuro equipo económico es la más acertada, frente a las circunstancias; tratar de que la estabilidad social sea tal que haya inversiones. Sin inversiones no hay desarrollo posible, y un clima caótico desde el punto de vista social, sindical y económico espantaría a cualquier inversor.

Debemos apostar a que las cosas se desarrollen en calma.

Obviamente tendremos el discurso para las masas: visitas de encumbrados personajes como Mr. K (que quiere meter la cuchara en nuestra política), Chávez que vendrá a vendernos el acuerdo bolivariano (hay que leer la biografía de Bolívar para darse cuenta de lo que era); Castro que vendrá a querer seguir comprando productos uruguayos sin pagarlos; Lula que vendrá con una sonrisa para tratar de que hagamos lo que Brasil quiere.

Vázquez va a tener que compatibilizar todos estos intereses con sus bases, y con el otro casi 50% de uruguayos que no estamos de acuerdo con él.

Como los recursos son finitos, hay tanta plata y no hay más que ésa, por más racionalizaciones que se intenten hacer, se podrá mejorar algo del funcionamiento del Estado, pero que ni sueñen que la mejora será increíblemente grande.

El Estado es una especie de górgona de miles de cabezas, que en cuanto se corta una salen dos.
Es algo que venimos diciendo desde hace años: al Estado hay que achicarlo, no es posible que más del 10% de la población total del país trabaje para el Estado.

Después de tanto plebiscito por Antel, Ancap, OSE, el gobierno de Vázquez ya está hablando de "asosiaciones", con empresas extranjeras; las concesiones vamos a ver que pasa.....no el Poder no es para cualquiera, el Poder es para quien tenga oficio en su ejercicio, por eso es que están tratando de que funcionarios claves blancos y colorados se queden. No es por la supuesta idoneidad en la función, es porque saben cómo funciona el Estado.

Y es mejor, que si tienen mayoría en las cámaras hagan algo con organismos que son absolutamente inoperantes, caso AFE. Se puede reflotar AFE pero van a tener que conseguir a alguien que ponga la plata y obviamente saque sus ganancias.

El país no es la utopía romántica de los tupamaros, es algo muchísimo más complejo, que debe estar dirigido por personas con la mente muy fría, porque los tiempos que se avecinan no son nada fáciles. Los conflictos de intereses serán más o menos como las batallas de la Edad Media: sangrientas, muy sangrientas; y lo más curioso es que esos conflictos no los vamos a provocar los que no votamos al futuro gobierno; sino que los van a provocar los sindicatos y los "compas" más extremistas que se verán desfraudados por las promeses hechas y las realidades: no hay conflictos peores que las guerras civiles o las religiosas, en este caso será una mezcla de ambas.

Descontando el equipo económico, que me parece un acierto de Vázquez, los demás ministerios están en manos de personas que no son capaces para desarrollar su labor. No pretendo que un Ministro sea un erudito en el tema que le ocupa, pero sí pretendo que al menos tenga unas respuestas claras a preguntas sencillas.

Anoche ví a la Sra. Marina Arismendi, que sinceramente no sé que ministerio tiene, pero a preguntas muy elementales de los periodistas, la señora no respondió claramente.....y no es que no tenga "vaqueta" política, tampoco es que no haya tenido un maestro malo....porque el viejo Rodney, a pesar de mis diametralmente diferencias ideológicas, era un maestro de la política y sabía zafar sabiamente.

A medida que me voy enterando de los proyectos de los ministros, me voy dando cuenta que no están viviendo la realidad, sino que están viviendo la realidad que ellos quisieran que fuese y eso se llama Utopía. El gran problema va a ser cuando caigan al suelo, o mejor dicho cuando la realidad los traiga al piso....¿que harán?.

¿Que harán los muchachos "ultras", cuando se den cuenta que las cosas no son tan fáciles de hacer, como apretar un gatillo?.....Y la pregunta que corona la torta: ¿que hará Vázquez cuando se le empiece a desbandar en serio la majada?.....¿hará como el "Bocha" Pacheco Areco, gobernar con Medidas Prontas de Seguridad?......¿ o tendrá la cordura y la humildad para consultar a los que saben cómo funciona el Estado?. Y recuerden que, a pesar de mi aprecio personal por el General Líber Seregni, éste fue el Comandante en Jefe del Ejército de Pacheco y reprimió duramente a los bancarios, en una feroz huelga por el año '67 o '68, por más que ahora nadie hable del asunto.
No pretendo comenzar una polémica, pero tampoco la voy a rehuír, sólo pretendo tratar de entender cómo se va a compatibilizar una política de derecha para afuera y una de izquierda para adentro.