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¿Presidente de todos?
por Michael S. Castleton-Bridger
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Debo reconocer que estoy asombrado. Estoy asombrado de ver al presidente de todos los uruguayos, participando como único orador en un acto netamente partidario.
En Paso de los Toros, ayer lunes 11 de marzo se realizó un gran mitin político con la participación del Dr. Tabaré Vázquez Rosas. Reconozco que la irritación que me produjo tal acto me impidió verlo en su totalidad. Vi un buen número de gente es cierto, también se notaban algunos claros bien marcados entre el público.
Lo que llamaba la atención era la cantidad de banderas del Frente Amplio y la gran participación, por su comportamiento, de gente de esa fuerza política.
El único orador Vázquez trató de cubrir esto haciendo referencia a su condición de presidente de todos los uruguayos. No lo parecía. Peor, parecía y en los hechos era así, que hablara para sus correligionarios en forma exclusiva.
La presidencia por definición es un cargo que le pertenece a la ciudadanía toda y enfáticamente no es de un solo grupo político. Menos debe el presidente en ejercicio realizar política partidaria. Ayer vi a un presidente haciendo política partidaria pura. Esto no es bueno. Esto fácilmente puede ser mal interpretado y llevar al país por oscuros y difíciles caminos de aún mayor polarización política de la ciudadanía. Caminos que se saben donde empiezan pero nunca donde terminan. Un presidente debe ser factor de unión de una sociedad, de un país, jamás de discordia. Ayer el presidente Vázquez anduvo por esos rumbos.
Capítulo aparte merecen los ministros de este gobierno también presentes en el tablado. Despatarrados en sus sillas, algunos con sus voluminosas humanidades protuberando sin el menor intento de disimulo tanto, que parecía más bien la comisión de algún club barrial y no los gerentes generales de la cosa pública. Sólo faltaba una mesa de caballetes, el papel de astraza y alguna botella de tintillo casero. Rostros adustos, serios, quizá hasta mostrando algún grado de incomodidad pero lejos de parecerse a un gabinete que colabora en el manejo de los destinos de todo un país.
Personalmente y se me podrá tratar de superficial pero pienso que en política y más en el manejo de la cosa pública, como la mujer del César, no solo hay que serlo sino parecerlo. El gabinete actual del presidente Vázquez ni está – salvo honrosas excepciones - ni parece, estar a la altura de sus pesadas responsabilidades.
Los uruguayos merecemos más. Merecemos un gabinete que de alguna manera trasunte su capacidad e idoneidad para los cargos de dirección que ocupan. No hace falta demostrar en el desarreglo personal que uno es del pueblo. Es justamente al contrario. La buena presencia, el decoro, la urbanidad no son más que signos de respeto hacia quienes los pusieron en los altos cargos que ocupan.
Todo esto que ayer se notó por la televisión, no hizo más que reafirmar las características de acto político partidario en el cual el presidente de todos los uruguayos participara en forma tan contundente.
Como uruguayo y blanco quiero que el presidente de la nación lo sea de todos nosotros no sólo en los papeles sino en los hechos.
El acto partidario de ayer en Paso de Los Toros me ofendió como uruguayo y como blanco.
Cuando el Partido Nacional sea gobierno no me cabe duda que las cosas serán distintas y por cierto mejores.
Eso sí, para todos los uruguayos.
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