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Un fallo necesario
por Pablo Abdala
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Miles de pasivos aguardan, con angustia, una definición de la Suprema Corte de Justicia con relación a las acciones de inconstitucionalidad que, ante ella, individualmente interpusieron, para impugnar el impuesto a la renta contenido en la ley de reforma tributaria. En los últimos días, trascendió que habría una mayoría ajustada, en el máximo órgano judicial –tres ministros contra dos– a favor de determinada posición, pero la misma podría llegar a modificarse, invirtiéndose, si antes del 7 de abril no se llegase a dictar sentencia. En la fecha señalada se producirá el retiro obligatorio de uno de los magistrados y, por ende, la desintegración del Cuerpo.
Ante los trascendidos, el señor presidente de la Corte –debemos entender que en su nombre– relativizó los mismos y, de manera más o menos implícita o explícita, reivindicó el incuestionable derecho de la Corporación a actuar dentro de los plazos preestablecidos. Sin embargo, en la misma oportunidad reconoció que los cinco jerarcas ya se habían pronunciado, en un sentido u otro, pero en expedientes diferentes.
Así planteada la situación, hemos reflexionado, con el mayor respeto institucional y la debida prudencia, que resultaría saludable que se produjera un fallo sobre tan delicado asunto, a favor o en contra, antes de verificarse el retiro de quien deberá apartarse por alcanzar el límite de edad. Y que si así ocurriera, ello permitiría precavernos de equívocos, confusiones o interpretaciones erróneas.
Por cierto, la independencia del Poder Judicial debe ser preservada como un sagrado inviolable, y el principio de separación de poderes, respetado como un pilar del sistema democrático. Por esas razones, la Suprema Corte resolverá inapelablemente sobre el fondo del asunto, en éste como en todos los temas que, por su competencia, se someten a su consideración y decisión; cuando ello suceda, todos acataremos respetuosamente su opinión, aún cuando podamos –eventualmente– no coincidir con ella. Sin embargo, tal temperamento no resulta desmentido por solicitar públicamente un rápido pronunciamiento –como lo han hecho, incluso, cientos de los directamente interesados– en determinado contexto.
Parece claro que no estamos frente a una acción judicial más. En cambio, se trata de una discrepancia de gran entidad –la legitimidad o ilegitimidad en la imposición de un tributo gravoso– entre la Administración y un conjunto muy numeroso de administrados. Su dilucidación ha generado no menor expectativa pública, pues se vincula con uno de los cambios más emblemáticos del actual gobierno –la reforma tributaria-, que tanta polémica política motivó. En ese marco, es obvio que la admisión del titular de la Corte, en cuanto a que los cinco integrantes de la misma ya tienen una posición, y a que la han expresado formalmente en diferentes trámites, dispare la lógica ansiedad de los afectados que, en su legítimo derecho, reclaman una definición.
Es de toda sensatez pretender que el mismo colegiado que, desde hace prácticamente un año, tiene estas acciones a estudio, sea el que las resuelva, acogiendo o no la pretensión. De más esta decir que esta situación está generando perjuicios económicos a los pasivos que pagan el impuesto, con la consiguiente aflicción que proviene de su posible violación a la Constitución, lo que la Corte ha sido llamada a constatar o desestimar.
En otras ocasiones, enfrentada a otras cuestiones que también sensibilizaron a la opinión pública –por ejemplo, referidas a los derechos humanos- actuó con irreprochable prontitud. No ponemos esto de manifiesto para señalar una aparente contradicción, pero creemos conveniente recordarlo.
En medio de este enorme suspenso que se ha generado, finalmente, mantenemos incólume nuestra confianza en la jerarquía superior del Poder Judicial, y en él todo. No entendemos una vulneración de su independencia –por el contrario, nos parece que ayuda a preservarla– reflexionar sobre aspectos de oportunidad, más que de sustancia. No hay en ello una presión; ésta, si existe, proviene de las circunstancias, tal como han quedado configuradas.
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