 |
Libertad, divino tesoro por Fernando Pérez |
| |
|
|
La Libertad de las personas no siempre está ligada a la Libertad comunitaria, es mas, una se suele oponer a la otra.
Un claro ejemplo bien ilustrativo lo tuvimos antes y después de la dictadura que sufrimos en nuestro País.
En la pre dictadura, sufrí durante mis primeros años liceales una fuerte presión del medio; entre otras bellezas teníamos gases lacrimógenos, duchas obligadas de los “guanacos” de la Guardia Metropolitana, me obligaban a ocupar el liceo (el IAVA) sin tener la mas remota idea del por qué, unos supuestos “compañeros” míos que nos venían a buscar a las clases con cadenas en las manos para ir a las asambleas, pero eran unos tipos raros, no los veía en ninguna clase y además para mi, que tenía 12 o 13 años, eran unos veteranos con barbas incipientes y el pelo largo, nunca se reían y siempre tenían en el rostro un gesto preocupado, con el ceño fruncido, me querían lavar el cerebro, como se lo habían lavado a ellos.
Mi sentimiento era que la vida era una porquería, tenía que ir a escuchar cosas que no me interesaban, quemaban autos (el de Wilson Craviotto) bajo la ventana de mi salón de clase, si estudiaba no se hacía el escrito, porque teníamos movilizaciones, hasta que dije chau a todo!!
Decidimos cerrar los libros, total si estudiar no servía para nada, me dejé llevar por la vida, como Felipe el amigo de cara larga de Mafalda a esperar que la vida me diera algo.
Consecuencia, nos fuimos a examen a todas las materias, casi todos mis compañeros también, porque la ley de los docentes decía que con mas de tres bajas el educando debía volver a demostrar lo que ya había demostrado.
La cara de mi papá no era de enojo hacia mi, era de pérdida de esperanza y con esfuerzo deciden ponerme profesores de todo para poder salvar todas las materias el mismo día (si, otra picardía de los docentes, todas las materias el mismo día) y con mas esfuerzo inscriben a mi hermana en un liceo privado.
¡¡Que lindo!! Un País libre, cualquiera podía decir y hacer lo que quería, pero la enseñanza Laica gratuita y obligatoria era una utopía, el que podía salía espantado a los institutos privados, mayoritariamente católicos, mientras los que no nos daba la guita seguíamos sufriendo desde la privilegiada vista de estar en el medio, la violencia desde ambos bandos.
Mucha Libertad colectiva y nula Libertad personal.
Como todo, hay que rescatar algo bueno y es que los “compañeros” me marcaron a fuego el camino que yo sabía que no quería, no discuto la parte filosófica de la sociedad que ellos pregonaban, lo que es horrible son los métodos.
A partir del golpe, me transformé en un buen alumno, estudiaba si o si, porque si había un escrito fijado se hacía el día y hora predeterminado, salía de casa a la hora de entrada y volvía después de clases.
Me sentía libre y seguro, porque me iba bien, entendía todo, nadie me obligaba a hacer nada que no quisiera, tal vez yo era muy dócil, pero no me sentía lesionado en mi Libertad, ni que hablar de mi mamá, también estaba feliz, porque sabía que los nenes y el papá salían y volvían de acuerdo a lo que debía ser, la comida estaba pronta a la hora que debía estar y todo funcionaba armónicamente.
Siempre fui tranquilo, como cualquier niño de 15 años y nunca tuve problema para hacer lo que quisiera, ir a cualquier lado y reunirme con mis amigos, nunca tuvimos que pedir permiso de nada a ninguna comisaría como dicen.
Yo era libre, pero no el País, claro que a esa edad, ¿que me importaba el País?, eso era cosa de grandes y que se ocuparan ellos, así debe ser.
Pasaron mas de treinta años, así el otro día venía con mi nene de siete años en el auto con la radio prendida y escucha que se intenta prohibir la venta de comida chatarra en los colegios, entonces me pregunta: ¿papá, que es la comida chatarra?
Cuando le expliqué, me contestó enojado: “ese Tabaré ... , el chatarra es él”.
Los nenes dicen siempre la verdad, es lo que un niño piensa sobre las limitantes a su Libertad de comer lo que le gusta sin afectar a nadie, es mas ese es un pequeño premio cuando se porta bien, o cuando trae las notas, ¿acaso vamos a empezar como con el decreto que discrimina la Libertad de los fumadores prohibiéndoles juntarse sin molestar en sectores reservados para ellos?, ¿acaso existen comedores pasivos de alfajores que también hay que proteger?.
Por favor, señor Presidente, aplique su filosofía de gobierno, su política económica y todo lo que quiera, pero no se meta con la Libertad de los individuos, eso es cosa seria, no es el camino a la luz, es el principio de un sospechoso y oscuro túnel.
Estoy de acuerdo con mi nene, yo que hice de la Libertad un motivo de vida, tengo miedo que empecemos otra vez a limitar la Libertad de los individuos para poder decir que somos todos muy libres, y vos, ¿cómo te sentís?
|