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EE UU asedia los flancos del ALBA
por Orlando Ochoa Terán
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El Castro que hoy reclama soberanía, fue sólo un mequetrefe sin voz en su propio país en ese acuerdo entre Kennedy y Kruschev para retirar los misiles de Cuba.
Además de las 7 bases en Colombia el Pentágono estaría negociado otras tantas en Perú que unidas a las de Honduras y Aruba vigilarán de cerca a Nicaragua, Venezuela, Ecuador y Bolivia. ¿Cómo evitarlo?
Oficialmente el Pentágono reconoce 865 bases militares de EE UU en el extranjero. Sin embargo, David Vine, profesor de la American University, quien se ha dedicado a actualizar la lista, estima su número en más de mil y recuerda que transcurridos más de medio siglo de la Segunda Guerra Mundial y de la Guerra de Corea, el Pentágono aún mantiene 268 bases en Alemania, 124 en Japón y 87 en Corea del Sur.
Desde hace décadas las bases militares de EE UU son parte del paisaje en Europa, Asia, Asia Central, Oriente Medio, los Balcanes y gracias a la inestabilidad sobrevenida en la región veremos una mayor presencia de tropas de EE UU en Sur América.
No extraña pues que el desmesurado cinismo de Fidel Castro lo lleve a calificar de “traición” el tratado de Colombia con EE UU, como si no hubiera sido él quien autorizó el despliegue de misiles balísticos de la Unión Soviética en Cuba, el detonante que estuvo a punto de provocar una conflagración mundial en octubre de 1962. El mismo Fidel Castro que le confesó al ex secretario de Defensa Robert MacNamara, que por él no hubiera habido acuerdo para resolver la crisis, agregando que no le habría importado si se hubiera desatado el holocausto nuclear.
El Castro que hoy reclama soberanía, fue sólo un mequetrefe sin voz en su propio país en ese acuerdo entre Kennedy y Kruschev para retirar los misiles de Cuba.
Bases y números
El experto Chalmers Johnson, sostiene que hubo un tiempo en que se podía trazar la extensión de un imperialismo contando el número de colonias, pero en la versión americana es por el número de bases militares. En el zenit del Imperio Británico, en 1888, contaba sólo con 36 bases navales y guarniciones en el mundo. El Imperio Romano en el clímax de su apogeo, año 118 D. d. C., desplegó sólo 37 bases militares para patrullar desde Britania a Egipto y desde Hispania a Armenia.
Basado en datos de 2005, el costo de las bases militares de EE UU en el exterior alcazaba 7.000 millones y un total de 8.000 millones si se incluían las de EE UU con un personal uniformado de 1.840.062 militares, el apoyo de 473.306 civiles y 203.328 empleados locales reclutados. Todos distribuidos en 32.327 barracas, hangares, hospitales y otros tipos de edificaciones propiedad del Pentágono, en adición a 16.527 inmuebles arrendados que hacen de este el más grande inquilino del mundo.
Johnson sostiene que el reporte del Pentágono omite decenas de bases como las 20 instalaciones en Turquía propiedad de este país pero usadas por militares de EE UU, así como las instalaciones por un valor de unos .000 millones en Gran Bretaña disfrazadas como bases de la Real Fuerza Aérea pero que en realidad están destinadas a espionaje de la CIA y otras agencias de inteligencia.
Esferas de influencia
Las 7 bases colombianas que recibirán a soldados de EE UU conlleva la idea que el Big Brother gringo decidió extenderse en Sur América motivado por las mismas razones que lo ha conducido a instalar bases militares en otras latitudes, es decir, vigilar de cerca a gobiernos hostiles; a Colombia no se le pudo haber escapado el costo de esta decisión y debe haber asegurado una compensación por las consecuencias económicas que sufrirá de la Venezuela bolivariana.
El profesor David Vine también se ha hecho eco de las informaciones que aseguran que EE UU negocia también para un acuerdo semejante al de Colombia con Perú, implícito en el tratado de libre comercio. Si esto es cierto, lo cual parece muy probable, dejaría al descubierto la intención de EE UU de cubrir los flancos de Nicaragua, Venezuela, Ecuador y Bolivia con bases militares en Honduras, Colombia, Aruba y Perú, como bien se puede advertir en un mapa. La misma estrategia que EE UU desarrolla alrededor de Rusia y que provocó la invasión de este país en Georgia hace un año.
La diferencia es que las reglas no escritas de la geopolítica colocan a Georgia bajo la esfera de influencia de Rusia, lo cual inhibió a EE UU de intervenir a favor de aquel país, así como los países del Alba, gústenos o no, están bajo la esfera de influencia de la potencia gringa.
De modo que lo único que en esta hipótesis pudiera evitar que Colombia y Perú continúen su acuerdo con EE UU es que el Alba declare la guerra a Colombia, a Perú y a EE UU… ¡y que los derrote!
Fuente: America's Daily
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