Año III - Nº 153 - Uruguay, 21 de octubre del 2005

 
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"Eco Chuy"
cambia autoridades

 

"Se avanza en las declaraciones, pero la realidad es mucho peor de la que teníamos en aquellos años." Con estas palabras recibió a El ESTE el nuevo presidente de Eco Chuy Francisco Laxalte haciendo referencia a las reuniones realizadas en distintas partes del mundo para "salvar la tierra".

Han pasado muchos años desde que las grandes potencias del mundo se vienen reuniendo en distintos lugares del planeta emitiendo dramáticos llamados.

Estas convocatorias apuntan siempre a resolver los problemas del medio ambiente y comprometerse a erradicar la pobreza como requisito fundamental para el desarrollo.

Sin embargo no se trata de temas nuevos que puedan sorprender a los lectores desprevenidos, sino que podríamos agregar además el agotamiento de los recursos naturales y las desigualdades sociales.

Durante la Cumbre de Río (1992) un monitor estaba señalando que el mundo había alcanzado los 5.466.540.323 habitantes y sin embargo los gobernantes de los 178 países que estaban representados no tuvieron en cuenta la magnitud del tema y se limitaron a tratar en forma superficial las causas del desastre ambiental. Refiriéndose al Foro Social Mundial que se realizará en la costa atlántica de Chuy-Chui, Laxalte señaló que todos los proyectos apuntan a "concretar soluciones de alternativa a lo que viene siendo desde 1972 Estocolmo y 1992 Río, en un compromiso para resolver los temas que estaban aquejando al mundo en aquellos años.

En esa oportunidad se crea la Agenda 21 como se dio en llamar y que era un compromiso para la creación de los Ministerios de Medio Ambiente en distintos países. Surge también la exigencia de los organismos internacionales como el Fondo Monetario, el BID, el Banco Mundial y muchos otros, que para otorgar determinados créditos a los países subdesarrollados les exigían tener ese Ministerio para generar la evaluación de los impactos ambientales que podían causar las obras a realizarse en función de esos créditos.

Esa agenda ha tenido muchas cosas positivas, pero cabe señalar como ONG que si bien fue un llamado de atención muy importante en 1972 y 1992, no es menos cierto que en la realidad el mismo no se cumple como hubiera correspondido.

Esto lo vemos entre muchas cosas en el cambio climático, que no es por casualidad que se vienen experimentando estos cambios. Nosotros tenemos hoy con datos de UNICEF que mueren diariamente 40 mil niños por desnutrición y en el mundo más de 150 millones viven con problemas crónicos de salud y existen 100 millones cuyas edades oscilan entre los 6 y los 11 años que no van a la escuela, vale decir que no se cumplen los compromisos de las cumbres oficiales.

Es evidente también que la contaminación avanza permanentemente, que tampoco hemos resuelto el problema de la basura y que si no resolvemos el tema de la pobreza tampoco vamos a tener éxito en otras áreas.

Se nota una descomposición de la sociedad en función inclusive de la propia familia, el niño saliendo a la calle y los padres en busca de trabajo.

También hay una manera de no cumplir por parte de los países ricos con respeto a los países pobres lo que se va acentuando diariamente.

Todas estas cosas nos están marcando a fondo, depredando la sociedad y la naturaleza diciéndonos que entre Estocolmo y Río se avanzó en las declaraciones y denuncias de los problemas, pero no en la realidad que es peor de la que teníamos en aquellos años.

Debemos hacer todos los esfuerzos posibles para cuidar los recursos del agua, de la arena, de la atmósfera y las formas de producción si es que realmente queremos sobrevivir.

Todo está escrito y comprometido pero muy poco se cumple, por eso los integrantes del cono sur con gobiernos afines, queremos convocar a este evento de carácter internacional que se realizará en La Barra durante el mes de enero del próximo año.

Ya se están realizando las reuniones previas para redactarla agenda final en función de los temas mencionados-dijo finalmente el presidente de Eco-Chuy.

Queremos destacar finalmente una advertencia de las Naciones Unidas durante la Cumbre de Río: "A menos que la comunidad internacional pueda ponerse de acuerdo para reducir la producción de dióxido de carbono, la vida sobre la tierra pronto se encontrará irreversiblemente alterada. Se elevará el nivel del mar y quedarán sumergidos los pequeños países insulares y las tierras bajas de muchos otros."