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En una mudanza, 4 andaluces tenían que subir un piano al piso 10.
Se estaban cansando mucho, y uno le pregunta al capataz:
- Oye Jesusillo, ¿falta mucho?
- Ostia, que no he llevado la cuenta, descansemos un poco, y que vaya uno a vè cuanto piso faltan.
- Que yo no, Coño que estoy muerto de cansancio contestan dos.
Manolín, el más fuerte y bruto de los tres, dice:
- Cabrona vida; esperen aqui, par de vagos.
Y se va a los saltos por la escalera.
Al ratito vuelve:
- Jesusillo oye, tengo una noticia buena y otra mala.
- Dinos la buena.
- La buena es que faltan solo cuatro pisos.
- Guárdate la mala hasta que subamos, dice Jesusillo.
Finalmente llegan y le dice: a ver Manolin, ¿cual es la mala?
- Que este no es el edificio.

Un vecino del barrio llega a la comisaría y le dice al oficial que quiere presentar una denuncia. El oficial le dice:
- "Dígame ¿cuál es su denuncia?"
- "Yo soy Juan Lozano y vivo en la cuadra siguiente."
- "Ah, claro, usted es Juan el dueño de un VW."
- "Sí, oficial, resulta que..."
- "Claro , ese VW todo destartalado, que usted no lo limpia nunca, está todo sucio, se le caen las puertas, los vidrios están rotos, usted nunca le echa aceite, jamás le a hecho un engrase, las llantas están casi en lona, los asientos están rotos... sí claro que me acuerdo de usted.....¿Cuál es su denuncia?"
- (Compungido) "Me han robado mi carro..."
- "No Juan, tu carro no te lo han robado... ¡HA HUIDO!"

Tras comerse tres platos exquisitos en un restaurante de lujo, el cliente llama al Camarero:
- "Camarero, todavía me he quedado con hambre, ¿qué me aconseja pedir?"
- "¿Quiere un consejo sincero? Pida la cuenta y estoy seguro que se le pasará el apetito".
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Un hombre y su esposa están a punto de meterse en la cama. La mujer se para frente al espejo, se mira y comenta:
- ¿Sabes querido? Me miro en el espejo y me veo tan fea, tengo arrugas en la cara, los pechos se me están cayendo y las nalgas también, tengo las piernas gordas y los brazos flojísimos.
Se da la vuelta y mirando a su esposo, le pide:
- Sé bueno, dime algo positivo, algo que me haga sentir mejor.
El marido la observa detenidamente, piensa un momento y le responde:
- Pues.... de la vista andas de puta madre¡¡¡

Un hombre y su siempre quejicosa mujer fueron de vacaciones a Jerusalén.
Mientras estaban allí, la esposa falleció. El empleado de la funeraria le dijo al marido:
Vd.. puede embarcarla de regreso a España por 5000 € o la puede enterrar aquí, en Tierra Santa, por 150 €.”
El hombre lo pensó y le dijo que simplemente la llevaría de vuelta a casa.
El empleado preguntó, “¿Por qué gastar 5000 € para llevar a su esposa a casa, cuando sería
maravilloso ser sepultada aquí y sólo gastaría 150 €?”
El hombre dijo, - “Hace mucho tiempo un hombre murió aquí, fue sepultado aquí, y tres días más tarde resucitó de entre los muertos.
- Simplemente, ¡no puedo arriesgarme!”.

Un señor va de cacería al África y se lleva su perrito para no sentirse solo en ese lugar.
Un día, ya en la expedición, el perrito, correteando mariposas se aleja del grupo, se pierde y comienza a vagar solo por la selva. En eso ve a lo lejos que viene un tigre enorme a toda velocidad.
Ve que el tigre se lo va a comer, piensa rápido que hacer. En eso ve un montón de huesos de un animal muerto y empieza a mordisquearlos.
Entonces, cuando el tigre está a punto de atacarlo, El perrito dice: AAAAh!,¡que rico tigre me acabo de comer!! El tigre que lo logró escuchar y frena en seco, gira y sale despavorido pensando: ¡Quien sabe que animal será ese, no me vaya a comer a mí también!
Un mono que andaba trepado en un árbol cercano y que había visto y oído todo sale corriendo detrás del tigre para contarle como lo engañó el perrito:
Cómo serás tonto “esos huesos ya estaban ahí”, además es un simple perro. “
El perrito alcanza a darse cuenta de la mala intensiòn del mono.
Después que el mono le contó al tigre la historia de lo que vio, este muy molesto le dice al mono:
¡Súbete a mi espalda, vamos a buscar a ese perro a ver quién se come a quién!”.
Y salen corriendo a buscar al perrito.
El perrito ve a lo lejos que viene nuevamente el tigre, y esta vez con el mono chismoso.
¿¿Y ahora qué hago??, piensa todo asustado el perrito.
Entonces, en vez de salir corriendo, se queda sentado dándoles la espalda como si no los hubiera visto, y en cuanto el tigre está a punto de atacarlo de nuevo, el perrito dice: “¡Este mono desgraciado!, hace como media hora que lo mandé a traerme otro tigre y todavía no aparece!”
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