Año III - Nº 149 - Uruguay, 23 de setiembre del 2005

 
Menú de Navegación

 

 

Estaban un filipino y un judío de los Estados Unidos viajando en el mismo asiento de un tren, en silencio.
De pronto, el judío se levanta y le pega tremenda bofetada al filipino...
"¿Qué pasa, estás loco?", reclama el filipino.
"¡Esto es por Pearl Harbor!", contesta el judío.
"¡Cálmate, los que atacaron Pearl Harbor fueron los japoneses, y yo soy filipino!"
"Japonés, chino, filipino... ¡Para mí todos son iguales!"
Al filipino no le quedó otra que aguantarse el golpe y volvió a acomodarse en su asiento.
Cinco minutos después, se levanta el filipino y le planta un tremendo puñetazo en la cara al judío.
"¡¿Qué pasa? ¿Acaso estás loco?", protesta el judío.
"¡Esto es por el hundimiento del Titanic!"
"¡Pero lo que hundió el Titanic fue un iceberg!"
"Iceberg, Goldenberg, Rosenberg... ¡Para mí todos son iguales!"

Un funerario estaba trabajando hasta tarde una noche. Era su trabajo examinar el cuerpo de los muertos antes de ser enviados a enterrar o cremar. Cuando examinó el cuerpo del Sr. Pérez, que estaba por ser cremado, hizo un asombroso descubrimiento. Pérez tenia el pene más largo que
hubiera visto.
-Lo siento Sr. Pérez -dijo el funerario- pero no puedo enviarlo a cremar con ese tremendo tolete. Este tiene que ser guardado para la posteridad.
Dicho esto utilizó sus herramientas y separando el pene del cuerpo, lo puso en su portafolios y se fue a casa. A la primer persona que se la mostró fue a su esposa.
- Tengo algo que mostrarte que no vas a creer -le dijo, y abrió el maletín.
- ¡¡Dios mío -gritó ella sorprendida - se murió Pérez!!

 

 

El Ingeniero

Se murió un ingeniero y se fue a reportar a las puertas del Cielo. Sabido es que los ingenieros por su honestidad siempre van al cielo.

San Pedro buscó en su archivo, pero últimamente andaba un poco desorganizado y no lo encontró en la maraña de papeles, así que le dijo:

- "Lo lamento, no estás en listas...".

De modo que el ingeniero se fue a tocar la puerta del infierno y le dieron albergue y alojamiento inmediatamente. Poco tiempo pasó y el ingeniero se cansó de padecer las miserias del infierno, y se puso a diseñar y construir mejoras.Al paso del tiempo, ya tenían ISO 9000, sistema de monitoreo de cenizas, aire acondicionado, inodoros con drenaje, escaleras eléctricas,
equipos electrónicos, redes de telecomunicaciones, programas de mantenimiento, sistemas de control visual, sistemas de detección de incendios,termostatos digitales, etc., etc., etc. ... y el "Inge" se hizo de muy buena reputación.

Un día Dios le habló al Diablo por teléfono y con tono de sospecha le preguntó:

- "¿Y... cómo han estado por allá en el infierno?"

- "Estamos a todo trapo!!! Tenemos ISO 9000, sistema de monitoreo de cenizas, puentes por encima de las pailas, aire acondicionado, inodoros con drenaje, escaleras eléctricas, equipos electrónicos, Internet, etc.

- "Mi dirección de mail, apúntate esto mi estimado, es: eldiablofeliz@infierno.com y no sé cuál sea la próxima sorpresa del ingeniero!".

- "¿Qué?, ¡¿QUÉ?!. ¿Tienen un ingeniero allá?? Eso es un error, nunca, NUNCA debió haber llegado ahí un ingeniero. Los ingenieros siempre van al cielo, eso está escrito y resuelto ya. ¡Me lo mandas para acá inmediatamente!".

- "¡Ni loco!. Ya me gustó tener un ingeniero en la organización...""Y me voy a quedar con él eternamente".

- "Mándalo para acá o... ¡¡TE DEMANDARÉ!!...".

Y el Diablo, con la visión nublada por la tremenda carcajada que soltó, le contestó a Dios:

- "Ah Síiiiiiiiii??... no más por mera curiosidad..."
- "¿DE DÓNDE COÑO VAS A SACAR UN ABOGADO?".