|
Llega un argentino a España y se va a un estanco:
- Che, vos me da un box de Cigarrillos.
- Aquí no lo llamamos box sino cajetilla, y tampoco lo llamamos cigarrillos sino pitillos.
- Che vos me da una cajetilla de fósforos.
- Aquí no lo llamamos fósforos, aquí se llaman cerillas.
- Che, ¿Cómo llamás a los hijos de puta?
- No los llamamos, directamente vienen solos por Aerolíneas Argentinas.

Muere un argentino y va al cielo. Alli estaba el pobre paseando por los alrededores hasta que se topa con una casa muy pintoresca y decide meterse. Ahí se encuentra con San Pedro.
Observa bien y ve que hay relojes por todos lados... Nota además que al pie de cada reloj figura el nombre de un país. Intrigado el hombre le pregunta a San Pedro:
- Dígame ¿Para que sirven estos relojes?
- ¡Aaah! estos relojes miden las cagadas que se mandan en cada país. Por cada gran cagada avanzan un minuto.
- ¡Huy... que interesante! Alemania, E.E.U.U, Francia... Esteee... Disculpe que lo interrumpa otra vez, pero... ¿Y la Argentina por que no está?
- No, si que está, lo que pasa es que lo pusimos en el techo.
- ¿En el techo? -dice el tipo asombrado...
- Sí, lo pusimos en el techo porque lo usamos de ventilador.

¿En qué se diferencia un argentino de un terrorista?
- En que el terrorista tiene simpatizantes.

- ¡Mamá, me violó un argentino!
- ¿Cómo sabés que era argentino?
- Porque me hizo darle las gracias.

¿Qué es la infidelidad para un argentino?
- ...dejar de mirarse en el espejo.

Un porteño va a una farmacia de turno:
- Che pibe, ¿me das 40 condones ?
El vendedor abre un cajoncito y cuenta:
- ...33, 34, 35. Lo siento señor, sólo me quedan 35.
- ¡Ya me arruinaste la noche!

¿Cómo se suicidan los argentinos?
- Tirándose desde lo mas alto de su ego.

¿Que es el ego?
- Es el argentinito que todos llevamos dentro.

Tarde de sol. Discutían los loquitos en el hospicio gallego. Manolo, subido en un banco, gritaba:
- ¡Soy el Mesías! ¡He venido a salvaros! ¡He venido a repartir paz y alegria! Dios me ha encargado que os diga...
- ¡Pará, pará, pará un cachito -dijo el argentino- que yo no te encargué un carajo! Si querés, hablá por vos, pero a mí no me metás ¿Ta claro?

-¿Por qué en Argentina hay tantos casos de sietemesinos?...
- Porque ni su madre los aguanta nueve meses.
|