Miembro de
     
Año III - Nº 174
Uruguay, 24 de marzo del 2006
Inscripto en el Registro de Derechos de Autor en el libro 30 con el No 379
 

 

 

 
Apareció "Clarita"
* Verónica Lay
   

Cuando despedí a Enrique en el aeropuerto le dije:

- Vas a ver que cuando llegue a casa está Clarita esperando afuera!

Yo no soy positiva, nada de eso, al revés, soy bastante negativa, pero quería calmar a Enrique y llenarme de esperanzas yo. Enrique se iba a Guatemala por varios días y dejarme sola en medio de esta situación no lo tenía bien.

Desde el sábado de mañana que no aparecía Clarita. Las otras tres gatas estaban encerradas en el escritorio porque el vecino estaba con un ataque de histeria desde las 7 de la mañana y las gatas habían llegado disparadas a casa& todas& menos Clarita. Desde esa hora que el vecino me tocaba la reja para cantarme la cantaleta y yo que estaba terminando de preparar la clase que debía dar ese día y aprontándome porque a las 8 tenía un curso de Educación a Distancia, no tenía tiempo para andar perdiéndolo con un tipo que hace tiempo creo que lo que le pasa, es que me agarró de idiota para ensayar discursitos de abogado recién recibido.

Así que le hice un gesto de no me rompas, no tengo tiempo... y seguí en mis cosas.

Antes de irme me aseguré de dejar las 3 gatas encerradas en el escritorio y le pedí a Lorena que cuidara que no se escaparan y que si aparecía Clarita también la metiera en el escritorio.

Nerviosa me fui a la Universidad, nerviosa estuve en el curso, nerviosa di la clase... pensando en Clarita que no había aparecido& y nerviosa llegué a casa, buscando a Clarita. Y así estuve hasta que como a las 5 de la tarde me tocó otra vez el vecino con cara de cínico a decirme lo más pancho y feliz que él tenía a mi gata amarrada en el fondo de mi casa.

Después de escucharlo media hora hablar sin parar, donde me explicaba con lujo de detalle como habían capturado a Clarita y que un obrero de la construcción que está haciendo en su casa había sido mordido por la gata y bla bla bla bla puede preguntar:

- Me vas a devolver la gata?

- No por que bla bla bla bla media hora más.

Así que cuando entendí que no había caso, que el tipo será abogado pero tiene piedras en la cabeza.. entré a casa y le conté a Enrique lo que estaba pasando. Enrique no había salido, porque sé que no tiene paciencia para esto.

Lo primero que hice fue salir al fondo a verificar que Clarita estuviera atada en el fondo del vecino y comencé a llamarla y entonces fue que escuché a Clarita que desde el otro lado me contestaba maullando. Pobrecita!! No se imaginan el cuadro& yo llamándola y ella maullando desesperada.

- Enrique, vamos al Distrito 5 a hacer la denuncia, porque este tipo parece drogado y no me quiere devolver la gata. Todavía no entendía cuál era el propósito de haberla atado y venir a decírmelo!!

Y allá salimos. El cuento es largo y parece de locos, entre idas y venidas con policía, denuncia, patrulla y todo pasaron más de 24 horas sin que el vecino se dignara devolvernos la gata. Al final hoy domingo a las 12 y 30 del mediodía, cuando por tercera vez llegué con un policía dijo como si tal cosa:

- Hace como 2 horas que la solté.

- Vaya a comprobar me dijo la señora policía visiblemente afectada por la situación.

Pero por más que la llamé no aparecía, por lo que la policía exigió:

- Mire, déjeme entrar a su casa y comprobar que ya no está, porque su empleada ayer también aseguró que la había soltado y ahora ud. mismo me está admitiendo que la acaba de soltar. Así que estaba mintiendo.

Y entró y salió convencida que ya había sido soltada. Eso fue a las 13 horas.

Todavía resuena en mis oídos la risa burlona de la esposa de mi vecino diciendo:

- Si parece que fuera su hija! Ja ja ja ja ja..

Y digo yo& si ella piensa que Clarita es para mi una hija& cómo se le ocurre entonces atarla y dejarla toda la noche maullando y hacerme sufrir? Esa clase de vecinos tenemos acá& esa clase de jóvenes que viendo que uno quiere a sus mascotas, se burla y disfruta con el sufrimiento ajeno. Obviamente yo sé que Clarita no es mi hija& pero sin duda que este cariño que siento por mis mascotas, esta tipa no le entra en la cabeza. Se nota que a ella le cuesta mucho más amar que a mi.

Tragué mi bronca y mi indignación y solo me di vuelta para dirigirle una mirada fulminante. La situación fue tan difícil que la Señora policía me dijo:

- Deje... deje... ahora espere que aparezca su gatita y procure que no se le escape más.

Mientras colocábamos unas mallas de acero en las rejas de las puertas, yo llamaba a Clarita y nada. Así que cuando salimos para el aeropuerto seguíamos desconsolados, pensando que tal vez la habrían matado.

Pero por suerte apareció.

A mi regreso del aeropuerto apenas abrí la puerta y cerré la reja que ahora tiene la malla de acero sentí un miau de Clarita y salí y ahí estaba... la pobre& como venida de la guerra& renga de una patita de adelante y de otra de atrás que está visiblemente hinchada. La tomé y la abracé contra mi cuerpo, porque quiero a mi gatita, porque es mi mascota que la vi nacer en mi propia cama a escasos centímetros de mí, porque la vi crecer y sortear todos los obstáculos, porque conozco su carácter y hasta su maullido. Y no me da vergüenza reconocer que quiero a una gata, que quiero a mis gatas, a Morgan mi perro, a Jacinto mi mono. No me da vergüenza admitir que quiero a mis mascotas. Por suerte yo sí tengo amor de sobra& yo tengo mucho amor para dar& y sin duda que tener a mi familia y amigos de toda la vida tan lejos& hace que deba depositar amor en mis mascotas.

Pero claro... esta gente no entiende, no ve más allá de su nariz& por más abogado que sea él& y ella (no se rían pero ES) sicóloga (¡!!) que por supuesto no ejerce (jajaja). No entienden nada.. No entienden lo que es estar solo en un país... y tener tantos afectos lejos. O entienden y son unos HIJOS DE MIL PUTAS.

Por suerte ya está Clarita en casa... y aunque renga está viva y por supuesto que mañana la llevo a la clínica de la UCC para Xochil la revise y se va a recuperar. Por suerte que logré contarle esto a Enrique antes de que despegara su avión. Ahora a seguirle sacando jugo a un domingo movidito!!

Quiero agradecer a todos los amigos que nos estuvieron llamando y escribiendo, manteniéndose pendientes de estos sucesos. Especialmente quiero agradecer a Bertha y Juanita que me guiaron para que las negociaciones resultaran. Cuando uno pasa por momentos como estos, los nuevos amigos se hacen presenten y nos hacen sentir acompañados y queridos también. Gracias!! Gracias a los amigos que a la distancia también al enterarse mostraron solidaridad. Gracias!!

Besos Vero

 
 
Informe Uruguay se halla Inscripto en el Registro de Derechos de Autor en el libro 30 con el No 379
Depósito legal No. 2371 deposito Nos. 338018 ley No- 9739, dec 694/974 art. 1 inc A