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Otro procedimiento brillante de la Dirección General de Represión del Tráfico Ilícito de Drogas, con la Jefatura de Salto y la Guardia de Granaderos. Otro motivo de orgullo para la Policía Nacional.
Una oleada de aire fresco entre el cúmulo de problemas que nos aquejan como Institución. Un ejemplo claro de la capacidad del personal Policial, que cuando es apoyado políticamente, con la logística adecuada, puede concretar logros tan impresionantes.
Sin dudas que el Inspector Mayor Julio Guarteche es uno de los mejores oficiales con que cuenta la Policía, profesional, serio, capacitado y líder natural de un grupo de policías que trabajan denodada y profesionalmente para intentar liberar a nuestra sociedad de unos de los peores flagelos que la aquejan.
Bueno es el ejemplo para demostrar a las autoridades políticas, que hay que apoyar a la Policía con medios logísticos, con un marco legal adecuado, y sobre todo con la “confianza política”, que hoy los policías en general no percibimos.
Drogas es un buen ejemplo de eficacia y eficiencia en el desempeño de las tareas policiales, motivado por las mejores condiciones de trabajo, determinadas por las presiones internacionales que recibe el gobierno con respecto al tráfico de drogas, el lavado de dinero, y el crimen organizado, además de los apoyos económicos, logísticos y la permanente asistencia en cuanto a información, actualización y conocimientos que reciben de organismos internacionales y/ de otros países, como la DEA norteamericana.
El resto de la policía, no recibe esos apoyos y mucho menos confianza, y por tanto los resultados no son espectaculares. La mayoría de los policías deben trabajar en condiciones diferentes, pero aun así la policía sigue entregando lo mejor de sí en defensa de una sociedad que no siempre la reconoce.
La Dirección de Drogas sin dudas es un ejemplo a seguir por todos, y el argumento válido para demostrar que cuando se dan las condiciones necesarias la policía es confiable, eficiente y profesional.
Esos valores son los que todos los policías reivindicamos como propios. Por eso señalamos la prescindencia de la injerencia política en el área netamente operativa, esa es muestra área profesional, para la que nos preparamos y nos capacitamos durante toda nuestra carrera.
Los políticos deberían solamente realizar el manejo político del tema, brindar a la Policía todos los medios logísticos y legales y su confianza, y después ir a recoger como en este caso los beneficios políticos nacionales e internacionales. Sin dudas que toda la Policía funcionaria como la Dirección de Drogas.
La Comision
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