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Una chica va al psicólogo para que le ayude a resolver su problema y el psicólogo le pregunta:
- Cuénteme, ¿cuál es su problema?
- ¡Ay doctor!, sabe que tengo un carácter muy débil, que los hombres consiguen todo lo que me piden, y despues me viene el remordimiento de conciencia.
- ¡Aaaah! Su caso es muy fácil de resolver, existen muchos metodos para reforzar el carácter.
- Doctor, usted no me ha entendido, lo que yo quiero es que no me de remordimiento de conciencia.

En un funeral el señor que está dentro del ataúd empieza a gritar:
- Toc, toc, toc, ¡Maríaaaaaaaaa, Maríiaaaaaaaa, abre, abre que estoy vivo.
Y dice María:
- Calla Manolo, que vas a saber tú más que el médico.

En su viaje a Nueva York, Manolo compró una televisión para llevársela a su familia que estaba en Lepe.
- ¿Es qué no hay televisores en su país?, preguntó alguien.
- Claro que los hay, pero los programas de aquí me gustan mucho más.

Una vez en una cárcel un preso le dijo a un gendarme:
- Oiga mi gendarme, anteayer dejé mi cepillo de dientes en la cama y me lo robaron. Ayer dejé mi peine en la cama, y otra vez me lo robaron, y hoy resulta que dejo mis calcetas, y también me la robaron, ¿Sabe de lo que sospecho?
Y el gendarme dice:
- No, ¿De qué?
Entonces el preso le responde:
- Pues empiezo a sospechar que aquí en la cárcel hay ladrones.
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