Año III - Nº 110 - Uruguay, 24 de diciembre del 2004

 

 

 

 

El Arbol de Navidad y el Pesebre

EL ARBOL DE NAVIDAD

El árbol de Navidad, un abeto frondoso y cargado de adornos, según los investigadores, tiene su origen en el paganismo centroeuropeo, pues rendían culto a sus dioses en los bosques o en determinados sitios donde se alzaba algún árbol significativo. San Bonifacio, uno de los grandes misioneros de la evangelización de Europa, se dedico a destruir estos hitos paganos y entre
sus historias se cuenta que derribaba arboles cultuales.

No obstante, el árbol que recuerda el nacimiento de Jesús, entre los pueblos germanos cristianizados, simbolizaba el árbol del Edén, pero no ya aquel del fruto prohibido que fue el comienzo del pecado en el hombre sino el que conmemora el Fruto de la salvación, de allí el carácter de sus adornos y decoraciones.

El uso del árbol de Navidad, proveniente de la tradición germánica, se comenzó a utilizar mas propiamente en el siglo XVII en la ciudad de Estrasburgo (Francia), difundiéndose hacia el norte de Europa, sobre todo en países protestantes. Es mas que comprensible que, al rechazar en su doctrina todo uso de imágenes, hayan recurrido y adoptado un símbolo que recordara el
nacimiento del Redentor.

En 1841, el príncipe Alberto (+1862), consorte de la reina Victoria I (1837-1901), lo introduce en Gran Bretaña y luego pasara a los Estados Unidos por medio de los inmigrantes protestantes que también lo llevan al resto de los lugares a donde emigraran.

Con el correr de los años, el árbol de Navidad, como símbolo del nacimiento del Señor, pasara también al orbe católico, y desde hace ya mucho tiempo, en la Plaza de San Pedro en Roma, junto al Pesebre se alza un enorme abeto decorado profusamente que es regalado todos los años al Papa por diversas comunidades católicas de los países centroeuropeos.

EL PESEBRE

La tradición de representar el nacimiento del Señor se remonta entre los cristianos al siglo XIII. Tal iniciativa se debe a San Francisco de Asís quien para aprovechar espiritualmente mejor el misterio de la Natividad penso en reproducir el lugar donde había nacido el Redentor. Se cuenta así que armó un establo llevando animales y el mismo se ubicaba en los diversos lugares de
los personajes, la Virgen, San José, los pastores y hasta los animales, y meditaba sobre cual seria su actitud frente a ese Niño-Dios que se había hecho hombre para salvar a los hombres.

A partir de esto, comenzó la idea de utilizar figuras para armar la escena del nacimiento, sobre todo en Italia y que luego paso al resto de Europa y a todo el mundo cristiano. Desde ya es una costumbre que quedo solamente entre los católicos y que los protestantes no siguieron después de la Reforma del siglo XVI.

También, los Pesebres, tomaron sus características según las regiones, por ejemplo los Pesebres Napolitanos, cuyos personajes están vestidos a la usanza campesina del sur de Italia, o bien el hecho de ser objeto sus figuras de verdaderas obras de arte como el Pesebre de tamaño real realizado en madera tallada policromada por los artesanos de Oberammergau, Alemania, que fuera obsequiado al Papa y que se arma todos los años dentro de la basílica de San Pedro.