¿CUÁL ES EL LIBRETO DEL GOBIERNO?
Por Roberto Bogorja
En estos últimos días hemos asistido a una controvertida disputa por la distribución de ciertos cargos en los distintos organismos públicos. La misma ha tenido principalmente una fuerte difusión por parte de la prensa, quizás mayor de lo que merecía el tema, pero en particular desde una óptica errónea en cuanto a cual es el verdadero trasfondo de la cosa. En parte ello es debido a que la propia prensa requiere de controversias pues ellas generan noticias, y en particular las mismas son el material principal de los medios informativos, en especial de aquellos cuya periodicidad es mayor.
Claro no todo se lo debemos atribuir a la prensa, pues en gran medida ello está generado por los propios actores políticos y su continuo cambio de actitudes frente a los acontecimientos que se van generando y quizás el desconocimiento de lo que es el manejo de principios en política.
Cuando uno se refiere a las distintas formulas para gobernar, las posibles composiciones de los organismos públicos, las nominaciones de cargos y las posibles coaliciones, y si lo hace desde la posición que significa la Ciencia Política, en particular tomada a posterioridad de las revoluciones americanas y francesa, se puede referir a distintas formas las que se denominan libretos.
Los llamados libretos corresponden básicamente a tres los cuales son:
Bien, podemos decir que salvo en el parlamento, en donde por Constitución se establece obligatoriamente esa representación proporcional, en el resto de los organismos cuya constitución es política, no existe ninguna regla fija, solamente de tradición.
Por tanto cuando un gobierno nuevo asume, es el quién va a establecer como formará su equipo. Y en el caso de este ganador, el de largo nombre (Encuentro Progresista, Frente Amplio, Nueva Mayoría), quien de por si no es un partido sino una coalición de partidos, ha establecido que se manejará principalmente por medio del libreto británico, haciendo valer esa escasa mayoría que obtuvo, y también porque es como ha realizado las prácticas de gobierno (los gobiernos departamentales gobiernan con mayoría establecida constitucionalmente, no realizan coaliciones). A lo sumo estará dispuesto a aceptar dentro de ciertos parámetros el libreto uruguayo, accediendo a dar algún cargo a la oposición como elemento de control.
Por otra parte siguiendo este razonamiento, no podemos entender como el Partido Colorado, en especial el hoy Senador Sanguinetti, no acepta o entiende esto, pues el es un producto de ese libreto británico, y lo demostró principalmente durante su segundo gobierno. Dr. Sanguinetti, entienda bien su partido salió tercero en las elecciones y con una muy baja votación, por tanto es muy difícil que el gobierno electo se tenga que obligar a tener que convocarlo para ocupar cargos.
Es diferente lo que sucede con el Partido Nacional, fundamentalmente pues el libreto uruguayo surgió gracias a dicha congregación, como consecuencia de las revoluciones saravistas y de la gesta de heroicos políticos (como Roxlo, Martín C. Martínez, Salterain, etc.) que disputaron los derechos de los ciudadanos frente al entonces muy británico (por el libreto) gobierno colorado y batllista. Pero también porque es el partido que sí ejerce una muy importante representación ciudadana, como segunda fuerza política y con un treinta y tanto porciento de respaldo.
Por eso es entendible que el Senador Larrañaga, tras consultar y consensuar opiniones entre su huestes haya aceptado integrar ciertos organismos como controlador.