Año III - Nº 119 - Uruguay, 25 de febrero del 2005

 

 

 

 
El Mercado Oriental
Dr. Enrique Rimbaud
Decano de la Facultad de Veterinaria
Managua - Nicaragua

Un acre y confuso olor dejaba la respiración a media maquina mientras nos internábamos en los callejones del mercado Oriental&

En los pasillos, las mujeres voceaban mientras cargaban sendas tinas plásticas ahítas de sopas calientes, siempre al borde de la zozobra y el equilibrio, eran mas de las doce, y feriantes y transeúntes pugnaban por comer.

Con Tania, la periodista con la que conducimos el segmento Mascotas en el Canal 2 y Cesar el camarógrafo, nos desplazábamos con dificultad portando toda suerte de cámaras y micrófonos, llamando la atención de feriantes y ladronzuelos ávidos de oportunidades.

Una constelación de colores y formas, de objetos cotidianos e imposibles, van decorando los estantes de los diferentes comerciantes del mercado.

Los pasillos estrechos, los pisos mojados, los contrastes de luz y sombra, las mercaderías ofertadas a viva voz, las combinaciones imposibles de olores, discursos religiosos que se mezclan con músicas paganas, marcan un hilo delgado en la apreciación, un espejo ambiguo entre el paraíso y el infierno terrenos.

Hombres robando, niños pidiendo y mujeres ofreciéndose, sumados a fugaces pandilleros, le dan el ultimo toque herético y fantástico al lugar.

Por la hora, el espectáculo tenia el toque adicional de feriantes y transeúntes comiendo, pollos fritos, vigoron, nacatamales, sopas diversas, se integraban coyunturalmente al espectáculo original.

Una panorámica en un día normal de afluencia en una de las calles principales del Mercado Oriental, el más grande del país.
 

Nuestro objetivo, denunciar el mal trato a los animales, e indagar porque se hacia&

Llegamos hasta las naves donde en las mesadas descansaban incomodas y torturadas iguanas, garrobos, lagartos negros, cangrejos y alguna tortuga, dispuestos como si fueran piedras o verduras apilados en cestas.

Las bocas perforadas por un hilo, cuyo apretado nudo impedía que la abrieran, manos atadas sobre la espalda, patas atadas a sus colas, con hilos y mecates que se hundían en la piel, haciéndolas sangrar o amputando dedos&

- Señora, cuantas iguanas tiene aquí para la venta?
- Cuatro docenas&
- Y cuantas vende por día?
- Una, a veces dos&
- Y de noche las alimenta, les da agua?
- Ni quiera dios, si les suelto la boca capaz que me muerden, las tengo asi hasta que las vendo&
- Pero entonces se van muriendo de hambre, de sed, de dolor&
- Y mueren si&
- Y que las hace?
- Las boto&
- A cuanto las vende?
- 100, 120, 150 pesos, depende del tamaño&
- Y a quien se las compra?
- Campesinos del norte, de Matagalpa, de Ocotal, de Jinotega, que vienen y me las dejan en 10 a 20 pesos cada una&

- Pero hay criaderos, porque no las compra en un criadero que sabe que asi no depreda?
- Porque son muy caras, las venden a 50 pesos y me quitan mi ganancia
- Para que se las compran?
- La gente las come como medicina, para mejorar la salud, es muy buena para bajar el azúcar de la sangre&

Mirando la nave, centenares de iguanas y otras especies yacían apilados sobre cestas, en intensa agonía, esperando un destino trágico y ya fijado, de alguna manera u otra, la muerte, sea por hambre y sed, sea en el vapor denso de una olla&

Algunos feriantes, mas sofisticados, ofertaban las iguanas ya peladas y sin cuero, exhibiendo carne sin refrigerar, muchas con evidencia de varios dias&

Las moscas jugaban en un paraíso intemporal, contentas&

Mas adelante, en varias cestas, se acumulaban los huevos de paslama (tortuga marina), por centenas, le preguntamos a un vendedor, descamisado, únicamente cubierto por sendos y complicados tatuajes&

- Sabe que en esta época esta prohibida la venta de huevos?
- No conozco la ley, ahora si vinieran y me dijeran los del gobierno que esta mal, me dedicaría a otra cosa, soy respetuoso de la ley!

  Los productos perecederos corren el riesgo de perderse ante la falta de condiciones de refrigeración.

Un poco mas allá, llegamos al lugar donde venden animales vivos, el grito estridente de chocollos y loras de todas las edades se mezclaba con el ulular triste de las palomas.

En todas las jaulas, se veían chocollitos recién robados de sus nidos, muchos muriéndose, agonizando, que nunca llegarían ya a ver la luz del sol&

Me metí en uno de los locales, para observar con tristeza un hermoso ejemplar de lapa roja (papagayo, arara, guacamayo) con una fractura expuesta de ala, de larga data, los huesos secos y con huellas de necrosis viejas&

Más abajo, decenas de tucanes semiescondidos y al lado, una jaula pequeña con tres monos lindísimos&

Siento gritos y discusiones, salgo para ver, y son Tania y Cesar que han sido rodeados por los vendedores, una chela con pañuelo en la cabeza llevaba la voz cantante y los semblantes de la gente decían todo, duros, enojados, irritados, agresivos&

- A la verga, se van a otro lado con su metiche, aca no queremos reporteros, ni fotos, ni cámaras&
- Pero, solo queremos filmar y entrevistarlos preguntándoles porque y como es que hacen esto de vender los animales&.

- Ustedes solo quieren dejarnos mal, denunciar lo que hacemos y es nuestra fuente de trabajo&
- Pero&
- Por eso los matan, por metidos, hay que matar a todos los periodistas&

Algún reflejo me semejo un cuchillo, por lo que opte por tomar del brazo a Tania y a Cesar y salir de allí, parándonos un poco mas adelante a relatar lo vivido ante las cámaras.

Evidentemente, más allá del sufrimiento innecesario de los animales, más allá de la depredación a la naturaleza, las raíces del problema son otros, un raro crisol donde se juntan la ignorancia, la pobreza, la falta de fuentes de trabajo, la falta de recursos, una educación que no integra conceptos éticos ni medio ambiente y la falta total de escrúpulos.

El Mercado, una isla dentro de Managua, una isla a la que no llegan o no saben llegar ni de la policía, ni del MINSA, ni del MARENA ni del MAGFOR&

Si llegaran, cual es la solución?, no lo se, porque seria bueno decomisar todos los animales y rescatarlos, curarlos, alimentarlos y devolverlos a su medio natural, pero y la gente, como la reubicamos laboralmente, socialmente, no hay respuestas, no hay recursos y esto lleva a un ciclo de terror que se profundiza cada día mas&

Como cortar la cadena de venta clandestina en todo el país?

Como abaratar los costos de alimentación de los criaderos legales de especies para que los comerciantes puedan intermediar los mismos?

Le preguntamos a un policía&

- Y ustedes no hacen nada con esta gente que vende animales clandestinos?
- Prefiero que vendan esto y no droga o salgan a robar y matar por ahí&

Hay lógica en esto? Desgraciadamente si&

Que hacer? Como hacer? No lo se, pero lo intentaremos, no podemos dejar que esto siga sucediendo& por muchos dias tendré en mi retina y en mis sueños la figura de las iguanas torturadas, los chocollitos agonizando y la lapa quebrada&

Mientras escribo, el amargo sabor del mate se mezcla con el hierro caliente y salado de las lagrimas, lagrimas de impotencia y de rabia, pero que son un adelanto de una lucha que sabremos dar&

Un abrazo triste para todos&
Enrique

Fotos gentileza de La Prensa-Nicaragua