Año III - Nº 123 - Uruguay, 25 de marzo del 2005

 

 

 

 

DE ASCOS Y
CHARLATANERÍAS VARIAS

por Helena Arce

 

Yo suelo ser muy respetuosa de las mayorías, pero eso no me impide no estar siempre de acuerdo con los consensos colectivos.

Y no estoy hablando del gobierno nacional, creo que estoy más esperanzada en él que muchos de quienes lo votaron. Es que a pesar de los pesares, y de esa característica forma de ser que mi esposo llama " mi despiste habitual", suelo ser muy observadora de las actitudes de las personas que me interesan, y por supuesto que me interesan las actitudes de quien ha sido ungido por el voto soberano como Presidente del país más hermoso del mundo. Y desde el día aquel en que se confirmó su elección por abrumadora mayoría en primera vuelta, he observado atentamente cada gesto, cada palabra del Sr. Presidente de todos los uruguayos, y eso justamente es lo que alienta mis esperanzas.

EL Dr. Vázquez se muestra como una persona seria, respetuosa pero firme, y con miras de encaminar su gobierno por aquellos rumbos que prometía a sus electores. Eso me hace respetarlo y desear de todo corazón que pueda lograrlo y contará con el aliento atento de mi columna, sin lugar a dudas.

Además recuerdo que mi padre, fallecido hace más de 10 años me comentaba durante el desempeño de nuestro hoy Presidente en el municipio montevideano, sus logros, su gestión eficaz. Y mi padre no era precisamente frenteamplista, el era un batllista convencido, pero batllista de los de la filosofía batllista, no de los de nuestro último "divertido" Presidente. La filosofía batllista bien entendida, aquella que no necesariamente se diferenciaba de los ideales de Saravia, uno decía "que los ricos sean menos ricos para que los pobres sean menos pobres" y el otro "dignidad arriba y regocijo abajo". Y eso creo que salvando las distancias ineludibles los aunaba, a esos dos rivales contemporáneos, pero que juntos, aun sin haberse visto las caras construyeron lo mejor de nuestro país.

Pero bueno, en realidad le voy a tirar un palo mi respetado Presidente, no a usted sino a un integrante de su gabinete. Y se lo voy a tirar no con afán destructor, sino todo lo contrario. Mi espíritu es sinceramente constructivo, y se que usted, mi admirado Presidente de todos los uruguayos, me va a entender.

Para opinar de Maldonado, y en especial de Punta del Este y aledaños, o sea seamos claros del circuito turístico, hay que saber que es, que significa para el país en su conjunto. Por eso yo le pediría al Exc. Sr. Ministro de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, tan dado últimamente a expresar su asco, como bien hace notar nuestro querido amigo Garzón en su impecable diario electrónico "Enfoques", que va siendo hora de antes de hablar, informarse.
Usted dice que las famosas Torres a construir en Punta del Este le dan asco, pues le diré que lo que a usted le da asco significa trabajo para mucha gente, que lo necesita desesperadamente. Trabajo genuino, no inventado.

Las excepciones en Maldonado para construir se han creado para que no se construya al barrer, estropeando el paisaje, ese que también es un producto que vendemos a los turistas que dejan muy buenos dividendos de los que disfrutamos todos, en todo el país. Por ello cuando se dan excepciones significa que antes, hubo un serio estudio de cuales serán los impactos de las construcciones, a las que se les dan las excepciones.

Cuando hablaba que a suelo a veces, no estar de acuerdo con las mayorías es porque debido al traslado de mi esposo a residir en Montevideo, vivo, en ambas ciudades, por lo que estos últimos años he sufrido la inoperancia de la carísima Intendencia que usted Arq, Arana comandó.

Y aunque las cartas de lectores me tiren con piedras, debo decir que usted fue un pésimo Intendente, aunque en el imaginario colectivo usted cuente con el apoyo de la mayoría. Y aunque las excusas de todo aquello que hubiese podido hacer y no hizo, se apoyen en la falta de apoyo del Gobierno Nacional, y/o en el boicot del gremio de ADEOM, sigo sosteniendo que fue un pésimo intendente, muy diferente a su antecesor el Dr. Vázquez, muy diferente a la mayoría de los Intendentes de los demás Departamentos de nuestro país.

La Intendencia de Montevideo tiene el privilegio de contar con la mayor cantidad de contribuyentes del país, a los que exprime con impuestos de todo tipo y color, no brindó ningún servicio a los que nos tienen acostumbrados las Intendencias del interior del país, y puedo hablar con propiedad de la Intendencia de Durazno y de Maldonado, pues en Durazno residí y en Maldonado vivo y trabajo.

La primera una de las más pobres del país, ha agudizado el ingenio para darle servicios y fuentes de trabajo a sus contribuyentes sin ahogarlos con los tributos a pagar. La segunda que sin duda cuenta con una buena base de recaudación, no solamente le brinda excelentes servicios al contribuyente sin exprimirlos con impuestos, sino que colabora con el gobierno nacional en forma permanente, tanto en la sustitución de servicios como pecuniariamente.

Por ello Exc. Ministro de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, deje se sentir tanto asco, infórmese un poco, y no opine de lo que no sabe.

Maldonado es un departamento que ha dado cálido abrigo a quienes emigramos desde otros departamentos intentando poder lograrnos un sustento digno fruto de nuestro esfuerzo, hoy cuenta con muchas personas que necesitan desesperadamente trabajar, para no convertirse en otro Montevideo, ese Montevideo que usted mal administró durante 10 años, y esas Torres permitirán a estas personas tener la dignidad de vivir de su propio esfuerzo, de paso darán una mano al Gobierno Nacional para aliviarlo a la hora de atender, Plan de Emergencia mediante, a quienes gracias a la pésima gestión de nuestro anterior gobierno nacional han quedado bajo la línea de pobreza, o en la total indigencia.

Por ello deje el asco de lado, asco debería sentir por no haber buscado posibilidades semejantes durante la crisis que asoló al país para aliviar a los montevideanos la desesperación de quedarse sin trabajo, de no haber buscado la forma de bajar la carga tributaria que llevó a la gente a tener que entregar las chapas de sus autos por no poder pagar la carísima patente que usted cobraba, a revolver la basura por no tener para comer. Y no olvide que el famoso "Invierno solidario" no fue por cierto obra exclusiva de su Intendencia, como bien usted sabe. Allí había recursos, mal que me pese reconocerlo, del gobierno nacional en su mayor parte. Y no era búsqueda de trabajo genuino que dignificara a las personas, sino un paliativo, una caridad, una limosna.

Tal vez si usted hubiese viajado un poco menos y se hubiese dedicado a descubrir menos monumentos, tal vez hubiese podido fomentar la inversión privada en emprendimientos que le diesen trabajo a la gente, que de eso se trata lo que el Intendente de Maldonado busca pelando por la construcción de las torres, esas que a usted le dan tanto asco.