|
Un marinero, algo ignorante, que llevaba años en alta mar vuelve a su hogar y descubre sorprendido que tiene un hijo negro.
Debido a que era totalmente blanco le pregunta a su esposa:
- Pero ... ¿cómo es posible que tengamos un hijo negro si yo soy blanco y tu tambien?
- Verás, como no tenía leche, tuve que buscarme una ama de cría para que amamantara al niño, y como ella era negra, el niño se puso de ese color.
El marinero, no muy convencido, decide ir a consultarlo con su madre, le cuenta la historia y la madre responde:
- Claro que puede ser, fijate por ejemplo en ti mismo hijo ..., de pequeño yo no tenia leche para darte y te di leche de vaca, y mira que lindos cuernos te están saliendo, ¡grandísimo pelotudo!.

Un sicólogo hace una entrevista de admisión para un empleo.
Entra el primer candidato:
- Cuente hasta diez, por favor - pide el sicólogo...
- Diez, nueve, ocho, siete, seis, cinco, cuatro, tres, dos, uno.
- ¿Qué forma de contar es esa?
- ¡ Ah, perdone! es que estoy acostumbrado a contar así por mi anterior trabajo. Trabajaba en la NASA.

Entra otro candidato:
- Cuente hasta diez, por favor...
- Uno, tres, cinco, siete, nueve, diez, ocho, seis, cuatro, dos.
- Pero... ¿y por qué cuenta así?
- Lo siento, es que antes era cartero, y la fuerza de la costumbre... primero los impares de una calle y luego los pares.
El sicólogo, casi al borde de un ataque de nervios, manda pasar al tercer candidato.
- Perdone... ¿cual era su anterior empleo?
- Es mi primer entrevista... soy Estudiante universitario.
- ¡Ah! bueno, ¿pues será usted capaz de contar hasta diez?
- Si, hombre! Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, SOTA, CABALLO Y REY !!

Habia un tipo que trabajó como un burro toda su vida, para acumular fortuna. Lo único que le importaba era el dinero. Un día le dijo a su esposa:
El día que me muera, quiero que me entierres con todo mi dinero. ¿Me lo prometes?
La mujer con profundo pesar, no tuvo otra alternativa que decirle que sí. Al tiempo el tipo murió, y después de la ceremonia, antes de bajar el ataúd a la fosa, la esposa dijo:
Un momento: falta algo.
Tomó una cajita que traía en la mano, abrió el ataúd, y la puso dentro. Su mejor amiga, le dijo:
No creo que hayas sido tan bruta, de haber cumplido la promesa....
La leal esposa contestó:
Yo soy cristiana, y no podia romper la promesa a su última voluntad.
O sea& ¿que pusiste toda la plata ahí?
Claro que sí... Cogí todo el dinero, lo conté, lo deposité en mi cuenta y le giré un cheque por la cantidad exacta .....Si el hp lo puede cambiar allá, ¡que se la gaste!
|