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Ud. y su voto
por Ricardo Falero (Perfil)
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El proceso electoral en nuestro país cambió en forma importante a partir de la reforma constitucional de 1996. Los ciudadanos deben votar en forma separada para elegir las autoridades nacionales y las departamentales, y en las elecciones nacionales, si ningún candidato obtiene el último domingo de octubre mas del 50% de los votos, el presidente de la República será electo en segunda vuelta o ballotage, el último domingo de noviembre. O sea, que en los hechos y si hay que ir a la segunda vuelta para la elección del Presidente, las elecciones de octubre definen básicamente la integración del Parlamento, y quiénes serán los dos candidatos para la Presidencia de la República.
En las últimas elecciones nacionales (octubre de 2004) no hubo necesidad de segunda vuelta, pues el Frente Amplio obtuvo en la primera vuelta menos de un punto más del 50 % de los votos y como consecuencia de esto el Dr. Tabaré Vazquez resultó electo Presidente, y el lema ganador logró la MAYORIA ABSOLUTA EN AMBAS CAMARAS.- Esta mayoría absoluta, determinó en los hechos y fundamentalmente por la actitud adoptada por el partido de gobierno, que las leyes dictadas en esta legislatura fueran las que este partido quisiera sin importar la opinión de la minoría; todo el Poder Legislativo quedó en manos de una sola fuerza política, que además es la que ejerce el Poder Ejecutivo.
Por si esto fuera poco y también por la actitud omnipotente del Poder Ejecutivo, los entes autónomos, los servicios descentralizados, la administración central, todos los ministerios, también fueron y son actualmente desempeñados en forma exclusiva por integrantes del Frente Amplio, y elegidos por el Poder Ejecutivo.
En suma este gobierno y el partido que lo respalda, tienen todo el poder del Estado como nunca otro gobierno lo tuvo, mas aún que en la propia época de la dictadura militar. Algunas consecuencias inmediatas de esta situación, ha sido los fenómenos de corrupción que se han detectado, el ingreso como funcionarios públicos y en forma masiva de correligionarios, amigos y familiares de los integrantes del gobierno, los ataques a la prensa, y lo que es mas grave, los recientes e increíbles ataques al Poder Judicial , propios de los gobiernos autoritarios. Y la adopción de una política económica por la cual se ha incrementado el gasto público, y se ha desaprovechado en forma casi irracional la situación de precios internacionales favorables para nuestro país, al mismo tiempo de mantener importante atraso cambiario, y de un incremento cada vez mayor de la inflación. De estos y otros temas nos ocuparemos en futuros números.
El objetivo de este artículo, además de referirnos a estas cuestiones de carácter general, es el de analizar la importancia, la utilidad del voto del último domingo de octubre del año próximo.
El próximo Parlamento nacional no puede (no debe) funcionar en base a mayorías absolutas, tiene que tener una cabal representación de la opinión pública, y tiene que asegurarnos a todos los uruguayos que el próximo Presidente de la República se vea en la obligación de gobernar con todos y para todos.
Para ello, el Poder Ejecutivo deberá hacer consultas con todos los partidos para elegir los ministros, las autoridades de los entes autónomos y servicios descentralizados, y tendrá que saber que será controlado en forma real y cierta como sucede en todos los países democráticos y desarrollados del mundo por una minoría racional, y fuerte; es necesario que piense en el país antes que nada y que por lo tanto tendrá que convencer y no imponer como sucede actualmente.
Que así suceda, depende de su voto. Depende de que su voto cumpla con la necesidad que el Uruguay tiene, de que los tres poderes básicos del Estado sean independientes, y se relacionen de acuerdo a la Constitución y a la Ley. Depende de su voto, que las licitaciones (como la de Pluna por ejemplo) tengan todas las garantías que deben tener y que el país no se vea perjudicado en ninguna instancia por no escucharse y atenderse la opinión de todos los partidos políticos. Depende de su voto, que el gasto público sea racional, de acuerdo a las posibilidades del país, y que la administración pública no siga incrementando el número de funcionarios, pagándose con estos cargos favores políticos. Depende de su voto, que el trabajador y el jubilado, la clase media de este país, no siga manteniendo con el incremento de impuestos, el enorme aparato estatal, y financiando a quienes muchas veces eligen no trabajar porque les resulta conveniente. Depende de su voto, que tengamos un mejor sistema educativo, y no el desastre que cada vez se hace mayor de toda la enseñanza, pero en particular de la Enseñanza Secundaria.
En fin de su voto dependen muchas cosas, para todo los uruguayos. Cuando Ud. analice, si es que no lo ha hecho, la importancia del mismo, tendrá muy clara la utilidad del sufragio en aras del bienestar nacional.
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