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El etanol de la discordia y la estrategia socialistera contra la prensa
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| por Pablo Alfonso |
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El tema del etanol se ha convertido en la semilla de la discordia entre la izquierda latinoamericana…pero también en un nuevo argumento para la desestabilización cuya agenda se promueve desde La Habana.
Vayamos a lo primero.
Las críticas a la producción de etanol, alentadas por el dictador Fidel Castro y repetidas por su eco de Caracas, Hugo Chávez, apuntan desde el principio al Brasil, principal productor mundial de etanol. Sobre todo, desde que el presidente brasileño, Luís Inacio Lula Da Silva, firmó acuerdos de producción y colaboración de ese producto bioenergético, con su homólogo estadounidense, George W.Bush.
Desde su lecho de convaleciente, Castro se proyecta como un fuerte crítico del etanol, alegando razones humanitarias y sociales. Su principal argumento teórico es que la producción masiva del etanol, desviará los granos y el azúcar del consumo humano y empobrecerá aún más a los países latinoamericanos que dediquen su agricultura como materia prima para el etanol. Por supuesto, no todos están de acuerdo con sus teorías alucinantes y sus visiones apocalípticas.
Por lo pronto, el gobierno del Ecuador, ha forjado alianza con Brasil y planea sembrar de inmediato 50,000 Hectáreas de caña de azúcar para la producción de etanol. Así lo anunció esta semana el ministro ecuatoriano de Agricultura, Carlos Vallejo De paso, el funcionario aprovechó para lanzar una andanada contra Caracas, al subrayar que “el presidente Chávez es amigo del Ecuador, como todos los presidentes de la región, pero no ordena, ni manda, ni aconseja al presidente Rafael Correa”.
Lo segundo es mucho más inquietante.
No hay dudas de que la llamada Revolución Bolivariana que dirige Hugo Chávez y en particular el “socialismo del siglo XXI’ que le sirve como marco ideológico, requieren de una definición política, de un modelo, que todavía no aparece por ningún lugar. En realidad, muy pocos se aventuran a definir, qué cosa es el socialismo del siglo XXI.
Como elemento revolucionario para la conquista del poder, el socialismo del siglo XXI, requiere también de una estrategia de movilización política, de una consigna convocante, de un elemento desestabilizador de los gobiernos inspirados en la democracia representativa y la economía de mercado. Y en eso, surgió el etanol…
En torno a ese alternativa energética, Castro levanta su fantasma del futuro y lo agita ante las masas y las organizaciones de la izquierda latinoamericana. Viejo, enfermo y postrado en una cama, maneja como hábil titiritero a su muñeco venezolano, para que lo represente y ofrece los recursos logísticos de su régimen para participar en el empeño.
La estrategia es simple. Su visión desestabilizadora afirma que la producción de etanol, correrá a cuenta de los países ricos, para satisfacer sus necesidades energéticas. Los países pobres serán simples productores de materia prima, sus tierras quedarán en manos de los grandes consorcios agroindustriales.
Es el viejo esquema de los sesenta, las olvidadas teorías del capitalismo periférico, del centro desarrollado y poderoso y la periferia empobrecido y débil.
Para levantar esta consigna La Habana ha convocado un nuevo encuentro hemisférico, que se proyecta contra los TLC (Tratados de Libre Comercio) que se firman con Estados Unidos y Europa, Por supuesto, “los peligros” del etanol”, se ofrecen también como “mercancía” ideológica, para la desestabilización.
“Hay muchas facetas oscuras y amenazadoras en la propuesta de Bush sobre biocombustibles. Sobre nuestros pueblos cae hoy un diluvio de propaganda a favor de ellos”, dijo el economista y miembro del ‘parlamento” cubano, Osvaldo Martínez, en la conferencia inaugural del evento, al que asisten 733 delegados de 33 países, y más de 400 invitados.
Creo que no hay nada mejor, para definir la esencia de esa reunión que las palabras del propio Martínez en ese discurso. Ustedes saquen sus propias conclusiones:
“Los recibimos en La Habana, en otro momento de la lucha y la resistencia que no han cesado durante 47 años en respuesta a la guerra económica y de todo tipo y que en los años del gobierno Bush se ha recrudecido.
Este es un Encuentro donde se reúnen movimientos sociales que exhiben experiencias de luchas, de adversidades y de victorias. Son los movimientos que en Seattle hicieron fracasar la reunión de la OMC, los que participaron en todas las ediciones del Foro Social Mundial, los que en Cancún contribuyeron a otro fracaso de la OMC, los que en Quito soportaron los gases lacrimógenos, los que en Miami enfrentaron la hostilidad del aparato policiaco montado por el gobierno de Estados Unidos, los que en Mar del Plata repudiaron la presencia de Bush y apoyaron al presidente Chávez.
Aquí están los que contribuyeron decisivamente a hacer fracasar el ALCA y los que luchan contra los Tratados de Libre Comercio, contra la mercantilización de la sociedad, de la vida, contra la depredación del medio ambiente, contra el explotador pago de la deuda externa, los que quieren la integración solidaria de los pueblos para acercar el mundo mejor.”
Socialisteros del siglo XXI estudian estrategia contra la prensa
Desde su poltrona de convaleciente, el dictador Fidel Castro, acaba de escribir otro delirante artículo sobre el etanol:“El impresionante encuentro internacional que acaba de tener lugar en La Habana reafirmó en mí una convicción personal: toda idea siniestra debe ser sometida a críticas demoledoras sin concesión alguna”, escribió Castro en una nota publicada en Granma.
El dictador cubano reconoció que “mas de 700 representantes de organizaciones sociales” participaron en la reunión “para discutir sobre varios de los temas que en esta reflexión se abordan”.
“Hay material abundante sobre el cual reflexionar, además de los nuevos sucesos que ocurren cada día”, subrayó.
Pero, dejemos a un lado, a Castro y sus reflexiones dislatadas. El resto del texto, es más de lo mismo. Aburridísimo.
Me parece más importante comentar sobre un evento que, sin duda en conjunción con La Habana, se organiza en Caracas. Esta vez el título del encuentro es “"El derecho a informar y estar informado. Un debate sobre la propiedad de los medios de comunicación". La convocatoria y logística de la conferencia, que tendrá lugar del 18 al 20 de mayo, corren a cargo de Telesur.
De acuerdo con la información divulgada, Periodistas, directivos de medios de comunicación e intelectuales analizarán sobre medios, información y comunicación durante estos tres días en el teatro Teresa Carreño de Caracas .
El trasfondo del encuentro apunta hacia la prensa privada y a promover “la nacionalización” de los medios de comunicación. Al menos, eso es lo que puede asumirse al revisar su agenda .
Cuatro mesas de discusión están dedicadas al asunto. El título de cada una de ellas es muy sugerente: "Impunidad y poder de los grandes emporios de la comunicación"; "La responsabilidad de los estados", "El uso del espacio radioeléctrico como bien público", "La propiedad social de los medios" y Alternativas a la situación actual.
La información añade que, además de los miembros internacionales del consejo asesor de Telesur “en su mayoría cineastas y documentalistas”, asistirán una veintena de “notables” ponentes.
La lista de invitados es un muestrario impresionante que no necesita mayores comentarios: La directora del periódico mexicano La Jornada, Carmen Lira; el director de Le Monde Diplomatique, Ignacio Ramonet; el diputado y periodista argentino, Miguel Bonasso; el periodista belga, Michel Collon; el periodista especialista en medios comunitarios, Ignacio Lopez Vigil; el editor de la revista británica New Left Review, Tariq Alí.
Entre los miembros del consejo asesor de Telesur, figuran los directores de cine Pino Solanas (Argentina), Jorge Sanjinés (Bolivia), Tristan Bauer (Argentina) y Orlando Senna (Brasil) y el actor Danny Glover (EEUU).
Por supuesto, que a una cita de esa envergadura no podrían faltar los ejecutivos del canal estatal Cubavisión, aunque la información no ofrece los nombres de sus representantes.
Yo diría que la conferencia se celebra en un marco muy especial: la clasura de Radio Caracas Televisión anunciada para este mes por el gobierno de Hugo Chávez.Todo parece indicar que se trata de una muy bien montada campaña de relaciones públicas para tratar de justificar esa medida, que ha ganado el rechazo internacional.
Fuente: www.cubapordentro.com
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