|
|
KUNFÚTBOL
|
| por Luis Tappa |
|
Email
|
| |
|
|
Las nuevas técnicas han revolucionado el fútbol, ya se está convirtiendo, poco a poco, en otra clase de deporte, algo que de seguir así conducirá inevitablemente a cambiarle el nombre.
A lo que hoy conocemos por “fútbol” deberíamos definirlo mejor para que se asemeje a lo que vemos dentro de un campo de juego, una idea por ejemplo sería: llamarlo “Kunfútbol” o, Karatebol”, “futjudóbolo” ¡No se!, se podrían hacer mil combinaciones para denominar este nuevo estilo de juego, reglas, o sistema que ha invadido la canchas de casi todo el mundo, principalmente las de la costa Este del continente de América del Sur.
Hoy asistimos maravillados a esta mezcla de fútbol, circo y artes marciales.
Toda una maravilla salida de la imaginación magistral de los cerebros de quienes practican este deporte y, la súper inteligencia de los árbitros para poder observar y permitir la aplicación de estas nuevas reglas, que no están escritas, pero que se toleran indudablemente para favorecer, prestigiar y hacer más atractivo y vistoso este “varonil” y “caballeresco” deporte.
De esta manera se podrá ahuyentar definitivamente a los espectadores de los estadios, cosa que redundará en beneficio exclusivo del jugador, al no tener que soportar la presión, gritos hostiles, insultos, pedreas y otras yerbas, por parte de los “Tifosi” “Torcidas” Hinchadas” etc.
Se convertirá así en un maravilloso espectáculo para disfrutar cómodamente instalados en un sofá del living, tomando mate y comiendo algún pan con grasa calentito.
Por la módica suma de casi mil pesos por mes se podrá disfrutar de esto y mucho más, también todo el derroche, educativo y cultural, de los programas argentinos, se podrá ver 25.732 veces la misma película, para no olvidarla y entenderla mejor.
Un entretenimiento extra sería contar los muertos en cada película para luego jugarle unos pesitos a la quiniela, ¡Quien te dice!, capaz que salvas la cuota del mes.
De cualquier manera, a los que no quieren hacer tan insignificante desembolso para ver tanta maravilla, siempre les queda el consuelo de la TV abierta para ver Gran Hermano, o los teleteatros argentinos, venezolanos y otras notables expresiones de cultura .
Pero retomando el tema, el codazo en la cara cada vez que saltan a disputar una pelota o, corren en pos de la misma junto a un adversario, es una expresión artística del más elevado y exquisito nivel plástico, aunque a mi entender lo encuentro algo alevoso y criminal.
Pero no hagan mucho caso de mis opiniones porque soy un antiguo retrógrado y, aún sueño con las “Chilenas”, los “Taquitos, las “Moñas” y los goles del “Cotorra Migues, los cañonazos del “Cordobés” Juan Eduardo Hobberg” y la exquisitez infinita del “Pepe” Schiaffino”, la calidad de Pedro Virgilio Rocha y Alberto Spencer.
También recuerdo la sutileza y elegancia de ver salir jugando del área, y haciendo “chiquitas”, al fenómeno chileno Elías Ricardo Figueroa, uno de los más grandes jugadores que he visto. Y como olvidar la presencia imponente de Obdulio Jacinto Varela en un campo de juego, el único tipo que recuerdo que hasta le daba vergüenza caerse al suelo, y si se caía se levantaba como un resorte sacudiéndose la ropa.
Sin embargo, todos estos fenómenos del fútbol se perdieron algo que los hubiera hecho más famosos y grandes aún, ¡Que pena! Se perdieron de dar codazos en la cara a los contrarios y hacerles a los contrarios algunas llaves de Judo en el área cuando viene un corner, o sea, se privaron de practicar Judo o Karate en una cancha de fútbol… ¡Claro!, en esas épocas no estaban muy de moda las artes marciales.
Lo que pasaba era que, esos árbitros de antes, eran tan “pelotudos” que no captaban la exquisitez de la jugada y, quizás hasta te cobraban un penal si intentabas hacer, en el área, algo que no estuviera en el reglamento, nada de practicar Judo para inmovilizar al contrario, o que pueda saltar a cabecear una pelota, ¡Si serían ridículos esos cuervos negros!
Otra de las maravillosas cosas que se perdieron esos jugadores de antes, son los revolcones y las caídas con 383 vueltas y 263 piruetas, también la simulación de lesiones, tirarse al suelo para hacer tiempo o cada vez que pasa un contrario cerca para ver si el árbitro cobra foul… ¡Que tarados! Solo se dedicaban a jugar al fútbol y meter los cataplines pa’delante.ç
Todavía no me explico como, con esa clase de gente, pudimos ganar tantos títulos.
Los jugadores de antes eran estúpidos, y no vivos, como los de ahora, todavía se festeja en la Argentina a Maradona por haber hecho un gol con la mano. ¡Que calidad, que viveza, cuanto orgullo para un pueblo futbolero!
Por lo tanto, ese acto de grandeza y esa gran jugada, justifica plenamente que nadie se acuerde que fue expulsado de un mundial por estar supuestamente “pichicateado” hasta las pelotas, por supuesto que toda una infame mentira para desprestigiarlo.
¿Maradona, drogado o alcoholizado? ¡Imposible!... ¡Si es dios!, según nuestros hermanos de enfrente..
Entonces, como les decía, estamos ante la más grande evolución de este nuevo deporte, donde el honor y la caballerosidad, por suerte, han dejado de existir para beneficio exclusivo del espectáculo, y por lo tanto, del espectador.
Es tan grande la influencia que este estilo de juego ha tenido que, generalmente, se traslada a la tribuna, de ese modo son los propios “hinchas” quienes por lo general, como broche final y ante cualquier descontento, terminan ofreciendo una espectacular exhibición de artes marciales y luchas que, generalmente, terminan con enormes destrozos, heridos y, en más de alguna oportunidad, algún muerto.
Pero por suerte, la justicia, comprende este tema y la pasión que despierta el “Kunfútbol”, ya que si se detiene a alguien por algún desmán, son comprensivos, y al rato ya los largan para que vuelvan tranquilamente a sus casas para contar sus hazañas y prepararse para el domingo que viene.
También parece que una agresión física, con la sola intención de lastimar a un rival, una pelea, golpes de puño, patadas y todo tipo de agresiones, está permitid dentro del código penal, siempre que suceda dentro de un campo de juego.
Se pueden armar grescas, agredir, pegar, arrojar todo tipo de objetos y hasta lastimar a alguien sin que esto tenga la más mínima consecuencia. Distinto sería si pasara lo mismo en una esquina cualquiera, de un barrio cualquiera y entre gente cualquiera, pero en un campo de “Kunfúbol” y adyacencias, esta todo permitido.
Si el cuadro va perdiendo o tiene un partido complicado y se le mete los tapones en la cara a un adversario o se le parte la boca de un codazo, eso no es una agresión alevosa que merecería sacar al jugador y llevarlo directamente a la Comisaría más próxima, ¡No!... eso es “Garra” o, poner “guevos”.
Es evidente que hay que ir pensando en cambiarle el nombre al juego para seguir progresando y que nos sigan brindando tanta belleza y plasticidad.
Por lo tanto, mientras existan los grandes intereses televisivos y, empresarios particulares que manejen todo, incluido la compra y venta de jugadores, más todo y todos lo que curran con el Fútbol, no habrá solución posible.
Debo decir que no me estoy refiriendo a ningún partido ni cuadro en especial, que solo hablo sobre lo que ya es práctica común en cualquier cancha y estadio del mundo y, lo que en una época fue un hermoso deporte, hoy, lo convirtieron en esto, simplemente… negocio y circo.
¡Ahhh!, me olvidaba, que me perdonen los hinchas de Nacional si no nombré a alguno de sus buenos jugadores, que los tuvieron, pero, mi alma carbonera solo me permite acordarme de los que vistieron la amarilla y negra.
¡Así que disculpen!
|