Este 22 de Agosto de 2006 la administración Morales cumple siete meses de gestión, para realizar una evaluación basta una imagen gráfica señalada por los medios de prensa: que la Ministra de Justicia, Casimira Rodríguez, derramo lagrimas al no aguantar las críticas. Las tareas de transformación del estado no son fáciles y se hacen difíciles cuando el partido y los miembros de este que ejercen funciones de gobierno no están a la altura de las circunstancias y los retos planteados.
La dirigencia del Movimiento Al Socialismo asume que la respuesta a la problemática boliviana pasa por la solución del problema político, bajo este concepto anunciaron una Nacionalización de los recursos hidrocarburíferos con hechizos de oratoria, pretenden acabar con el modelo neoliberal con la derogación de un solo articulo del Decreto Supremo 21060 y quieren trasladar la solución de ingentes problemas a la Asamblea Constituyente.
Pero, descuidaron un aspecto demasiado importante: la gestión y administración del estado, como los números no tienen sentimientos y tampoco son permeables a los discursos y a las promesas de un mañana mejor, nos muestran que el ejercicio de la gestión gubernamental no solo son grandes concentraciones de pueblo para los baños de popularidad de nuestras autoridades, sino que la gestión de gobierno puede ser medida, evaluada y por lo tanto corregida, con un índice que se llama inversión publica, inversión que se refleja en la integración vial, en la construcción de infraestructura productiva y educativa y la consiguiente generación de empleos. Tal índice nos muestra que faltando 4 meses para la finalización de este año, el gobierno central solo ha ejecutado el veinticinco por ciento (25%) de los recursos destinados para este fin y cual cojo que le hecha la culpa al empedrado, se señala al culpable: la burocracia estatal.
La realidad, señora que nos obliga a construir sobre terreno firme y no castillos en las nubes, exige un golpe de timón, cambiar la matriz del discurso demagógico heredado de los movimientos sociales: "damos plazo al gobierno para que en cuarenta y ocho horas solucione tal o cual problema" por una nueva gestión pública, que tenga como eje central los tres principios de la concepción china del desarrollo: que mejore la vida de la gente, que aumente la productividad y que potencie el país.
(*) Miembro del Equipo de Investigación del Centro de Investigaciones, Desarrollo y Servicios Auxiliares (CIDSA) http://xbolivia.blogspot.com