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Puntualización a la Declaración del Partido Nacional tras la interpelación a los ministros Astori y Gargano por Raúl Seoane |
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Más allá de la lógica chicana política que pueda significar la declaración del Partido Nacional, chicana común en todos los partidos políticos y que fuera utilizada a más no poder por el partido de gobierno, quisiera puntualizar algunos aspectos que considero importantes.
Para que no se malinterpreten mis puntualizaciones quiero dejar bien aclarado, como lo he hecho en otras oportunidades, que soy y moriré blanco, gorila y bolsilludo, aunque eso no me impide votar o defender a dirigentes de otros partidos políticos cuando lo considero justo.
1. El Partido Nacional considera insuficientes las explicaciones de los Ministros de Economía y de Relaciones Exteriores, que no han dado respuesta satisfactoria a las preguntas formuladas por el Partido en el transcurso de la presente interpelación.
En ninguna interpelación de que tenga memoria todas las partes han salido satisfechas. Las interpelaciones son para aclarar puntos, y al ser políticas los interpelados tienen todo el derecho de “salirse por las ramas” y contestar de acuerdo a su conveniencia partidaria. Con esto no intento de ninguna manera avalar la posición del canciller Gargano al cual considero un inepto total para la función que está desempeñando, y que si es un verdadero hombre, y si está en desacuerdo con las decisiones de su Presidente, debe dejar su cargo en forma inmediata, cosa que este individuo no hace y continúa aferrado al sillón del Ministerio desdiciendo y enfrentándose vergonzosamente a la máxima autoridad de la República.
2. El Partido Nacional ratifica la necesidad de que se instrumente una política exterior que defienda los intereses nacionales más allá de las contradicciones internas que existen en el partido de Gobierno, que fragilizan al país y acentúan innecesariamente su vulnerabilidad en el contexto regional e internacional.
Desde mucho tiempo atrás vengo indicando que el partido de Gobierno es un rejunte de pequeños partiduchos políticos que, con la única divisa de llamarse izquierda y querer ganar el poder, se juntaron en un frente común llamado Frente Amplio. Las enormes diferencias ideológicas que tienen esas diferentes facciones, y vetustos y anacrónicos odios ancestrales hacia lo que ellos consideran la derecha imperialista, hacen imposible que actúen con coherencia y con un mismo plan conjunto.
Es totalmente cierto que fragilizan al país, y dan una imagen internacional totalmente diferente a la que tradicionalmente mantuvo El Uruguay.
3. El Partido Nacional entiende que el aporte histórico de su colectividad en lo que se refiere a la política exterior tiene más vigencia que nunca, en materia de integración, como parte de su vocación regional y en cuanto a la inserción externa del país como expresión de una visión amplia y globalizada de las relaciones internacionales. En particular, reitera su compromiso con el MERCOSUR iniciado en el marco de una política de Estado, pero sujeto a una profunda revisión que restablezca la igualdad de oportunidades de todos sus socios y no profundice en una desnaturalización de su origen y de sus objetivos reales.
Desde tiempos inmemorables tanto Argentina como Brasil quisieron anexarse nuestro país. Desde este punto de vista y viendo la política fascista del gobierno argentino y la siempre expansionista e imperialista del gobierno brasilero, la desnaturalización del origen del Mercosur y la profundización de la brecha entre Argentina y Brasil por un lado, y los países más pequeños como el nuestro, por el otro, es irreparable. Por lo tanto considero que no sólo el Partido Nacional sino también el Colorado deben apoyar la posición de que Uruguay se retire del Mercosur como socio pleno, y en todo caso quede como miembro asociado.
Si esto no se cumple, jamás podremos avanzar social y económicamente como pretendemos todos los uruguayos.
4. El Partido Nacional es la garantía de un pensamiento moderno que tiene a la soberanía nacional y a la prosperidad como ejes de su política exterior, por lo que, la celebración de acuerdos comerciales con terceros países se consideran compatibles con sus obligaciones en el MERCOSUR.
Ningún acuerdo comercial para el progreso de cualquier país debería ser incompatible con sus obligaciones para con el Mercosur, pero lamentablemente la política autoritaria y represora del actual gobierno argentino generó que sus industrias se encuentren en franca desventaja con empresas que pudieran instalarse en nuestro país dentro de un acuerdo de libre comercio y de garantía de inversiones.
Lo mismo sucede con las empresas brasileras que, en la gran mayoría de los casos, son subsidiadas por los gobiernos estatales, aunque no por el gobierno federal. En cuanto a éste, un TLC con los Estados Unidos, supondría un fuerte golpe a las aspiraciones hegemónicas brasileras en el Cono Sur.
5. En ese contexto, el Partido Nacional rechaza una vez más todo acto de intervención directo o indirecto en los asuntos internos de los Estados, cualquiera sea su procedencia, en particular, aquéllos que tienden a la internacionalización de ideologías afiliadas a viejos esquemas superados por la historia.
| Desde el momento en que el gobierno argentino |
- rechaza la construcción de las plantas de celulosa en Fray Bentos,
- presiona al Banco Mundial y a bancos privados del exterior para que no financien su construcción,
- cortan los accesos a los puentes internacionales por los cuales nuestro país comercializa sus productos,
- nos entabla un juicio en el Tribunal Internacional de La Haya,
- intenta hacer un boicot internacional al turismo, fuente de divisas para Uruguay,
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| y todo esto con el guiño cómplice del presidente argentino, un miembro pleno del Mercosur, nuestro socio, está interviniendo en forma directa en los asuntos internos de nuestro Estado. |
6. El Partido Nacional reclama un liderazgo efectivo del Presidente de la República y una instancia de diálogo permanente entre los diferentes actores políticos para rescatar la credibilidad del País y su capacidad de incidencia en la formación y discusión de la agenda regional e internacional.
Es imposible pedirle peras al olmo. Tengo la impresión, como lo digo en otra nota de esta misma edición, de que el Presidente Vázquez tiene un pragmatismo acorde a los tiempos internacionales que corren, pero las distintas tendencias ideológicas de ese aquelarre de partiduchos políticos que lo acompañan hacen imposible mantener una política de coherencia.
En este punto, creo importantísimo que ambos partidos tradicionales se acerquen a la figura presidencial ofreciéndole su apoyo, sin tapujos ni cortapisas, para llevar a buen término estos actos políticos que son imprescindibles para el futuro de nuestro país. Creo que este es el momento de dejar las ideologías y los partidismos de lado y todos juntos izar la bandera del crecimiento y hacer frente a estos grupúsculos de inadaptados revisionistas que añoran épocas ideológicas perimidas en el tiempo.
7. El Partido Nacional seguirá siendo el principal custodio de los valores nacionales y hará responsable a cualquier fuerza política que debilite la identidad nacional y altere la esencia de la mejor tradición e historia del país".
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