Trabajando en León
por Verónica Lay |
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- En qué año Naciste?-pregunté a Silvano, interrumpiendo lo que le estaba contando.
- En el ´80 – me contesta… con total impunidad.
El Ing Químico Silvano Cruz, es el consultor que ha sido asignado para trabajar conmigo en la Panadería El León Dorado de León. Veníamos viajando en un bus destartalado desde hacía como hora y media… y entre las cosas que le iba contando era que había un Museo interesante para ver, sobre la Revolución Sandinista y fue ahí que se me ocurrió preguntarle la edad…
- pah! – para vos… todo esto de la revolución es historia… ni la viviste!! – le respondí.
Silvano no conocía León, así que lo estaba entusiasmando a trabajar con esmero, para así poder tener un rato para recorrer algunas cosas… entre ellas ese Museo.
El viaje de ida se hizo pesadísimo, porque el bus tomó por la carretera vieja a León que está en unas condiciones lamentables.
- Hace ya rato que no vengo a León – le expliqué a Silvano y seguí- pero estaba segura que la carretera estaba nueva… no puede haberse deteriorado tanto en un año!!
Así que decidí preguntarle guarda que justo pasó por al lado mío y la respuesta fue contundente:
- Es que vamos por la carretera Vieja a León.
- ¿por qué no nos dijo esto cuando le preguntamos si iba a León?
El silencio y su cara pícara fue la respuesta: Obvio!! Si nos hubiera informado correctamente… no nos hubiéramos subido en ese bus!!
Lo increíble fue cuando en un cruce… el bus se detuvo… en el medio del cruce. Pensamos que se había roto algo… pero ni el guarda, ni el chofer se bajaban… pasaron como 2 minutos… y el bus no se movía… y a lo lejos por uno de los brazos del cruce se acercó un camión… y como a los 4 metros se detuvo también… en el medio de la carretera también!!! Enseguida comenzaron a bajar personas: niños, viejos, adultos, mujeres… como 15 personas se bajaron… y como si tal cosa… se subieron de a uno al bus… y se sentaron.
Se trataba de un trasbordo… y bastante bien coordinado gracias a Dios! Se imaginan haberlos tenido que esperar media hora???
En fin… seguimos rumbo hacia León y con 1 hora de retraso llegamos a destino.
Nos entrevistamos con el gerente de la Panadería, una persona súper atenta y agradable… y nos pusimos a trabajar hasta casi el mediodía. Sabíamos que del Centro de Producción más Limpia, venían la Ing Nohely y Lic Lesbia (la profe) a dar una capacitación a empresarios que en el marco del Proyecto “Fortalecimiento de la Capacidad Productiva y Ambiental del Sector Empresarial del Municipio de León, de Cara al Desarrollo Local Sostenible”, se van a comenzar a impartir una vez por mes, durante 6 meses. Así fue que en el correr de la mañana habíamos coordinado con ellas para almorzar juntos.
Como a las 11 y 45 nos encontramos detrás de la Catedral y todos en la camioneta del centro, comenzamos a buscar donde almorzar: el chofer Marvin, Fátima la asistente de la profe, la profe Lesbia, Nohely, Silvano y yo… comenzamos a recorrer las calles de León con el firme propósito de encontrar un lugar para almorzar que fuera barato, rico e higiénico.
- En El Capote– decían unos – ahí se come pescado muy bien y es súper barato.
- No! Mejor en Los pescaditos, porque ahí no me gustó – decían otros.
- Yo no quiero comer pescado – protestaba otro.
Mientras recorríamos las calles de León que están todas flechadas, y por lo tanto, para llegar a un lugar que está a media cuadra, hay que recorrer en camioneta como 6… discutíamos el lugar. Una vez que se decidió el lugar… comenzamos a preguntar cómo llegar al mismo:
- Siga recto… 2 cuadras, después vira abajo 2 cuadras, 2 al este, 3 al sur…-a esa altura nos habíamos hecho un lío bárbaro–
- Gracias! –decíamos por la ventana al transeúnte y luego nos dirigíamos hacia nosotros preguntando- Alguien anotó? Alguno entendió dónde es?
Además de que las indicaciones eran poco claras… muchas veces no se podía girar hacia la derecha, como nos indicaban, porque esa calle era flechada, por lo que debíamos seguir de largo y tomar a la derecha en la siguiente… y a esa altura… nos habíamos perdido otra vez.
Pero por fin encontramos el restaurante Los pescaditos… entramos en tropel y nos sentamos. Ya eran como las 12 y 10. Cuando miramos los precios, comenzaron los reproches:
- Pero está muy caro! Qué pasó? No era que por 50 córdobas podíamos almorzar? Acá los platos no bajan de 95 córdobas!!!
- Mire, los viáticos no nos dan Señor, así que disculpe, pero nos vamos – muy enérgicamente la profe, comunicó la noticia al mozo, mientras el resto se levantaba y salíamos del local.
De nuevo a preguntar por otro lugar… y a dar vueltas. Por fin llegamos a otro lugar que nos pareció agradable, nos sentamos otra vez… y al ver los precios se repitió la escena anterior.
- Ya mi imagino el correo de la vero… contando la travesía para almorzar en León –comentó la profe, con ese buen humor que la caracteriza.
- Lo voy a titular “queriendo almorzar en León” – dije en un momento y eso desencadenó muchas risas.
- Queriendo y no pudiendo! – respondió otro y siguieron las risas.
Ya eran como las 12 y 30 y todavía no habíamos encontrado un lugar… hasta que por fin nos decidimos por la comidería Lissette que estaba a tan solo 4 cuadras del Auditorio de la Alcaldía, donde se iba a realizar la capacitación.
- Este lugar es perfecto, porque ya es tarde y no podemos estar esperando que hagan la comida, acá esta lista! Así que nos quedamos acá.-ordenó prácticamente, alguien muy inteligentemente.
Hicimos fila, cada uno se armó su plato, pagamos y nos sentamos a tragar el almuerzo, en 10 minutos.
Llegamos a tiempo al Auditorio, tanto, que tuvimos que esperar a los funcionarios de la Alcaldía, que al llegar se pusieron a ordenar el salón. Así los dejamos con Silvano… ordenando el salón para la exposición, cuando nos dispusimos a irnos caminando a la Panadería a seguir nuestro trabajo.
A las 6 en punto, nos encontramos todos en la puerta de la Alcaldía… para regresar a Managua.
Al regreso, la parada obligada en Nagarote, a comernos unos quesillos en Las Acacias y nos dio una oportunidad, para seguir riéndonos de las cosas que nos habían pasado.
Llegué a las 8 de la noche a casa… rendida… tanto que Morgan casi me derriba con sus mimos… me di un gran baño refrescante… y ni cené. Miré un ratito la tele... y me acosté a dormir mi cansancio.
Vamos a estar viajando a León por unos cuantos meses… ya les contaré más sobre esta ciudad... tan linda y llena de Historia.
Un beso Vero
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