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Washington Benavides
por Maria Elsa Silva González |
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El 3 de noviembre de 2005, se creó en Tacuarembó una Cátedra dónde recibiremos y conoceremos a muchas y valiosas personas del departamento, de nuestro país y también del exterior, que nos aportarán sus conocimientos en diferentes exposiciones de interés para la sociedad.
Temas culturales; arte, literatura, música, filosofía e inquietudes sociales con contenidos que favorecerán el crecimiento de nuestras aspiraciones.
La Cátedra Washington Benavides
Un ámbito acorde a la categoría de personalidades que jerarquizarán nuestra cultura y contribuirán al fortalecimiento de nuestro desarrollo.
Un ámbito que, sin saberlo, todos los tacuaremboenses estábamos esperando y con cuyo nombre obtuvimos una doble satisfacción, porque nos visitó una persona muy apreciada por todos. El escritor, el poeta, el docente, el músico, el compositor, el pintor y aún por sobre todo el Maestro sensible y humano, al que sus alumnos recuerdan con veneración y mucho, mucho cariño.
Su fama internacional y los numerosos premios obtenidos, han sido consecuencia de sus ricas creaciones, trabajos que nacen de una cantera inagotable de poesía.
La idea de la Profesora María Stella Olivera Prieto y la ejecutividad de La Directora General de Cultura, Maestra Teresita Pérez hicieron posible que en poco tiempo fuera una realidad., demostrando así que las buenas ideas se alcanzan rápidamente con una activa y adecuada gestión. Comienza aquí el camino que marcará la trayectoria de la Cátedra, con la enorme responsabilidad de mantener y transmitir cultura, a la medida de su ilustre nombre.
Los tacuaremboenses, se han destacado en diferentes disciplinas, obteniendo reconocimientos a lo largo y ancho del mundo, fruto de esa creatividad, fuerza y sensibilidad que los ha distinguido, pero, nunca han dejado de reconocer con mucha gratitud, la inmensa fortuna de haber sido orientados por profesores de la talla de Washington Benavides.
He sido testigo de muchas manifestaciones de sus alumnos, y en todas encontré un común denominador.
Recuerdan al Profesor, al Maestro, al amigo, al guía, con el que aprendieron a valorar su terruño y también a observar y comparar un mundo con otros horizontes, con otros valores, con otros ritmos, que les permitió nutrirse para crecer en todos los órdenes de la vida.
Escuchando al poeta, las caras expresaban el encanto que provocan las mágicas palabras del Bocha como cariñosamente le llaman.
Esas frases que contienen conceptos y se apoderan de nuestra memoria para siempre.
Su forma serena para contestar a todas las personas que hablaron sobre su persona y sus creaciones, brinda conocimiento e invita a la reflexión.
Quisiera compartir dos o tres pensamientos que me han parecido valiosos y decisivos. (En su charla los incorporó en éste orden)
Primero: Parafraseando a Borges - Creo que soy conocido, no tanto por lo que he escrito, sino por lo mucho que he leído.
Segundo: - Para mí la docencia es parte de mi vida, parte de mi ser, tengo 75 años y sigo en la Facultad de Humanidades porque siento que es tan importante y placentero, estar dando una clase, como escribiendo un poema.
Tercero: Y en mi concepto la más genial: - Siempre he sido un vampiro intelectual, me he alimentado de la creatividad e imaginación de mis alumnos
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