Aguarde unos instantes...
hasta que cargue completamente la página y desaparezca esta imágen.

Año III - Nº 145 - Uruguay, 26 de agosto del 2005

 
Menú de Navegación

Los Policías Acostados
Dr. Enrique Rimbaud
Decano de la Facultad de Veterinaria
Managua - Nicaragua

 

Estaba yo recién llegado a Nicaragua, e iba manejando quien sabe a donde (en el primer par de meses recorrimos todo el país) junto a mi asistente, cuando me dice: "Doctor, tenga cuidado que mas adelante hay un policía acostado..."

No se imaginan el frenazo que pegue, dejando la mitad de las llantas huecograbadas en el asfalto, tanto, que en alguna excavación que realicen en Managua sobre el año tres mil, tomaran estas huellas como fósiles antiguos!!!

Mire desesperadamente para todos lados, en busca del Agente del Orden que podía estar herido o muerto, y no vi nada, le pregunto a mi asistente, y donde esta? - Que Doctor? - me responde.... El policía que no lo veo! - Ahí Doctor, no lo ve?, me parece que Ud. precisa lentes!

Hacia delante, la carretera estaba limpia, nítida, solo había mas adelantito un retenedor de velocidad, pintadito de amarillo y negro, o como le llaman en otros lados: lomo de burro, quebramuelas, stop, etc. ...

Paso rato hasta darme cuenta que "policía acostado" le decían en Nicaragua a los retenedores....

Nos reímos largamente luego de ver el conflicto idiomático, pero ese solo fue el comienzo de mis aventuras con los "policías acostados"...

Es que estos tienen características muy particulares en Nicaragua...

Por un lado, son aleatorios, no hay un criterio estable o evidente para que los pongan en donde los ponen... hay colegios u hospitales que tienen un par, como seria criterioso, pero hay muchos que solo tienen uno o ninguno...

Son fugaces, hoy están y mañana no, o pasas por una carretera sin novedad a la ida y cuando regresas aparecieron cuatro o cinco de estos engendros, no hay certeza sobre si estarán o no el día de mañana, lo que genera inestabilidad e inseguridad, siempre puede haber uno donde menos se lo espera...

Se camuflan, solo un diez por ciento de ellos ostentan sus pinturas evidentes amarillo y negras o totalmente amarillas como para hacerse visibles, la mayoría se mimetiza con el asfalto, de modo que uno no los vea hasta que es muy tarde...

Son prolíficos, un día aparece uno en una calle, al otro día puede haber cinco mas...

En un país que depende mayormente de la Cooperación Internacional, creo firmemente que una de las cláusulas de los cooperantes debe ser la instalación de retenedores, pues no hay fondos para el arreglo de calles o carreteras, no hay fondos para la recolección de basura, no hay fondos para aumentar el alcantarillado o la red de agua, pero siempre hay fondos disponibles para colocar "policías acostados" en donde sea...

Quizás no me he fijado bien, o no estoy al tanto de los conceptos modernos y esta sea una técnica nueva de bacheo, para arreglar los pozos de las calles, entonces si se crea un pozo, se le monta un retenedor y eliminado el problema, con el paso de los carros y el tiempo, el mismo volverá a la normalidad enrasándose...

También veo que es globalizado, acabo de llegar de un viaje a El Salvador, y era endémico, creo que hasta en el hotel había de estos elementos...

Un abrazo para todos
Enrique (victima inocente de los "policías acostados")