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El Temporal, La "Cachila",
las Torres y los Árboles
* Luis Tappa |
El pasado temporal nos ha dejado varios mensajes, entre ellos que la fragilidad ecológica del mundo se hace cada vez más sensible, jamás en nuestro país, temporal de esta naturaleza, había venido con vientos de casi 200 kph, la inestabilidad del tiempo se hace evidente y por estos lados están apareciendo fenómenos que no conocíamos.
Estas cosas suceden aquí, mientras que en el verano europeo, incendios y tremendas inundaciones arrasan con todo.
Científicos de todo el mundo se han cansado de repetir de que el "barquito" no aguanta más y que hay que tomar medidas urgentes, son muchos los países que se adhieren a este razonamiento, pero también los hay a quienes les importa un pito el progresivo deterioro ambiental y no entran en razones.
¿Quienes son estos? Justamente los más grandes y desarrollados, y por lo tanto, los que más polución y atropellos a la naturaleza provocan.
No tengo los datos, aunque de cualquier manera son difíciles de conseguir, pero yo pregunto, ¿Cuántas bombas atómicas se han detonado en el mundo a partir de "Trinity", o sea la primera bomba atómica detonada, algo que sucedía en Alamogordo, Nuevo México, Desierto Jornada del Muerto, al suroeste de los EEUU el 16 de julio de 1945 a las 05:29'45 exactamente, y las casi inmediatas Hiroshima y Nagasaki? Pues sin lugar a dudas que miles de explosiones nucleares han sacudido nuestro planeta.
Se han realizado y se siguen realizando pruebas, principalmente subterráneas y submarinas, con la finalidad de dificultar su detección, y se hacen en cantidades industriales y explosiones cada vez más potentes.
Las grandes represas con sus enormes lagos, la tremenda deforestación del planeta y la polución ambiental causada por gases, chimeneas, quemazones y derrames de petróleo, colaboran, junto con la explotación exagerada de los recursos naturales a la degradación progresiva del planeta, esto nos va acercando inexorablemente al punto sin retorno.
Hace bien poco un amigo me alcanzó un informe que le había llegado, y en el que según la RAI y otros medios de prensa, el reciente Tsunami habría coincidido con pruebas atómicas conjuntas realizadas en el llamado "Cinturón de Fuego" por EEUU, Israel y la India.
De ser cierto, ya no solo estamos degradando nuestro planeta, sino que estamos jugando a la ruleta rusa con nuestra propia existencia.
A este paso, amigos, el fin de los tiempos está cerca, y no le echemos la culpa a Dios o al Diablo.
Pero volvamos a nuestro país y los resultados del reciente temporal.
Es evidente que en algunos de los daños, si bien fueron causados por el viento, también jugó un rol preponderante la falta de atención y cuidados que se le presta a muchas cosas, tenemos por ejemplo la torre que cayó en Larrañaga y Avda. Italia, vecinos del lugar declararon que ya habían hecho la denuncia del estado de la misma y dijeron que se balanceaba constantemente, o sea que si es como dicen ellos, aquí tenemos negligencia por parte de los dueños de dicha torre, y esto por citar solo un ejemplo, ya han caído otras en alguna oportunidad y con mucho menos viento, es evidente que no se las cuida y controla debidamente, además es ilógico y atenta contra el más elemental sentido común que se levanten semejantes monstruos en el medio de la ciudad, y para ejemplo tenemos la torre de Canal 4, ¿Que pasaría si se cayera esta torre?
No precisamos ir muy lejos para tener una idea de cómo se hacen bien las cosas, en Porto Alegre nomás, en esa ciudad se han centrado en un cerro, alejado de la ciudad, todas las torres de antenas de transmisión radial o televisiva, en un lugar que no provocan peligro para nadie y que a la vez simplifica la recepción de canales aéreos, ya que todas las señales vienen del mismo punto, mientras que en Montevideo, quienes no tenemos cable, debemos andar moviendo los "cuernitos" para todos lados, según el canal que pretendemos ver.
Digo todo esto sin tener en cuenta el peligro que encierra la emisión de potentes ondas electromagnéticas sobre la cabeza de la gente, y sabiendo que cuanto más alta es la frecuencia de transmisión, más peligrosa.
Como esos edificios que tiene sobre sus techos las antenas repetidoras de teléfonos celulares, ignorantes de los perjuicios que acarrean transmisiones de ultra alta frecuencia. Tengo 30 años de radioaficionado, algo de esto conozco.
Se habla de que cayó el 1% del arbolado de la ciudad, unos 2.000 árboles, y aquí tenemos dos temas; por lo que pude ver personalmente en la calle y también en televisión, la gran mayoría de estos árboles se partieron por sus troncos, podridos la mayoría. Luego tenemos los que fueron arrancados de raíz, muchísimos de los cuales prácticamente no tenían raíces como se puede apreciar.
Yo no soy técnico en la materia, pero como todos sabemos, hoy es muy común el corte de las raíces de los árboles debido al daño que causan en las veredas, no pretendo afirmar que esta hubiese sido la causa, pero puede tener mucho que ver, ya que el corte de raíces evidentemente debilita la estabilidad del árbol, más aún cuando se los deja crecer hasta alturas inconcebibles.
La mayoría del arbolado de nuestra ciudad está obsoleto, la falta de cuidados y el tiempo, de estos árboles más que centenarios y deteriorados, hacen el resto, es fácil recorrer las calles y observar sus troncos huecos y podridos, que vaya a saber por que milagro se han mantenido en pié hasta ahora.
Ignoro cual fue el motivo que impulsó a plantar Plátanos y Acacia Negra, que son la mayoría de los que ocupan la veredas de la cuidad. Árboles sucios y de tremendas raíces, como el Plátano, que destrozan veredas y caños de agua produciendo perjuicios de distinta naturaleza.
Tampoco hay descanso para los vecinos, prácticamente ya no se podan y debemos lidiar con ellos todo el año, montañas de hojas primero y luego las famosas "pelotillas", perjudiciales para la vista y autoras de cuanto caño se tapa. Apenas termina de caer la hoja del Plátano, comienza a caer la hoja de la Acacia, luego viene la mencionada "pelotilla" y un poco más adelante la pegajosa flor de la Acacia y el goteo resinoso y constante, en verano, de este mismo árbol, mugre y más mugre.
Pienso que ha llegado la hora de renovar el arbolado de la ciudad, hay infinidad de hermosas especies que no hacen el daño que causan los actuales, no producen tanta basura ni poseen gigantescas raíces que rompen y levantan veredas.
Si no quieren renovarlos, por lo menos que los poden, tampoco sería descabellado recorrer la ciudad y quitar los que están en mal estado; por ejemplo, las Acacias habría que sacarlas casi todas, porque la mayoría están podridas, y no olvidemos de que toda la basura que producen estos árboles va parar a las bocas de tormenta y los caños de desagüe de las azoteas.
Hasta cuando, pregunto yo, horas y horas de limpieza y barrido de los vecinos, no hay un día de descanso en el año, pero los impuestos se siguen pagando religiosamente.
¡Pobre mundo nuestro!
La "cachila" se nos está desarmando y no hay repuestos en ningún lado.