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El pasado 18 de diciembre Día de la Policía Nacional, la máxima autoridad política del Ministerio del Interior, expreso en un pasaje de su discurso: “No se puede, oigan bien, no se puede conducir a los hombres y mujeres que integran la policía nacional desde la distancia, desde la lejanía y la soberbia. Es menester hacerlo desde la comprensión de cada sufrimiento, de cada dolor, de cada orgullo. Se debe conducir desde el respeto y el reconocimiento a la entrega, al sacrificio, al trabajo. Abandonar la soberbia y aprender. Ese es mi gesto, esa es la actitud con la que ocupo esta responsabilidad con la que me ha desafiado la vida que pretendo desempeñar con honor”.
Nos quedamos en esas palabras, y analizándolas, vemos que gran diferencia existe entre el discurso y los hechos.
Recordamos cuando por la prensa se amenazo al Jefe de Policía y al personal de Rivera, ante la aparición de un feto arrojado en un basurero. Varias mujeres calentaron los oídos de las autoridades cuestionando el accionar policial. ¿Que Paso? Luego de una exhaustiva investigación no se encontró ninguna irregularidad. Soberbiamente nunca se aclaro públicamente la situación, ni se reconoció haber obrado inadecuadamente.
Luego recordamos cuando el sindicato de Maldonado calentó los oídos de las autoridades, por la supuesta irregularidad de un procedimiento policial. Ligeramente se relevó al Comisario a cargo, sin investigación alguna y si bien se revió la decisión, soberbiamente nunca se dieron explicaciones sobre las medidas tomadas.
Finalmente se toma la decisión hace un mes de someter a sumario al Presidente del Círculo Policial de Rocha. Todos sabemos que la misma es irregular y hasta ilegal y pese a las denuncias, hasta el momento no se ha reconsiderado. Los argumentos en contra son validos, pero el discurso quedo lejos. Si dicha medida fue consciente, denota una gran soberbia realizar esa ostentación de poder, rayana con la ilegalidad.
Si no lo fue, también denota una gran soberbia por mantener asesores ineficientes que generan situaciones que solo abonan la mala relación con el personal policial. Nunca debieron someter a sumario al presidente de una Institución Social como el Círculo Policial de Rocha, ya que el mismo tiene personería jurídica y ésta, hace que hace que sus directivos, solo estén sujetos al arbitrio de sus responsabilidades estatutarias, pero no por el Ministerio del Interior.
Sobre la soberbia se discursa, pero la realidad nos indica que está faltando humildad para reconocer errores. La grandeza se muestra en la humildad, la ponderación y en el respeto. La pequeñez en la soberbia y en la pobreza de espíritu.
La Comisión
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